viernes, 5 de marzo de 2021

LOS LÍMITES DEL PERDÓN

 LOS LÍMITES DEL PERDÓN

Resumen

La historia nos habla sobre Simón Wiesenthal un judío que desgraciadamente vivió la en la época de Adolf Hitler y por culpa de eso vivió la mayor parte de su vida en campos de concentración esperando el día de su muerte y trabajando día a día como esclavo.

 Durante toda su vida vio como fusilaban a sus compañeros y amigos Judíos ya sea por no poder trabajar o por diversión de los soldados alemanes, pero aun así decidió no suicidarse y seguir viviendo. Un día en el que lo llevaban a él y a algunos compañeros por la ciudad a hacer un nuevo trabajo, Simón se fijó en un cementerio de alemanes y vio encima de sus tumbas unos girasoles y pensó que incluso muertos los alemanes eran más importantes que él.

 Antes de la invasión de los alemanes Simón era arquitecto pero tras ella se dedicó a hacer los trabajos que le ordenaran como por ejemplo haciendo redes ferroviarias o ayudar en un hospital de la SS que anteriormente era el Instituto Tecnológico donde él estudió, estando en el hospital una enfermera lo llamó para pedirle que atendiera a un soldado que estaba en las ultimas, y este con las pocas fuerzas que tenía le contó a Simón como llegó a formar parte del ejército, le habló sobre su familia y de cosas horribles que hizo y de las que se arrepiente y como deseo final le pide a Simón que lo perdone para poder morir con la conciencia tranquila  aunque eso no compense a todos lo judíos que mató, pero Simón se fue de la sala sin decir nada y cuando llegó al campo de concentración lo comentó con sus amigos Arthur y José, y ellos le dijeron que hizo bien no perdonándolo que ellos hubieran echo lo mismo. Al día siguiente fue de nuevo al hospital y al encontrarse con la enfermera del día anterior ella le contó que el soldado con el que estuvo hablando el día anterior se llamaba Karl y que había muerto, y que decidió dejarle todas sus pertenencias a Simón. Este las rechazó rotundamente y dijo que se la deberían de dar a su madre.

Unos años después contempla la muerte de su amigo Arthur a causa de una enfermedad, y un tiempo después se enteró de la muerte de Josek. Con el paso de los años los enemigos le fueron ganando territorio a los alemanes y estos decidieron transportar a los judíos a otro campo de concentración y poner en marcha la cámara de gas. Allí conoció a un polaco llamado Bolek que se dedicaba a la religión y ayudó a Simón a no sentirse tan mal por no haber perdonado al soldado.

Cuando por fin quedó libre decidió ir a visitar a la madre de Karl para hablar con ella sobre su hijo y darle el pésame. Al ver que ella seguía creyendo que su hijo era una buena persona que su único error fue unirse al ejército de la SS, prefirió no contarle los horrores que cometió su hijo como soldado.


Opinión Cardenal Franz König

La historia le causó una gran conmoción tanto por el sufrimiento en los campos de concentración como por la discriminación cuando estudiaba. También le llamó mucho la atención el uso del girasol para aportar brillantez a la obra. Dice que un individuo no puede perdonar las ofensas que se han cometido contra otros, pero cree que al escuchar al herido, y mostrar compasión al darle una oportunidad de confesar sus crímenes y expresar su arrepentimiento, él sintió que lo aceptaste ya que de otro modo no le habría dado sus pertenencias. Y que perdonarlo tras todo lo que hizo sería pasar los límites de nuestra humanidad. Así que no lo habría perdonado.

Mi opinión

En mi opinión lo que hizo Simón fue lo correcto, también coincido con la opinión del Cardenal Franz König ya que yo tampoco lo perdonaría, porque aunque se arrepienta de todo lo que hizo fue más de lo que se podría perdonar ya que si perdonamos pecados tan grandes como los que cometió Karl todo lo demás también se perdonaría porque serían cosas menores y eso nos llevaría a cometer pecados porque sabríamos que nos los perdonarían y tendríamos la conciencia limpia. En resumen todo esto nos llevaría a ser seres salvajes que no se preocupan por incumplir ninguna regla y eso como dijo Franz sería abandonar nuestra humanidad. 

LOS LÍMITES DEL PERDÓN-MATÍAS LIÑÁN GARCÍA

  RESUMEN DEL LIBRO

Simón, era un judío preso en un campo de concentración de la Alemania nazi, que trabajaba en el ferrocarril. Además, tenía unos cuantos amigos, Josek que era judío y Arthur, un viajo amigo.

Simón nos narra como los nazis le provocaban el mal a los judíos, y las tristes historias que vive dentro y fuera del campo.

Un día, lo mandaron a trabajar al hospital de Lemberg. Allí, una enfermera lo llevó hasta una habitación, donde había un soldado de la SS (Karl). Antes de morirse, le contó todos los crimines que realizó. Tras ello, le ruega que lo perdone en nombre de todos los judíos que llegó a matar y maltratar, pero Simón, sin decir nada, salió de la habitación.

De vuelta al campo, cuenta a sus amigos todo lo ocurrido y ellos lo comentan. Al día siguiente, la misma enfermera  le dice que Karl ha fallecido, y seguidamente lo lleva hasta su cuerpo para coger todas las  pertenencias que le prometió, menos el reloj (que sería para la madre de Karl). 

Tras un par de años, sus amigos ya estaban muertos y pasó por diferentes campos de concentración, llegando a Mauthausen. Mientras esperaba su muerte, solo pensaba en Karl y lo ocurrido, pero coincidió con la liberación de los presos, todos quedaron libres y Simón comenzó a realizar una vida totalmente normal.

Finalmente, Simón visitó a la madre de Karl, para decirle que a pesar de todos esos crímenes que cometió su hijo, había sido una buena persona.

AUTOR: THEODORE M.HERSBURG

Theodore dice que le perdonaría ya que es un sacerdote católico, y en parte su trabajo consiste en perdonar. Pero si hubiera pasado por el sufrimiento que pasó Simón, le sería mucho más complicado decidir el perdón, aunque él esperaría ser capaz de llevarlo a cabo.

OPINIÓN PERSONAL

En un comienzo, tras conocer todo el maltrato y matanzas que realizó Karl, yo me negaría a darle mi perdón. Karl sólo quería morir tranquilo con el perdón de un judío, en nombre de todos ellos. Simón hizo bien en salir de la habitación sin decir nada, porque aunque una persona se arrepienta mucho de haber asesinado a otra, una muerte no se puede perdonar, y menos tras matar a tanta gente como hizo Karl. 

También todas las muertes que han provocado los campos de concentración, se podrían haber evitado si no se hubieran seguido varias ideas.

En conclusión, no perdonaría a ningún nazi, porque han sido asesinos y nunca jamás tendrían mi perdón.

LOS LÍMITES DEL PERDÓN - IRENE CASTRO FLORES

RESUMEN

Un hombre judío llamado Simón vivía en el campo de Lemberg, vivía con su amigo Arthur que lo conocía de toda la vida y con Josek.

Un día Simón fue separado de sus amigos los juntaron con nueve hombre más y los llevaron a un hospital de soldados donde Simón había estudiado que era el Instituto tecnológico. Cerca de ese hospital había un cementerio, Simón se quedó observando ese cementerio porque las tumbas que había allí tenían girasoles. Llegó a la conclusión de que los muertos están por encima de los judíos por qué sabía que cuando muriera sería enterrado en una fosa común junto a los otros judíos.

En el hospital, una enfermera lo dirigió hasta una habitación que había un hombre al borde de la muerte. El hombre se llamaba Karl y era un soldado de la SS. Este hombre a Simón le dijo que se quedara con él para escuchar alguna de las historias que le iba a contar. Empezó a contarle sus experiencias y acontecimientos que había tenido en su vida pero llegó a un punto de su vida donde Simón tenía un sentimiento entre asco y repugnancia y por ello quería irse de esa habitación pero soldado le insistió tanto que Simón siguió escuchando sus relatos. Le estaba contando que se había arrepentido mucho de todas las muertes que había causado a lo largo de su vida, ya que un día metieron más de 200 judíos en una casa y en esa casa introduciendo barriles de gasolina y tiraron granadas. Simón salió de esa habitación silenciosamente dando a entender que no podía perdonar a ese hombre. Cuando Simón volvió al campo de concentración de Lemberg, se lo contó inmediatamente a sus amigos, Josek y Arthur, ellos dos estaban de acuerdo con que eso no se le podía perdonar.

Desde ese día pasó mucho tiempo y sus dos amigos murieron y más tarde Simón fue liberado de ese campo de concentración. El se acordó de esa historia que le había contado soldado entonces él se conmovió y fue a visitar a la madre de Karl y en ese instante comprobó que todo lo que el hombre le contó era cierto.  Pero Simón no quería contarle los crímenes que cometió su hijo, ya que no quería quitarle la buena imagen que ella tenía de él, más tarde de hablar con su madre se volvió a preguntar que si debería de haberle perdonado o no.

REFLEXIÓN PERSONAL:

Yo creo que en la posición de Simón no podría haberle perdonado, también creo que le faltaría un poco el respeto a mi religión. Pienso que no debería de haber hecho lo que hicieron en esa casa matar a 200 judíos sin tener culpa de nada y no haber realizado ningún crimen. Así que yo no hubiera perdonado a ese soldado de la SS, es un acto muy muy feo hacía la religión judía.

REFLEXIÓN AUTOR (CHRISTOPHER HOLLIS)

No lo perdonaría aunque también piensa que es que Karl en este caso el soldado de la SS, hizo lo que debía de hacer ya que en esta historia los judíos no tenían derecho a nada. Pero eso no significa que puedan matarlos así porque si.


Jose Maria Ruiz Jaime

  Resumen del libro: Los limites del perdón 

Este libro trata de un joven llamado Simón que esta en un campo de concentración pasándolo fatal ya que no ve a sus familiares, los tratos que le dan son penosos ya que ahí 150 hombres y en un cuarto con literas muy reducidas. En ese cuarto las personas que están allí hacen diferentes grupos para hablar, Simón tenia a dos amigos suyos que eran Joserk una gran persona que era muy religiosa, el destacaba en los demás ya que era muy inteligente  y su otro amigo era Arthur que lo conocía desde muy joven ya que trabajaron juntos. Simón  al principio trabajaba en la construcción de vías de ferrocarriles. Los judíos sabían que en cualquier momento iban a morir por los alemanes pero no sabían cuando. Un día llaman a Simón los alemanes de la SS y a varias personas mas para que les acompañara. Simón empieza a trabajar en un hospital militar ya que es un prisionero y allí una enfermedad le lleva hasta el soldado nazi que estaba herido, desangrándose. Ese soldado llamado Karl se arrepiente de los malos tratos que tuvieron con los judíos ya que casi los exterminan, mataron a muchísimos judíos en las cámaras de gas cuando le decían que se montaran en el tren que iban a ir a ducharse y a ser libres de una vez por todas y lo que hacían era meter a muchas personas juntas desnudas en una especie de habitación.  Simón ayuda a Karl estando sentado al lado de el para que no le pase nada dándole la mano escuchando todo lo que dice y apoyándolo. Finalmente Simón abandona la habitación.  Simón al cabo del tiempo  fue a visitar a la madre de Karl que tomo la decisión de no matar a la pobre anciana. Esto podría ser una respuesta de la gran duda final ¿perdono al soldado nazi?




Autor del que voy a hablar: Eva Fleischner 

Este autora no sabe realmente si perdonaría a Karl ya que como bien dice ni a sufrido lo mismo q los judíos ni ella es judía entonces no sabe que haría en el lugar de Simón. Una actividad muy chula que hizo fue que sus alumnos se leyeran el libro y que les dijera que harían ellos, es una manera de escuchar diferentes respuestas. 

El siguiente apartado es que  realmente no puedo criticar a este autora ya que coincido con lo que dice yo tampoco sabría si perdonar a esta persona porque no he estado en los tiempos ellos si han estado entonces coincido con lo que dice y no puedo criticarla

Pedro González Alcántara ''Los límites del perdón'': El girasol

Resumen del capítulo ''El girasol'' del libro ''Los límites del perdón'': 

La historia nos da a entender la triste realidad de la segunda guerra mundial y los campos de concentración a los que fueron sometidos judíos inocentes desde el punto de vista de un judío. Nuestro protagonista, Simon Wiesenthal, fue uno de los millones de judíos atrapados y torturados. A lo largo del capítulo se narra su día a día en el campo de concentración, a la vez que se da pie a la clave del capítulo. 

El capítulo comienza con Simon reflexionando en su litera sobre el día que acababa de sufrir, poco a poco, se va avanzando en la historia hasta que llega uno de los momentos importantes del capítulo, la razón por la cual este se llama ''el girasol''. Dicha razón fue el momento en el que a Simon lo llevaron a un hospital militar, donde se dio cuenta por el camino de que las tumbas de los soldados tenían sobre ellas girasoles, a lo que él pensó que dicho ''lujo'' nunca podría serle otorgado por no haber podido ser soldado.

Cuando llegó al hospital lo llevaron rápidamente a una de las habitaciones en la que se encontraba Karl, soldado alemán gravemente herido en combate. La razón por la que lo llevaron allí, fue porque Karl quería contarle a un propio judío todas sus injusticias, crímenes y asesinatos en contra de los judíos. Simon antes de darle el gusto del perdón, fue a hablarlo con sus compañeros Arthur y Josek. Cuando volvió, Karl ya había muerto sin ese perdón, con el peso del remordimiento que lo acompañó hasta la muerte. Karl de todas formas le dejó a Simon sus pertenencias, a lo que este las rechazó.

Tiempo después acabó la guerra y Simon fue libre, pero perdió a sus compañeros Arthur y Josek años antes de que lo soltaran. A Simon le seguía comiendo la cabeza lo que pasó con Karl y aprovechó para ir a contarle todo lo que su este hizo a su madre, pero cuando llegó el momento se arrepintió y quiso no contarle nada para dejar la imagen de Karl intacta ante su madre.

La historia termina pero con el inconveniente de que Simon no llegó a contar la decisión que tomó respecto a perdonarle o no.




OPINIÓN DE DALAI LAMA:

Dalai Lama defiende que hay que perdonar pero no olvidar independientemente de lo que uno haga para así evitar que se vuelva a cometer más veces gracias a la experiencia. Pone como ejemplo el problema del gobierno chino respecto a la lucha emprendida por el pueblo tibetano por su libertad, donde los tibetanos nunca consideraron a china como enemigo por el simple hecho de no considerarlos indignos de mayor consideración; todo ello, en mi opinión, condicionado por su religión, el budismo.




MI OPINIÓN PERSONAL:

En primer lugar quiero dejar claro que no estoy de acuerdo con la opinión de Dalai Lama. Discrepo rotundamente el hecho de que haya que perdonar a alguien pese a lo que haya hecho, creo que sí se tiene que perdonar a las personas, pero no a toda costa. Bajo mi punto de vista, el perdón dependería de la gravedad de lo que la persona haya hecho, de la actitud que esta muestre (arrepentimiento, indiferencia…) y sobre todo depende de uno mismo, de si alguien esté dispuesto o no a perdonar a esa persona valorando lo anterior con su propio criterio.

También deduzco que Dalai Lama tenga este tipo de opinión por estar ‘’condicionado’’ por el budismo. Sí que es cierto que el Dalai Lama es una persona generosa respecto al perdón por defecto, pero aun así el budismo les condiciona un poco a los seguidores de dicha religión, porque fomenta esa idea previamente dicha de que hay que perdonar pase lo que pase.

De todas formas, que esté en desacuerdo con ese concepto del ‘’perdón obligatorio’’, no significa que esté en desacuerdo con todo lo que Dalai Lama ha defendido con la opinión sobre el texto, porque aunque esté en desacuerdo con eso, el concepto de aprender de los errores para evitar que se repitan es algo que opino que es imperativo en la vida de una persona. Yo por mi parte defiendo muchísimo la frase: Quién no aprende de los errores está condenado al fracaso.

En conclusión, Dalai Lama perdonaría a Karl por lo que hizo, pero por mi parte, valorando las tres condiciones que previamente he explicado, no lo perdonaría, porque aunque se muestre arrepentido, la gravedad del asunto es muy alta, además de que ese arrepentimiento podría estar condicionado por el simple hecho de evitar una vida de sufrimiento y remordimientos en el más allá por la creencia religiosa que tuviese.

LOS LÍMITES DEL PERDÓN - Guillermo García León

 

Resumen:

Este texto lo protagoniza Simón, un judío que se encuentra en el campo de  concentración  de Lemberg. Cada día muchos judíos son maltratados, torturados y ejecutados por los nazis.

Un día sacan a Simón del campo de concentración para ir  un hospital militar. En el hospital una enfermera lo lleva hacia una habitación donde está Karl, un miembro de la SS en su lecho de muerte. Este le confiesa sus pecados a Simón y le pide que le perdone para poder descansar en paz. Entonces Simón decide irse sin decirle nada y Karl muere. Esta decisión le perseguirá lo largo del tiempo.

Finalmente, al ser liberado Simón visita a la madre de Karl pero no le dice los pecados de su hijo.

Opinión personal:

Creo que es difícil de opinar y que no puedo ponerme en la situación de Simón y vivir las torturas y la situación tan mal en la que se encontraban los judíos, pero yo diría que le hubiera perdonado ya que parecía estar bastante arrepentido de lo que ha hecho.

Rodger Kamenetz:

Rodger Kamenetz cree la elección de Simón de quedarse en silencio era la mejor repuesta ya que estaba en una situación en la que no sabía si perdonarlo o no iba a causarle problemas. También dice que Karl no hablaba a Simón por ser él, le hablaba por ser un judío y eso no muestra respeto. Por lo que no se le puede perdonar.

Crítica a Rodger Kamenetz:

Estoy de acuerdo con que la respuesta de Simón puede verse influenciada por la situación en la que se encuentra ya que es cierto que siendo un miembro de la SS podría castigarle si este no le perdonara, pero no comparto la opinión de que no se le puede perdonar porque te hable por ser judío y no por tu persona, yo no le daría mucha importancia a eso.

LOS LÍMITES DEL PERDÓN

Este libro trata de un judío llamado Simón que se encontraba en un campo de concentración de Lemberg por los nazis durante la segunda guerra mundial. Simón nos cuenta todo el sufrimiento que él vivía cada día en los campos de concentración. Él trabajaba en los Ferrocarriles del Este, pero un día lo tuvieron que transladar a un Instituto Tecnológico, que ahora es un hospital. Durante el camino paso por un cementerio y vió que en cada tumba se encontraba un girasol y eso le sorprendió porque simbolizaba la vida después de la muerte. Una vez que llego al hospital una enfermera le llamó y le pidió que lo acompañara y lo llevó a una sala donde se encontraba un soldado de la SS, que estaba apunto de morir. El hombre que se llamaba Karl, le pidió a Simón si podía contarse su historia, ya que Karl quería contársela a algún judío para ver si podrían perdonarle todo lo que él había hecho.

Cuando Karl le contó todos los errores que él había cometido y mostrarle todo su arrepentimiento, le preguntó si él le perdonaría en el nombre de todos los judíos y Simón sin decirle nada salió corriendo al campo de concentración para contarle todo lo sucedido a sus amigos y ver si él había hecho bien en no contestarle. Sus amigos estaban de acuerdo con lo que Simón hizo. Simón al día siguiente fue a visitar a Karl, pero le dijeron que murió esa noche y que le había dejado todas sus pertenencias, pero Simón las rechazó.

Después de haber pasado años y transladar a Simon al campo de concentración en Mathausen, Simon decidió visitar a la madre de aquel soldado de la SS. Pero Simón al ver a la madre orgullosa de su hijo decidió no contarle nada.


OPINIÓN PERSONAL: 

Desde mi punto de vista por una parte si lo hubiese perdonado para que Karl pudiese morir en paz y por otra parte no, ya que aunque Karl haya mostrado su arrepentimiento sobre todo lo que él cometió, lo que hizo es imperdonable. Se puede perdonar pero no olvidar.

 

ALBERT SPEER:

Como dice Albert creo que no lo perdonaría, y lo dejaría morir sin perdonarle, porque como él dice todo ser humano debe soportar una carga, nadie puede cedérsela a otro.


CRÍTICA ALBERT SPEER:

Sinceramente mis pensamientos coinciden con los de Albert, él no lo perdonaría y lo dejaría morir sabiendo que no le pudieron perdonar, pero yo al contrario, sí lo perdonaría con el simple hecho de dejarle morir en paz, pero en realidad no lo perdonaría.



LOS LÍMITES DEL PERDÓN - NATALIA ARJONA

 1. RESUMEN.”EL GIRASOL”


En este libro sobre Simón Wiesenthal , un judío condenado en un campo de concentración nazi de Lemberg (Polonia). Aquí se encontraba con todo tipo de persona de diferentes estatus sociales, ricos y pobres, entre ellos varios de sus amigos. Arthur, un abogado y escritor conocido desde que estudiaban en el Instituto Tecnológico y su otro amigo Josek, un hombre de negocios.


En este lugar sufrían todo tipo de humillaciones, trabajaban sin piedad, morían ahorcados o incluso pisoteados. Simón estaba en el trabajo que todos deseaban, en los Ferrocarriles del Este donde poseían una pequeña libertad. 


Uno de los días eligieron a un grupo de 50 de presos donde estaba incluido Simón. Estaban destinados al Instituto Tecnológico donde él había estudiado pero que ahora se utilizaba como hospital.


En el camino al Instituto pasaron por un cementerio donde descansaban alemanes nazis y que cada una de sus tumbas estaba decorada con un girasol. Esta situación dió que pensar a Simón ya que su destino al morir sería una fosa común.


Cuando llegó una de las enfermeras le preguntó si era judio a lo que respondió afirmando y la enfermera se lo llevó a una sala. En esta sala se encontraba Karl, un jóven soldado nazi que tenia rostro y cuerpo vendado por una explosión. Este jóve tenía la necesidad de contar todo el dolor que había ocasionado en su vida hacia los judíos y terminar con el remordimiento que sentía para terminar con su vida en paz. Simón al ver que le estaba pidiendo que le perdonara abandonó la sala sin decir ni una palabra y regresó con sus amigos.


A la mañana siguiente la enfermera le dá la noticia del fallecimiento de karl y que este le había dejado todas sus pertenencia y la dirección de sus padres, cosa que rechazó. 


Tras dos años su amigos fallecieron y él fue trasladado al campo de concentración de Mauthausen. Aquí conoció a Bolek, un sacerdote cristiano que al contarle su experiencia le dijo que debía de haberle perdonado.


Simón fue liberado y decidió visitar a la madre de Karl a la que finalmente no le contó nada sobre lo sucedido por los buenos recuerdos que ella tenía de su hijo. Le dijo que  solamente pasaba por allí para darle saludos de parte de su hijo. Simón se planteaba si debería de haberlo perdonado.



 2. OPINIÓN PERSONAL.


Desde mi punto de vista en este libro donde se plantea esta situación hace pensar a los leyentes y que se pongan en esa situación si perdonarían o no a su enemigo que ha hecho sufrir a tantas personas. En cuanto a la respuesta que Simón dió a Karl tiene mucho que pensar pues su reacción fue quedarse en silencio y eso dice mucho más que unas palabras. Probablemente se vería muy confundido en tal situación. Cualquier persona es libre y consciente de sus actos pues debería de haber pensado ante en las consecuencias que tendrían sus actos. 


Si yo me encontrara en esa situación me dejaría llevar por el momento y la compasión ya que podría perdonarlo y quedarme con el sentimiento de que he hecho algo que no debía por otra persona que ha provocado tanto mal. También podría haber negado el perdón o el silencio como Simón lo que me habría ocasionado la misma sensación que a Simón.


3. HERBERT MARCUSE.


Este autor era un filósofo y psicólogo judío y de origen alemán muy importante. Marcuse defendía una opinión en contra del perdón nazi y él estaba de acuerdo con la reacción de Simón ya que le habría hecho lo mismo. Este piensa que no es correcto perdonar estos actos criminales ya que es una ayuda a perpetuar el mal y una manera más de olvidar a los criminales con un simple perdón.


Los límites del perdón.

El cardenal Fran König , arzobispo de Viena, fue un gran escritor prisionero de de un campo de concentración, donde por desgracia tuvo que presenciar  fuertes horrores. Tuvo un estremecedor paso por la universidad y es recurrente el símbolo del girasol en su historia, esta flor se ponía en los cementerios delante de cada muerto para que transmitiera mensajes y luz a los muertos. 

Un día un soldado de las SS, en una confesión, le confesó haber participado en una matanza nazi y le pidió que lo perdonara por poderes. Él no tenía el poder de perdonar las ofensas que se han cometido ante otros pero la respuesta la pregunta del soldado no fue dicha, aunque para los cristianos, la respuesta al perdón se encuentra en el Evangelio y Jesucristo no puso límite para el perdón. El cardenal seguía pensando entre si es posible perdonar y si se podría perdonar, pero él ya prestó un gran servicio al moribundo al escucharle, mostrarle compasión, darle la oportunidad de de confesar sus crímenes y arrepentimiento, lo que significa que reconoció su conversión espiritual. El soldado aun creía en Dios ya que hizo todo lo que pudo para conseguir la misericordia de Dios. El cardenal se fue sin pronunciar palabra de perdón, pero en cierto modo el moribundo sintió que lo aceptó y de todos modos no le había legado todas sus pertenencias personales.

La situación en la que se encontraba el arzobispo hacía que su perdón hubiera rebasasó los límites de humanidad. No obstante tuvo una oportunidad de realizar un acto bondadoso y el hecho de que no lo hiciera le atormenta en su lucha por comportarse como un ser humano.

 

 El cardenal Franz König:  

Franz König, desde un primer momento no se sentía seguro de realizar ese perdón, ya que la confesión del soldado agravaba su respuesta en si perdonarlo o no. Él, aunque considere que el perdón no tenga límites por como dijo Jesucristo y que el perdón se encontraba en el Evangelio, solamente se queda callado y escucha al soldado.                                                                             

Según el libro nos dice, él tiene una oportunidad de perdón y se encuentra atormentado por no aprovecharla pero, a la vez, al soldado solo le escribió el oído del cura para sentirse perdonado, lo que deja en el aire que realmente, para el soldado, si ha perdonado pero ,para su conciencia, no.


 Crítica al cardenal Fran König:

Desde un aspecto, no se debe juzgar lo que hizo ya que lo que hace esa persona es porque en ese momento lo ha sentido así y no hay más, ya que los actos de cada persona se basan en ella y no debes entrar ahí, y además en esa situación de tal magnitud tu mente puede quedarse en shock.

Pero desde el otro, basándome en la religión y su trabajo, debería de haberlo perdonado ya que como cura es su deber perdonar todo pecado sin que la gravedad del pecado intervenga en la confesión y no como ha hecho simplemente escuchándolo sin pronunciar una sola palabra, lo que le sirvió al soldado para sentirse perdonado.


Opinión personal:                                                                                                                                                                                                                                                                                          Si mi situación fuera la del cardenal me habría sentido realmente sin saber que hacer ya que tienes que seguir tu trabajo y vocación o tu verdadero pensamiento sobre lo ocurrido.

Desde mi opinión, no lo habría perdonado ya que la matanza de unos inocentes judíos, es algo para mí imperdonable ya que si lo perdonas no tienes corazón ni sentimiento. También, el hecho de que siga creyendo en Dios es inservible porque como él dice, solo los puros de corazón entrarán en mi  paraíso, y habiendo matados a inocentes no eres puro.

 

 

 

 


  

 

LOS LIMITES DEL PERDÓN

 RESUMEN

Este libro trata sobre un judío llamado Simon que esta en un campo de concentración nazi. Simon nos relata como era la vida allí, como les maltrataban, como les humillaban, como les pegaban, el escaso alimento  y de poca calidad que les daban... etc. Cuenta como los soldados de la SS podían hacer lo que querían, si querían pegarles sin razón, lo hacían, si les querían culpar de algo no necesitaban pruebas, pues su palabra era cierta siempre. Simón tenía dos amigos, Arthur y Josek, y trabajaba en los ferrocarriles del Este. Un día lo trasladaron a el antiguo Instituto Tecnológico que ahora se había convertido en un hospital. 

Durante el camino hacia el hospital ve un cementerio donde las lápidas tenían cada una un girasol, que simbolizaba la vida después de la muerte. Simon reflexiona sobre que hasta los muertos eran superiores a ellos(los judíos), y sobre que para el no habría ningún girasol, ya que a él lo enterrarían en una fosa común junto a decenas de judíos.

Una vez llega al hospital, una enfermera le conduce a una habitación en la que se encuentra un soldado de la SS llamado Karl. Karl le cuenta a Simón las atrocidades que había hecho, y le expresa su arrepentimiento sobre todo ello. Por último, le pide a Simon que, como judío, le perdone antes de morir. Simón se vió en una situación muy complicada y decidió marcharse sin decirle nada a Karl.

Años más tarde Simon es liberado y trata de rehacer su vida, ya que todo ese tiempo en los campos de concentración obviamente le había dejado secuelas, además de que sus amigos ya habían fallecido. Un día visita el domicilio de la madre de Karl, que le cuenta apenada que estaba sola, ya que tanto Karl (que era hijo único) como su marido, habían fallecido. Simon prefiere no decirle la verdad para no apenarla más. Finalmente Simon no deja claro si le perdonó o no finalmente a Karl.


 

TZVETAN TODOROV

 Tzvetan en primer lugar dice que Simon no puede perdonarle , puesto que el no había sido víctima de sus actos. Luego cuenta que la mayoría de nazis no se han arrepentido de sus actos, y en este aspecto Karl es diferente y que merece un trato distinto, no perdonarle, pero si el reconocimiento de cambiar para bien


CRÍTICA A TVETAN TODOROV 

Pienso que Simon sí que puede perdonarle en nombre de los judíos porque él también ha sido objeto de todo tipo de humillaciones y agresiones por parte de soldados de la SS. Así que en ese contexto en el que además Karl está al borde de la muerte, Simon si que puede perdonarle.


OPINIÓN PERSONAL 

En mi opinión las atrocidades que hizo Karl son imperdonables, y en parte se arrepiente de ello porque está al borde de la muerte y se quiere ir en paz, pero en el momento en el que el estaba cometiendo esas atrocidades Karl era totalmente consciente de lo que hacía. De ser Simon, no le habría perdonado y le hubiera deseado lo peor.













Los Limites del Perdón - Carmen Lenquette Zapico

Resumen:

En esta historia, Simon, un hombre judío que que trabaja y vive en el campo de concentración de Lemberg. Allí vivía junto a su amigo Arrthur al cual lo conocía de todo la vida y con Josek, que había llegado hace poco al campo de concentración.

Un día, Simon es separado de sus amigos junto a cuarenta y nueve hombres más y los dirigieron hasta un hospital de soldados de las SS que en su tiempo fue el Instituto tecnológico donde Simon había estudiado. Cerca de ese hospital se encontraba un cementerio, en este las tumbas tenían cruces con nombres de los fallecidos y un girasol en cada tumba. Simon impresionado se quedó observando reflexionando que el nunca tendría un girasol en su tumba, ni si quiera una tumba propia ya que cuando el muriera seria enterrado en una fosa común junto a otros judíos. Llegando así a la conclusión de que hasta los muertos estaban por encima de los judíos.

Ya en el hospital una enfermera le dijo que fuera con ella, llevándolo hasta un habitación con un hombre al borde de la muerte.. Este hombre se llamaba Karl y era un soldado de la SS. Le suplicó a Simon que se quedara y escuchara su historia y lo hizo. Le empezó a relatar varios acontecimientos de su vida hasta que llegó a una parte donde Simon entre asco y repugnancia quería irse de allí pero nuevamente pero el soldado volvió a insistir ya que todavía no había terminado. Contó lo muy arrepentido que estaba por las muertes que había causado ese día donde metieron a mas de doscientos judíos en una casa donde introdujeron barriles de gasolina y tiraron granadas; a los que intentaban escapar eran disparados.   Karl le pedía a Simon que lo perdonara por estos crímenes que le atormentaban. Simon sin saber que hacer exactamente salió en silencio de la habitación dando a entender que su respuesta era que no podía perdonarlo.

Cuando volvió al campo de concentración le contó lo sucedido a Josek y Arrthur para saber que debería haber hecho, ellos estaban de acuerdo con la decisión de Simon de no perdonarlo por que no se lo merecía. 

Pasado el tiempo sus compañeros y fieles amigos murieron y más tarde Simon fue liberado. Él se acordó de aquella historia que le había contado el soldado de la SS y fue a visitar a la madre del difunto y así comprobaría si todo lo que el hombre le contó era cierto o una farsa para pedir el perdón de un judío. 

Al llegar a la casa de la mujer, ella le contaba lo buen chaval que era Karl y la historia que le había contando no era mentira. Simon nunca le contó a la madre los crímenes que cometió su hijo, ya que no quería quitarle la buena imagen que ella tenía de él. Pero después de eso se volvió a preguntar qué debería haber hecho, perdonarlo o no perdonarlo.


Reflexión personal:

Perdonar o no perdonar. Esta elección es algo difícil y que se deba tomar a la ligera, sobre todo con unos crímenes tan atroces como los que cometió aquel soldado de la SS como cualquier otro. Es verdad que hay que tener el cuenta varias cosas, como es la política de la época y los pensamientos de la sociedad, pero aun así los nazis sabían lo que hacían y eran completamente conscientes de absolutamente todo. Y aun así lo hicieron. Cuando ya haces algo te das cuenta de las consecuencias de tus actos. 

Yo no perdonaría, por el simple hecho de que él sabía en lo que se estaba metiendo, matar a judíos. Y por mucho que tu te arrepientas de lo que hiciste tus actos no cambiaran y son crímenes demasiado atroces como para dejarlos pasar por alto tan facilmente y perdonar.


¿Qué hubiera hecho Eva Fleischner?

Eva no hubiera perdonado. Por varias razones: la primera por que ella pensaba que Simon no tenía la potestad para darle el perdón al soldado, ya que quienes tenían el derecho de perdonarlo eran los fallecidos en aquella trágica masacre; por lo que entonces ella tampoco tendría la potestad para perdonar.

La segunda razón es por que a ella le pareció egoísta el hecho de que a pesar de que el soldado sabía lo que podría pasar con el judío y a la enfermera si otros soldados o cargos superiores se enteraban de esa reunión. Esas dos personas podrían tener castigos grandes o incluso la muerte, pero él al ser alguien a punto de fallecer pensó más en pedir su perdón que en el bien estar de los demás.

La tercera y última razón es, que Eva se preguntaba por qué Karl no hizo nada cuando pasó aquello. Podría haber hablado con sus compañeros y decirle que lo que estaban haciendo no estaba bien o que se arrepentía de asesinar a esas pobres familias.


CRÍTICA:

Estoy de acuerdo en que el soldado fue egoísta por pedir su perdón antes que pensar en lo que pasaría si otros se enteraban de su reunión pero no me parece bien que pensara que Karl podría haber hecho algo mas que callarse y arrepentirse el resto de su vida, solo por la simple razón de que en ese momento de la historia las ideologías de Hitler eran las que había que seguir; el racismo contra los judíos. Si cualquier persona iba en contra de esos pensamientos podría morir fusilado o incluso recibir torturas inimaginables. Karl tenía que mantenerse callado, mas que tener debía estar callado sobre su arrepentimiento y agonía por matar a mas de doscientos judíos en aquella casa.

Tampoco estoy de acuerdo en que los fallecidos debían darle el perdón al soldado y que nadie más debería hacerlo. Los muertos y no pueden hablar ni esta en este mundo, solo quedan los vivos. Aquellos que todavía pueden seguir viviendo y hablar son los que tienen la capacidad de dar el perdón a aquellos que realmente se lo merezcan. 

Los Límites Del Perdón

Resumen:

Se trata de un judío llamado Simón que estaba en un campo
de concentración en Lemberg. En el campo de concentración,
trabajó para la Eastern Railway Company hasta que un día
trasladaron a un hospital de reserva. Antes, cuando estudiaba
arquitectura en la Escuela Técnica Superior, él no tenía buena
memoria. De camino al nuevo hospital militar,
se dio cuenta que allí hay un cementerio. Hay un girasol frente
a cada cementerio. Simón creía que incluso los muertos eran
superiores a ellos, se dio cuenta de que para él no habría
girasoles porque lo enterraron en una fosa común y encontraron
otros cuerpos en la tumba.

Al llegar al hospital militar, una enfermera se le acercó y le dijo
que lo acompañara, Simón lo hizo y fue llevado a la habitación
donde se encontraba un soldado de las SS. Su nombre era Carl,
y le dijo que tenía que decirle algo antes de morir para que pudiera
morir en paz e insistió en escucharlo. Carl le dijo a Simón que
había cometido el crimen y su gran pesar, y esperaba que Simón,
un judío, lo perdonara en nombre de todos los judíos. Simón,
después de todo lo que le dijo el soldado, se fue sin decir nada.
Unos años más tarde, su amigo en el campo murió y Simón se
quedó solo en el campo de concentración de Matthausen, pero
al mismo tiempo, el campo fue liberado y Simón, uno de los
pocos supervivientes, llevó una vida normal sin dudarlo.
Un día, Simón recordó al soldado de las SS muerto y decidió
visitar a la madre del soldado. No le dijo a su madre lo que hizo
el hijo. Su madre le contó sobre la vida del soldado y Simón se
dio cuenta de que la sinceridad del soldado para con él es
sincera .Simón quería saber si lo haría bien, perdónelo, y
si el soldado realmente se arrepintió de todo al hablar con él.

Jean Améry:


Jean Améry cuenta que este problema, de perdonarlo o no
tiene dos perpectiva: una psicológica y otra política. En el
ámbito psicológico cuenta q si Karl estuviese vivo y siguiese
allí junto a él cambiaria mucho la cosa. Y desde en ámbito
político y critico, cuenta si te paras ha pensar por un momento
los judíos han cometido un montón de crímenes y nunca han
sido castigados y es ahora de sean castigados.

Mi opinion:


Bajo mi punto de vista, yo lo perdonaría ya que él se siente
culpable y piensa que lo que ha hecho durante todo este
tiempo ha estado muy mal. También él aunque sea judío
ha podido estar empujado ha hacer cosas que no quería y
si ha tenido la valentía de decirlo es porque se siente mal
con lo que ha estado haciendo.








LOS LÍMITES DEL PERDÓN

RESUMEN DEL LIBRO:

Este libro trata sobre Simon, un judío encarcelado por los nazis en Lemberg. Simon compartía barricada con varios compañeros, y fueron muriendo día tras día. Trabajaba literalmente por y para sobrevivir. Cuando acabó uno de estos días, él y sus compañeros fueron a una escuela técnica, y el protagonista estaba a cargo del trabajo del hospital. En el camino, encontró un cementerio con girasoles creciendo en cada tumba, lo que sorprendió a Simon.
Después de llegar al hospital, una enfermera lo llamó y le preguntó su identidad. Reconociendo que era judío, lo condujo hasta Karl, un soldado nazi de 21 años, que estaba agonizando. Karl le dijo que él fue enviado a explotar una casa y la familia que vivía allí se suicidó, saltando de la misma. Nos dice que esto le atormentaba todos los días y debido a su sentimiento culpable pidió perdón. El protagonista huyó perdido del terrorífico lugar y luego reflexionó sobre lo sucedido con su compañero. Su decisión fue no tolerar las animaladas que podían llegar a cometer dichos soldados. Un día después este, regresa al hospital, pero desgraciadamente Karl ya había fallecido, dejando así a Simon todo su patrimonio, y este no lo acepta. Tras finalizar la guerra, Simon fue liberado del campo de concentración y se reunió con la madre de Karl aunque no llegó finalmente a contarle lo que hizo su hijo.


EUGENE J.FISHER: 

Este relata que él personalmente lo perdonaría, ya que esto facilitaría la convivencia entre ambas religiones, aunque argumenta que es demasiado pronto para perdonarles “así de la nada”, dice que él cree más en un proceso digamos de perdón, dice así como empezar a perdonar. También argumenta que el esperaría para ver los documentos y las declaraciones que hacen ambas iglesias, para después así actuar al respecto. Por último, él piensa que no tenemos la necesidad de poner a los judíos en la angustiosa situación de ofrecer o no un perdón, ya que esto los victimiza más aún. En conclusión, no sería fácil pero desde su punto de vista si que los perdonaría.


CRÍTICA A EUGENE J.FISHER:

Desde mi punto de vista, no tiene nada que ver la iglesia de ambas religiones, con el genocidio que se cometió, aquello fue una animalada, en la que seguramente hay personas que nunca lo olvidarán, ya que sus familiares o personas cercanas, sigan muy dolidas con este tema, y perdonar tal sería una cosa difícil de hacer. Estoy de acuerdo con él, en que esto mejoraría ambas convivencias, aunque personalmente no pienso que si tienes un amigo o conocido judío y eres cristiano o al revés, recuerdes este hecho y no mantengas dicha relación. Para mí lo más importante es ponerse en la situación de aquellos que perdieron a alguien de esta forma.



OPINIÓN PERSONAL: 

    
Desde mi punto de vista, no tiene nada que ver la iglesia de ambas religiones, con el genocidio que se cometió, aquello fue una animalada, en la que seguramente hay personas que nunca lo olvidarán, ya que sus familiares o personas cercanas, sigan muy dolidas con este tema, y perdonar tal sería una cosa difícil de hacer. Estoy de acuerdo con él, en que esto mejoraría ambas convivencias, aunque personalmente no pienso que si tienes un amigo o conocido judío y eres cristiano o al revés, recuerdes este hecho y no mantengas dicha relación. Para mí lo más importante es ponerse en la situación de aquellos que perdieron a alguien de esta forma.


Los límites del Perdón.

 Este libro nos relata la historia de un judío llamado Simón que sufre un dilema moral en el momento en el que lo sacan de un campo de concentración para perdonar a Karl, un soldado de las SS que se encontraba en muy mal estado. Este le cuenta a Simón sobre las atrocidades que había cometido en su vida y le pide que le perdone para así poder irse en paz junto al perdón de un judío. El judío no sabe qué hacer, por lo que decide volver al campo de concentración sin una respuesta para Karl. Esa noche Simón no pudo dormir tranquilo, por lo que a la mañana siguiente fue a ver a Karl, pero la enfermera que le atendía le comunicó que había fallecido. Pasaron los años y Simón fue perdiendo a todos sus amigos por causa de la guerra. Cuando esto acabó,  fue a ver a la madre de Karl. Ella  le contó las atrocidades que había hecho su hijo y Simón no quiso dar su opinión sobre el tema, lo que nos hace dudar sobre la decisión final que tomó, es decir, sí perdonar a Karl o no.

Edward H. Flannery

Edward, aunque entiende la decisión de Simón, le resulta imposible  defenderla, ya que, como él dice,” le resulta imposible ponerse en esa situación”.

Piensa que para comprender por qué no lo había perdonado había que profundizar en los aspectos psicológicos y religiosos de Simón. Por su parte, Edward mantiene que él hubiese perdonado a Karl estando en el lugar de Simón y le habría sugerido que estuviese en paz con Dios.

Opinión personal 

En mi caso, yo  no hubiese sido capaz de perdonar a Karl. Creo que cada persona es libre de perdonar y de poder arrepentirse, como también es comprensible el negarle el perdón a alguien que haya sobrepasado un cierto límite, como es el caso que se relata en este libro. Karl ha hecho cosas horribles que, para mí, son imperdonables. 

Critica a Edward H. Flannery

Estoy a favor y en contra de los argumentos que relata este autor. Por una parte pienso que se debe perdonar a las personas que se arrepientan de sus errores, y en este ámbito estoy a su favor, pero hay errores que no se pueden perdonar y, al contrario que el autor, pienso que existe un límite del perdón, dependiendo de las cualidades psicológicas, éticas, religiosas, etc...   de cada persona.


 Resumen del libro:

En un campo de concentración Simon, un niño judío junto a otras personas , los llevaron al instituto Tecnológico , y de camino Simon se fijó en un cementerio de soldados , y en cada tumba había un girasol en memoria de estos.

Al llegar al instituto , que era un hospital una enfermera le condujo a una sala donde había un soldado con todo su cuerpo vendado . El soldado quería contarle a un judío el error que cometió para que estos le perdonasen.

Le dice que su familia era religiosa y que se apuntó a las ´´ Juventudes Hitlerianas´´.

Le dijo que una vez vió como a un grupo de judíos los metían en una especie de casa y los quemaban , y vio como un padre , una madre y un niño saltaban de una ventana para no sufrir y no morir lentamente.

El sigue recordando esto y se dio cuenta de lo que él estaba haciendo. El soldado le dijo que si lo perdonaba o no, y Simon salió de la habitación sin decir nada .

Esa noche Simon soñó con el soldado, y con los padres y el niño , y esto le hizo pensar en un niño que el conocía , llamado Eli.

Le contó esto a sus amigos Arthur y Josek , y este le dijo que no  tenía derecho a responder porque el no representaba a todos los judíos.

Al día siguiente, Simon volvió al hodpital y la enfermera le dijo que el soldado había muerto.

Con los años, sus dos amigos murieron y depués de la guerra se fue a otra ciudad. Se casó y se metió en una organización de crímenes nazis.

Un día visitó a la madre del  soldado fallecido y le dijo que su hijo era muy bueno.


OPINIÓN PERSONAL:  

Yo no lo perdonaría porque lo que hizo es absolutamente horrible y mezquino , que hubiera pensado antes lo que estaba haciendo.



OPINIÓN DE Harold S.Kushner:

Mi autor si lo perdonaría, porque así el sería libre y el nazi seguiría encadenado a su pasado y a su conciencia.


OPINIÓN PERSONAL SOBRE LA OPINIÓN DE MI AUTOR:

Yo no estoy de acuerdo con mi autor porque si es el soldado uno de quiénes ha matado a alguien de mi familia o incluso no sea de mi familia aunque yo lo perdone esa persona ya no va a volver y yo creo que esa clase de cosas no tienen perdón. 

 


jueves, 4 de marzo de 2021

Los límites del perdón - Fernando Camacho


Resumen:

El libro trata sobre un judío, Simon, aprisionado en el campo de concentración de Lemberg por los Nazis. Simon compartía una de las barricadas con sus compañeros, que morían día tras día. Realizaba trabajos como sustento de vida, y un día, al terminar una jornada laboral él y sus compañeros se dirigieron hacia un instituto tecnológico, donde el protagonista hace funciones hospitalarias. Por el camino encuentra un cementerio, en el que de cada tumba brota un girasol, hecho que deja a Simon atónito.

Al llegar al hospital una enfermera lo llama, preguntándole por su identidad. Al confesarle que era judío, le conduce hasta  Un soldado Nazi de 21 años, Karl, el cual está al borde de la muerte. Karl le cuenta que bombardeó una casa y que la familia que habitaba en ella se suicidó, tirándose desde una planta alta. Este hecho atormenta al nazi cada día, por lo que ruega el perdón. El protagonista sin saber qué hacer, huye de allí y posteriormente reflexiona lo ocurrido con sus compañeros. Su decisión fue no perdonar las atrocidades del joven soldado. Un día después, vuelve al hospital, pero Karl ya había fallecido, dejando su herencia a Simon, que no la acepta. Cuando termina la guerra, el judío es liberado del campo de concentración y se reúne con la madre de Karl para contarle lo que su hijo le hubiese querido transmitir antes de morir. 

Reflexión personal:

Es una elección muy compleja el hecho de decidir si perdonar o no este acto. Creo que si analizamos esto de primeras es imposible el hecho de perdonar algo así de inhumano, tal y como lo eran los nazis. Pero creo que hay que ir más allá. Karl no es un general ni un comandante nazi, es un simple soldado de 21 años. Realmente no sabemos su ideología al 100%, ya que ¿quería realmente Karl hacer esto, o tenía miedo a ser ejecutado por los nazis por incumplir esta orden? Sinceramente, creo que es lo segundo. No quiero que se confunda esto con que apoyo a los nazis, precisamente es todo lo contrario, son inhumanos por haber forzado a un muchacho de 21 años a bombardear una casa con personas inocentes dentro, y en el caso de incumplir la orden, pudiendo ser ejecutado. Dije al principio que esta elección es muy compleja de hacer ya que no estoy ni en el contexto social ni en el histórico, por lo que no puedo hacer una elección a ciencia cierta ya que no he sufrido esas condiciones. Pero si en vez de Karl hubiese sido un general la respuesta sería clara: lo dejaría morir con la conciencia sucia, ya que si es general es por voluntad propia. A Karl lo perdonaría, por muy duro que fuese, y me encargaría de honrar a la familia que murió. Su herencia se la pasaría a su madre, a la que le haría saber lo que hizo su hijo, pero la consolaría diciéndole que al menos, murió arrepintiéndose de lo sucedido.

Punto de vista Dalai Lama:

Como dice Dalai Lama, no necesariamente hay que olvidar cuando se perdona. Esto es lo que hubiese hecho él, perdonar a Karl, ya que el crimen no sólo lo cometió contra la familia sino contra él mismo, por ello quedó traumatizado. El chico pudo haber renunciado a este acto, pero por esta misma elección pudo haber sido ejecutado. Dalai hubiese aprovechado este hecho para dar ejemplo y que no se volviese a repetir.

Critica hacia punto de vista Dalai Lama.

Es muy duro ponerse en un punto de vista tan empático como lo tiene el Dalai Lama. Creo que pocas personas pueden hacer esto, ya que requiere una ideología y fuerza de voluntad inmensas. Pero en sí, creo que mi pensamiento se acerca mucho al de este, aunque mi capacidad de perdón no sea, claramente, tan admirable como la del Dalai Lama. La verdadera fuerza del ser humano se extrae mediante la capacidad del perdón en situaciones imposibles. Por supuesto que existen los límites del perdón, pero estos límites empiezan y terminan hasta donde nos permite nuestra voluntad.

Los Límites del Perdón - Lucía Castillo Soldán

Se trata de un hombre judío llamado Simón que se encontraba en un campo de concentración de Lemberg. En el campo de concentración trabajaba en los Ferrocarriles del Este hasta que un día lo trasladaron al hospital de la reserva , que anteriormente, cuando el era estudiante en el Instituto Tecnológico donde estudió la carrera de Arquitectura y de la que no tiene tampoco muy buenos recuerdos ya que recuerda lo mal que los judíos como él lo pasaban sobre todo para conseguir dichos estudios. 

Durante el camino hacia el nuevo hospital militar se da cuenta que hay un cementerio en el que delante de cada uno hay un girasol que da la sensación de que mediante el girasol se transmitía luz y mensajes a los muertos y que estos no habían perdido el contacto con el mundo exterior Simón piensa que incluso los muertos eran superiores a ellos y se da cuenta que para el no habría ningún girasol porque lo entierran en una fosa común en el que otros cuerpos se encontraran encima del suyo. 

Una vez en el hospital militar una enfermera se acerca a él y le dice que le acompañe, Simón lo hace y es llevado a una habitación en la que se encuentra un soldado de la SS. Se llamaba Karl y le dijo que le tenia que contar una cosa antes de morir para así poder morir en paz e insistió en que lo escuchara, Karl le contó a Simón los crímenes que había cometido y su gran arrepentimiento y quería que Simón como judío lo perdonase en nombre de todos los judíos. Simón después de todo lo que le contó el soldado se marcha sin decir nada. 

Unos años después sus amigos del campo se mueren y Simón se queda solo y es trasladado de nuevo al campo de concentración de Mathausen, pero al tiempo los campos de concentración fueron liberados y Simón que fue de los pocos sobrevivientes no dudo en realizar una vida normal. 

Un día Simón se acuerda del soldados la SS que se había muerto y decide ir a visitar a la madre del soldado y este lo dijo nada a su madre de lo que había hecho su hijo, su madre le contó la vida del soldado y Simón se dio cuenta que el Soldado había sido sincero con él. 

Simón se planteo si habría hecho bien en perdonarlo o no y que si este soldado realmente se arrepentía de todo cuando hablaba con él.


Terence Prittie
Las personas que están a punto de morir esperan una consideración especial de los demás. Normalmente, se sienten terriblemente asustados y profundamente desdichados. Es un reflejo perfectamente normal y humano pedir perdón por nuestros pecados cuando se acerca la muerte. Los hombres que se encuentran bajo el fuego de las balas y que nunca han rezado antes suplican y prometen «ser buenos» en el futuro si Dios los complace y los rescata de una muerte segura. La certeza y no la mera posibilidad de la muerte es la única que puede reforzarnos a pe inclemencia. No puede, de ningún modo, perdonar un genocidio. Encuentro que perdonar a un hombre que ha contribuido a incinerar a hombres y mujeres vivos es completamente repugnante, y no lo puedo ver de otra forma más que como una parodia del perdón, algo que se ha concedido simplemente porque da la casualidad de que se está muriendo. Per donar a este soldado de las SS habría significado, por derivación, perdonar a todos los asesinos de las SS cuando estén en su lecho de muerte.

Mi opinión personal
Sinceramente ningún ser humano se merece que lo maten ni mucho menos que una raza se sienta superior que otra cualquiera y de no ser así matarla. No se me pasaría por la cabeza, ni mucho menos tendría la capacidad de perdonar a un soldado nazi, merecen la muerte, pero lenta y dolorosa, para que sepan que es el dolor y que es sufrir. Aunque el arrepentimiento fuera verdadero y sincero ese tipo de crímenes son imperdonables, ha matado a muchísimas personas inocentes y no se merece perdón ninguno, antes de hacer las cosas y arrepentirse debería de haberlas pensado dos veces.

Crítica a Terence Prittie
Mis pensamientos coinciden con mi autor elegido, ya que esos tipos de personas son repugnantes, ya que perdonar a este soldado suponía el perdonar a todos los soldados que lo hicieron, también veo que es normal pedir perdón de dichos pecados como bien dice Terence Prittie pero no todos los pecados son perdonables aunque sí una acción humana.

LOS LÍMITES DEL PERDÓN

 Este libro trata acerca de un judío llamado Simon, que está retenido en un campo de concentración Alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Él y sus amigos: Arthur y Josek trabajan en los ferrocarriles del este, hasta que un día deciden llevarlo al hospital militar (antiguo instituto tecnológico donde Simon estudió en su juventud). Durante el camino pasa por un cementerio lleno de girasoles que reposaban en cada una de las tumbas allí presentes, este hecho le impactará a Simon. Una vez llegado al hospital se topa con una enfermera que lo lleva a una sala, donde se encuentra con un soldado nazi, específicamente de las SS, llamado Karl. Este estaba malherido, probablemente a punto de morir. Pues bien, Karl, arrepentido, comienza a narrarle los sucesos y las atrocidades que ha hecho en la guerra, todo esto con el objetivo de morir tranquilo sabiendo que al menos un judío le había perdonado.


Pero el perdón no llegó, ya que Simon, impactado, abandonó la sala sin decir nada. Posteriormente, Simon cuenta la historia a sus amigos y vuelve a ir al hospital a trabajar, donde se vuelve a encontrar con la enfermera, que le comunica el fallecimiento de Karl y le intenta dar casi todas sus pertenencias, a lo que el judío se negó.

Pasaron un par de años y Simon se encontraba solo en otro campo de concentración, con todos sus amigos  muertos, atormentado por todo lo ocurrido por el alemán y con el remordimiento en la cabeza de si lo debería de haber perdonado o no.

Por último, una vez acabada la guerra y liberado, decide visitar a la madre de Karl, y allí comprueba que lo que cuenta ella y lo que le había relatado Karl sobre su vida era cierto, sin embargo, el judío decide no pronunciarse a hablar de lo ocurrido con el nazi y nunca sabremos si lo llegó a perdonar o no.

MATTHEW FOX:

Matthew elogia la decisión de Simon, ya que este último no debía de perdonarlo en nombre de todos los judíos, por lo que cree que hizo bien en quedarse callado, "Que cada uno muera con su verdad". También el autor nos comenta que se debe perdonar pero no olvidar, pero hay pecados que ni Dios ni los humanos deben de perdonar.

OPINIÓN PERSONAL.

Desde mi punto de vista pienso que no habría sido capaz de perdonarlo, me podría intentar poner en su papel, pero no de perdonarlo ya que pienso, como bien indica el nombre del libro, que el perdón tiene unos límites, y todos los horrores que cometieron los nazis son imperdonables y todo el mundo que participó en ellos debe pagar por sus crímenes. Siempre se debe de intentar perdonar o entender, pero hay casos excepcionales como este. Si bien Karl se muestra arrepentido, que eso es bueno, todo lo que ha hecho es imperdonable.

CRÍTICA A MATTHEW FOX:

Tengo pensamientos que coinciden con el autor pero como  bien he dicho antes, creo que hay ciertas cosas que no se pueden perdonar. Hay que recordar  Karl ha cometido crímenes y ha hecho barbaridades en nombre de los Nazis. Aún así, me parece que la propuesta de Matthew no es del todo mala, ya que él nos dice que esos actos realizados por los alemanes no se deben de olvidar y por esa parte estoy de acuerdo. Fox nos cuenta que se debe perdonar por la necesidad de ser libres de poder seguir viviendo nuestra vida, pero en mi opinión todo lo que ha hecho Karl pesa más que su arrepentimiento.