viernes, 25 de febrero de 2011

Los Límites del Perdón -Silvia Anzano-

Resumen:
Simon Wiesenthal es un judío que estaba prisionero en un campo de concentración en Lemberg en el cual tenían que soportar todo la explotación que hacían sobre ellos, todo los malos tratos y con la inferioridad que eran tratados.
Cuando fue al hospital ayudó a un soldado nazi simplemente escuchándolo, tras su larga conversación como el nazi estaba al borde de la muerte le pide a Simon como representante de todos los judíos que lo perdone de todos los asesinatos y actuaciones negativas que haya hecho. Simon se ve en una circunstancia comprometedora y no sabe que hacer, si perdonarle o no. Entonces Simon se queda en silencio y no le contesta sino que huye. Aunque se queda preocupado por lo que le pueda pasar al realizar esta reacción al hecho tan inesperado que tuvo que contestar.

Opinión personal:
Yo veo difícil el saber contestar a esto siendo que no te ha pasado realmente a ti, pero poniéndome en el lugar de Simon yo tampoco hubiera sabido que contestar, aunque si me hubiera visto obligada no le hubiera perdonado. Ya que si de verdad se hubiese arrepentido podría haberse dado cuenta antes y no haber actuado de esas maneras porque ahora ya aunque le perdonase no había nada que hacer por esas familias que había destrozado simplemente por el hecho de no ser nazis.

Postura de los amigos:
Arthur: es una persona que comprendió a Simon, es más quería enterarse para opinar sobre ello y al parecer estaba del mismo lado que Simon.
Josek: también esta de parte de Simon, le parece correcta la decisión tomada por el mismo. Josek tenía miedo cuando empezó a contarle lo ocurrido Simon pensando que lo hubiese perdonado. Ya que Josek le dice que no era quien para perdonar en nombre de otros.
Bolek: joven polaco de fuerte personalidad. Religioso ya que se estaba preparando para sacerdote y era una persona humillada.
Simon: es un joven judío que se enfrenta a una situación complicada, la cual no sabe como resolver así que se queda en silencio y huye aunque preocupado por su futuro. Luego se lo comenta a sus compañeros y éstos están de su parte.

ROBERT COLES:
Robert Martín Coles nació en Boston, Massachussets el 12 de Octubre de 1929. Psiquiatra infantil y profesor de la Universidad de Harvard.
Opinión del autor:
Robert cuenta que el perdón es algo que sólo el tiempo puede conceder y es una acto de voluntad que sólo la víctima puede conseguir.
Si Robert hubiera sobrevivido al igual que hizo Simon, él se hubiera marchado preso de la ira e incluso habría rezado para que el Señor le concediera el perdón a ese arrepentido nazi.
Mi opinión:
No estoy totalmente en contra del autor, pero tampoco muy de acuerdo.
El autor nos dice que el perdón es algo que solo la victima tiene autoridad para tomar la decisión, eso sí que es verdad que depende de la persona perjudicada; pero alguien le podría orientar o ayudar en estas circunstancias para poder solucionarlo cuanto antes.
No entiendo que hubiera conseguido rezando, ya que la mejor manera de solucionarlo pienso que sería decidirse y actuar, porque no todo el mundo es creyente con lo cual ese método no sería bueno para todos.

Los Límites del Perdón-Pablo Sancerni

RESUMEN
Simon es un judío que esta recluido por los nazis en un campo de concentración.
Alli los nazis le obligan hacer duros trabajos y aguantar todo lo que le decian los agentes de la SS.
Un dia determinado es llevado a un hospital por unas enfermeras al lecho de muerte de un soldado de la SS porque se encuntra enfermo y pronto va a morir, el soldado le pide que le perdone todos los males que ha causado a su pueblo para poder morir tranquilo, pero Simon no sabe que hacer y sale de la habitacion sin darle una respuesta y al dia siguiente el soldado muere.
Cuando fue liberado intanta contarle a la madre del soldado lo que paso pero no se atreve al ver que lo unico que le quedaba era el honor de su hijo.
Muchos años despues publica este libro para poder escuchar las opiniones de los lectores.

OPINIÓN
Por mi parte yo tampoco hubiera perdonado al nazi, no le hubiera dicho nada, el soldado tenia que pensar por todo el mal que hizo a los demas porque cuando el estaba enfermo sus comapañeros seguian torturando a sus amigos y a su pueblo, para ser perdonado cuando uno esta a punto de morir no tienes que haber daño a otra persona.
El soldado se tenia que haber arrepentido sin tener que morir y haber ayudado y dar lo que quito a las personas que hizo daño fisico y psiquico.
Aunque es muy dificil pensar en esto sin que no te haya ocurrido.
Sus amigos le apoyaron en lo que hizo con el soldado.

ERICH H. LOEWY
Nacido en 1927 en Viena, es cardiólogo y bioético.
Emigró de Austria poco antes de que empezara la guerra y se fue a Inglaterra y de ahi a América. En EEUU se formó como cardiólogo y despues como bioético.
OPINIÓN AUTOR
El autor no juzga lo que hizo Simon ya que el pudo escaparse del terror nazi, pero su opinion es que le parece extraño que un hombre que habia hecho tanto daño a los demas le cogiera la mano, pero Simon ve que es un ser humano igual que el y que bastante ha hecho con espantarle las moscas de su cara, Simon no podia perdonar al soldado.
Tambien con la madre hizo lo correcto en no decirle la verdad y dejar que la madre viviera con la ignorancia de no conocer las maldades que hizo su hijo.
OPINIÓN PERSONAL
Estoy completamente de acuerdo con el autor, porque Simon bastante hizo con escucharlo despues de lo que hizo.
Tambien hace lo correcto con no juzgar lo que hizo Simon porque el no pudo vivir lo que vivieron ellos, el soldado queria tener el perdon humano no de Dios ni de un cura por eso llamo a Simon pero seguia siendo la misma situacion, el un soldado y el un preso.
Respecto a la madre tambien estoy de acuerdo, yo tampoco le hubiera dicho la verdad porque los padres no se merecen lo que les pasa a los hijo y ella no debia cargar con la culpa.

LOS LÍMITES DEL PERDÓN- Bárbara Esteban Puyol

SIMON WIESENTHAL
Simón es un judío prisionero en un campo de concentración nazi. Un día trabajando en un hospital fuera del campo de concentración, una de las enfermeras lo lleva a una habitación en la que se encuentra Karl, un soldado nazi de la SS que está a punto de morir. El soldado le cuenta a Simón los asesinatos que ha cometido a lo lardo de su vida y lo arrepentido que está; todo ello con el fin de obtener su perdón, como símbolo de perdón de todo el conjunto judío y poder morir con la conciencia tranquila. Pero Simón lo abandona sin darle ningún tipo de respuesta, acto que le llevará a preguntarse durante toda su vida si ha hecho bien o debería haberlo perdonado. Sus compañeros de campo, lo apoyan en su decisión. El judío decide visitar a la madre de Karl para decirle todo lo que le contó su hijo, pero al ver que ella lo había perdido todo y lo único que le quedaba era una buena imagen de su hijo no pudo hacerlo.

YOSSI KLEIN HALEVI
Halevi nació y se crió en Nueva York en una familia judía. Licenciado en periodismo y participante activo en los esfuerzos de reconciliación Medio Oriente. Fue miembro fundador y junta directiva del ahora desaparecido Foro de Medios de Comunicación, que reunió a periodistas, tanto israelíes como palestinos.

Al principio, este autor se posiciona en contra de los alemanes, hasta el punto de rechazar tanto al país como a las personas de este origen, a las que trataba con desprecio con el fin de que sintieran lo mismo que habían sentido los judíos años atrás. Pero tras una visita a Alemania, su posición cambia y afirma que, aunque no hay que olvidar los recuerdos del pasado, a veces hay que saber superarlos y tener una gran sentido común moral.

OPINIÓN PERSONAL
Probablemente, si yo me hubiera encontrado en el lugar de Simón, habría respondido de la misma manera. En mi opinión, las personas que deben llevar a cabo la decisión de perdonar o no al soldado son aquellas que han sufrido las consecuencias de sus actos; las personas a las que les ha tocado superar la muerte de sus familiares, amigos… Por otra parte, también pienso que el soldado se arrepiente en el último momento y no cuando debería haberlo hecho, es decir, antes de haber matado a esa gente tendría que haberse parado a pensar en lo que hacía y el daño que podía causar; así que, viéndolo de este modo, yo no habría perdonado al soldado nazi.

En cuanto a la opinión del autor, en caso de haber perdonado al soldado de la SS, nunca habría podido olvidar, es decir, los hechos siempre habrían estado ahí y en mi opinión el perdón no habría sido completo, simplemente habría sido perdonado con la intención de que el soldado hubiera muerto en paz y habiendo obtenido su perdón.

PAULA USIETO ALBERO. Los límites del perdón.

RESUMEN

Simon es un judío que está preso en un campo de concentración, allí le someten a trabajos muy duros y a insultos por parte de los miembros de la ss que los tratan con inferioridad y les obligan a obedecer a base de castigos extremos. Un día a un grupo en que estaba incluido Simon les llevan a un hospital donde los pacientes son miembros de la ss y una enfermera se acerca a él y le pide que le acompañe a una habitación donde se encuentra una antiguo miembro de la ss que está casi muerto, este le pide a Simon que le perdone por todo lo que ha hecho, Simon no sabe reaccionar ante esta situación y al día siguiente el paciente muere, Simon está muy arrepentido de no haberle perdonado y por eso decide publicar este libro para escuchar que piensan sus lectores sobre el tema.
REFLEXIÓN

Yo creo que tampoco podría haber perdonado a el miembro de la ss ya que es demasiado daño el que estas personas han creado a Simon y cuando tú perdonas a alguien quiere decir que aunque no puedas olvidar lo ocurrido ya que perdonar casi nunca es olvidar, ya no tienes tan en cuenta lo ocurrido y yo creo que Simon después de haber sufrido tanto y de que estas personas hayan causado tanto daño a los judíos, Simon como judío que es no puede perdonar este hecho y dejarlo pasar como si nada aunque al día siguiente esta persona muriera. Pienso que antes de arrepentirse y pedir perdón estas personas tendrían que haber pensado muy bien lo que hacían antes de haber torturado, maltratado y matado a tantas miles de personas inocentes. Este libro es muy bueno para reflexionar ante una decisión muy difícil y que te hace posicionarte desde diferentes puntos de vista.
Aparte pienso que Simon no puede decidir si perdonar al miembro de la ss ya que esta persona en verdad a Simon no le ha hecho nada sino que se lo ha hecho a muchos otros judíos, y creo que si alguien debería haberle perdonado tendrían que haber sido los judíos a los que ha maltratado no Simon ya que no puede hacerlo por ellos.
Creo que la reacción que tuvo Simon ante la petición del nazi es muy comprensible ya que yo tampoco hubiera sabido reaccionar ante una situación como esa y el utilizo un mecanismo de evasión del problema, es decir al no saber qué contestar se quedo callado y se fue.
TZVETAN TODOROV

Tzvetan Todorov (Sofía, Bulgaria, 1 de marzo de 1939) es un lingüista, filósofo, historiador, crítico y teórico literario de expresión y nacionalidad francesa. En 2008 le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales por representar "el espíritu de la unidad de Europa, del Este y del Oeste, y el compromiso con los ideales de libertad, igualdad, integración y justicia".
El autor piensa que Simon no puede perdonar a este nazi ya que no es a el a quien le ha hecho daño sino a muchos otros, Simon no puede perdonar por ellos, solo por el mismo. El autor dice que el nazi no puede ser perdonado ya que ha matado a mucha gente y como esos judíos ya no viven para perdonarle pues no se merece el perdón, pero también tiene en cuenta su arrepentimiento aunque no se lo cree ya que la mayoría de los nazis que fueron condenados no se arrepintieron de sus actos.

Los Límites del perdón. Belén Escartín

Resumen:
Simon Wiesenthal es un judío que durante la Segunda Guerra Mundial es recluido en un campo de concentración nazi. Allí como el resto de judíos sufre grandes humillaciones y es obligado a realizar duros trabajos. Uno de estos trabajos tiene que realizarlo en un hospital militar, en el cual una enfermera le lleva a ver a un hombre que, está en su lecho de muerte y es un soldado de las SS. Éste le cuenta a Simon su vida y los horribles crimenes que ha cometido. Durante las horas que pasan juntos el soldado muestra gran arrepentimiento y cargos de conciencia y le pide que le perdone en nombre del pueblo judío. Simon ante esta petición no sabe como actuar y se marcha sin darle respuesta. Este suceso marca de algún modo la vida de Simon, ya que a partir de este momento nunca ha dejado de pensar en cuál habría sido la respuesta correcta a la petición del soldado.

Opinión sobre la situación de Simon:
La situación de Simon es muy complicada, pues él no puede perdonar a un asesino en nombre de otras personas y, por tanto, no puede perdonar algo que no le ha sucedido a él, y más tratándose de los asesinatos y humillaciones que tenían que soportar los judíos y que él había vivido en su propia piel. También hay que decir que es duro negarle la última voluntad a una persona que está en su lecho de muerte y que ciertamente muestra gran arrepentimiento. De ahí las dudas de Simon, ya que se le plantea una situación en la que perdonar o no, tienen, ambas partes, fuertes razones para decantarse por un lado o por el otro.

Por estos motivos busca respuestas en sus compañeros en el campo de concentración. Todos ellos coinciden en que actuó de forma correcta y que ellos en su lugar no le habrían perdonado. Arthur y Josek, a pesar de ser personas muy distintas le dicen que él no podía perdonarle en nombre de otras personas. En cambio Bolek dice que al no estar sus víctimas presentes, ya que estaban muertas, el soldado recurrió a él como representante judío para confesarse y que le perdonara, pero que del mismo modo obró bien en no perdonarle, ya que él no podía decidir por las personas muertas.

Jean Améry:

Fue un austríaco cuya obra está basada en parte por sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial. Estudió literatura y filosofía en Viena. Su participación en la resistencia organizada contra los nazis en Bélgica dio lugar a su detención y a su tortura por la Gestapo y, a varios años de encarcelamiento en campos de concentración.

Su obra más célebre, "En la mente de los límites: contemplaciones por un superviviente de Auschwitz y sus realidades", sugiere que la tortura era "la esencia" del Tercer Reich. Otro trabajo notable es "sobre el envejecimiento y El Suicidio: Un Discurso sobre la muerte voluntaria". Améry

se suicidó tomando una sobredosis de pastillas para dormir en 1978.

Para Améry lo que plantea Simon en su libro tiene dos perspectivas: la psicológica y la política. En la psicológica dice que si se hubiera encontrado en determinadas circunstancias lo habría perdonado, ya que psicológicamente habría sido más tolerante. Por ejemplo si hubiera visto sus ojos suplicantes o, que momentos antes hubiera estado con un soldado de las SS "decente" y que le hubiera tratado con mucha más amabilidad o, que se hubiera enterado de que algunos alemanes habían ayudado a escapar a un pariente cercano. En la política perdonar o no perdonar para él es irrelevante, pues el problema es teológico y para él al ser ateo le es indiferente. Finalmente dice que no le perdonó y tenía todo el derecho del mundo, al igual que si en un momento de debilidad le hubiera perdonado también habría tenido derecho a hacerlo.


Opinión personal:

En la situación de Simon yo no le daría mi perdón, porque a mi él directamente no me ha hecho nada y por lo tanto no tengo nada que perdonarle y, en nombre de los demás tampoco le perdonaría porque una persona no puede decidir por toda una comunidad, en este caso la judía y las personas que el soldado había matado. Además el soldado busca el camino fácil, pues pide perdón en su lecho de muerte cuando sabe que ya no puede hacer ningún buen acto para "remediar" lo que ha hecho. Esto último no quiere decir que no estuviera realmente arrepentido, ya que todos cometemos errores y hay que recordar que el soldado era un chico joven que se pensaba que ir a la guerra era ir en busca de la aventura, sin pararse a pensar en todas las muertes y desolación que conlleva, por lo que por un lado me da bastante pena, pues creo que cuando se da cuenta de que está en una guerra y está matando, ya está en el ejército siendo soldado y no sabe como parar esa situación y como afrontarlo. Del mismo modo admiro su valentía y humildad al reconocer que ha cometido errores muy graves y que está arrepentido y, además delante de un judío, cosa que muchos otros soldados nazis en la vida se les habría pasado por la cabeza hacer y les habría parecido una humillación. Todo esto desde luego no justifica sus acciones, pues todas ellas son muy graves y yo creo que en una balanza el peso de sus crímenes es mayor, ya que también hay que pararse a pensar en todas las atrocidades que hizo y todas las vidas que destrozó junto a sus compañeros, porque en cierto modo él solamente era una pieza más del juego y un mandado en el ejército, al que se alistó voluntariamente cosa que también hay que tener en cuenta. Por eso yo a pesar de todo no le perdonaría, pues es una persona contra todas sus víctimas y sus familiares y amigos y por respeto a ellos y a todos los judíos que han sufrido no lo haría, pues creo que el sufrimiento de todos ellos es mayor y si sobreviven les durará toda la vida, en cambio el sufrimiento de él en dos días acabará porque se morirá.

Respecto a lo que dice Améry pienso que lo psicológico en estas situaciones influye muchísimo más que lo político, ya que te dejas llevar por lo que sientes al ver a esa persona, al escuchar su testimonio y al pensar en todas sus víctimas mucho más que en lo que te diga tu religión. Pero yo creo que de igual modo que influye lo psicológico para perdonar al soldado también te influye para no hacerlo y pararte a pensar y echar la vista atrás y pensar en todo lo que tú has sufrido, todo lo que tus seres queridos han sufrido y todo lo que ha sufrido la gente que has visto en la calle o en el campo de concentración.








SOFIA MUR

SIMON WIESENTHAL.

Simon es un joven judío, y en este libro nos cuenta todas las experiencias que ha sufrido en un campo de concentración.

Por circunstancias acaba hablando con un soldado de la SS el cual estaba en un hospital, con el entablan una larga conversación, el soldado se muestra muy arrepentido i muy dolido por todas las cosas negativas que había echo, sobre todo por la cantidad de persona que habían matado, el soldado se encontraba en muy malas circunstancias estaba a punto de la muerte, y lo que necesitaba era que Simon, que lo veía como un representante de todos los judíos, le perdonara porque quería descansar en paz.

Simon estaba confuso no supo decirle nada i se mantuvo en silencio y lo que hizo fue irse sin darle una respuesta.

Después Simon le dio muchas vueltas al tema, ya que piensa que por un lado le tendría que haber perdonado para que muriera en paz pero por otro lado el mismo( Simon) podría haber sido una victima por parte del soldado.

ALBERT SPEER.

Llamado a veces el «primer arquitecto del Tercer Reich», otras veces «el arquitecto del diablo» y aún otras como el «nazi bueno», fue el arquitecto jefe de Adolf Hitler en la Alemania nazi, y en 1942 llegó a ministro de armamento en el Gobierno alemán. En la posguerra fue juzgado en Núremberg, donde expresó arrepentimiento, y fue condenado a veinte años de prisión. Después de su liberación, llegó a ser un autor de éxito, gracias a varios libros semi-autobiográficos.

Albeert dice nunca podré perdonarme o apoyar de manera imprudente y poco escrupulosa a un régimen que llevo a cabo el asesinato al estatuto de las prescripciones legales, y ya no podrá borrarse durante el resto de mi vida.

Nadie esta autorizado a perdonar. Todo ser humano tiene que soportar una carga, nadie puede cedérsela a otro.

OPINION:

En mi opinión ante este dilema creo que nunca se sabe de verdad que hacer hasta que no te encuentras verdaderamente en la situación.

Pero desde mi punto de vista pienso que es muy difícil perdonar a una persona que ha hecho tanto sufrir a otras persona, y que se da cuanta o se arrepiente justo cuando esta al borde de la muerte i no anteriormente cuando estaba haciendo el mal por lo tanto creo que yo no podría perdonarle entiendo que ahora lo recuerde i lo pase mal y se arrepienta pero las cosas antes de hacerlas creo que hay que pensarlas muy bien y mas si son así de graves.

-Respecto a la opinión de Albeert Speer pienso que tiene razón y cosas tan fuertes son muy difíciles olvidarlas y creo que esas cosas están siempre presentes porque no se olvidan. Desde luego nadie esta autorizado a perdonar y cada ser humano tiene que saber bien lo que hace y si lo hace mal asumirlo el mismo y reflexionar.

Los Llímites del perdón. MARTA SANTOLARIA

Resumen:

Simon es un judío prisionero en un campo de concentración nazi, que ha sido sometido a duros trabajos y humillaciones. Un dia, a los prisioneros, les toca trabajar en un hospital y una enfermera lo lleva hasta un hombre moribundo, había sido miembro de las ss. Este le pide perdón por todo el daño que ha causado a los judíos. Simon no sabe que decirle y huye. Al dia siguiente el hombre había muerto. Simon se arrepintió de no haberle perdonado hasta tal punto de crear un libro para pedir opiniones.

Opinión situación de Simon:

Me parece muy comprensible la reacción que tuvo ante el perdón del nazi, porque ese perdón era una carga demasiado grande para perdonar en nombre de todos los judíos. Tampoco veo bien que el nazi le pusiese en ese compromiso porque no todos los judíos pensarían igual, a lo mejor unos si que le perdonarían pero otros no.

La mayoría de sus compañeros del campo de concentración no le hubiesen perdonado. Desde su postura es razonable ya que están en la situación que están por personas como el.

Andre Stein:

Es profesor de comunicaciones humanas en la Universidad de Toronto. También practica la psicoterapia con los supervivientes de holocausto. Es autor de varios libros como, dialogues from the edge, forgotten survivors of the holocaust etc.

Piensa que el perdón no era de verdad, que era absurdo porque un judío que está sufriendo en un campo de concentración es imposible que perdone a un nazi. Para Karl, los judíos aun eran un objeto por el hecho de pensar que cualquier judío podía hacer ese milagroso rescate espiritual. Esta totalmente en desacuerdo con que le perdonara.

Opinión personal:

En parte pienso igual que el autor, porque es imposible querer pedir perdón por crímenes que has cometido y muertes que has causado a una persona que está sufriendo tales aberraciones y que no tiene la palabra de todos los judíos para decidir una cosa u otra.

Es difícil decidir qué has de hacer en esas circunstancias, yo creo que sí que le hubiese perdonado, porque al igual que un solo judío no puede representar al resto en cuanto a opiniones, Un nazi tampoco puede representar a todos los demás.

Creo que es humano darse cuenta de que te has equivocado y reconocerlo, las personas pueden evolucionar y cambiar a lo largo de su vida. Nos podemos equivocar, por esto existe el perdón y aunque haya gente que le cueste más reconocer su culpabilidad y haya gente que le cueste menos, muchas veces tenemos que vernos en situaciones extremas incluso que no tienen vuelta atrás (como es el caso de las victimas de Karl), para ser capaces de recapacitar y rectificar los pensamientos o conductas.

Todos nos hemos equivocado alguna vez y equivocándonos hemos aprendido y por esto hemos obtenido el perdón que queríamos. Es bueno aprender de los errores para que estos no vuelvan a suceder.