miércoles, 2 de marzo de 2011

LOS LÍMITES DEL PERDÓN - Paula Fernández de Córdoba

Resumen:
Simón es un judío prisionero en un campo de concentración nazi. Un día trabajando en un hospital fuera del campo, una de las enfermeras lo lleva a una habitación en la que se encuentra Karls, un soldado nazi de la SS, que está a punto de morir. Este le pide perdón por todo el daño que ha causado a los judíos. Simón que no sabe como reaccionar ante esta situación huye. Al día siguiente se entera de que Karl a muerto, y entonces se siente culpable de no haberle perdonadoy decide publicar este libro, para que las personas que lo lean, den su opinión.

Opinión:
Es muy dificil posicionarte y dar una opinion ante unos hechos tan duros como fueron los realizados por los nazis, pero desde lo mas profundo de mi corazón viendo una persona agonizar en su lecho de muerte creo que si le perdonaría, pero solo me llevaría a esa determinación el hecho de estar moribundo, ya que si no, es imperdonable toda la serie de barbaridades que cometieron por sus extravagantes creencias y obsesiones con crear una raza perfecta, ya que la perfección no existe en nada, y mucho menos en humanos, pero eso sí, le habría explicado mis viviencias personales, para que supiera en primera persona lo que realmente hicieron, el sufrimiento que causaron, las personas de mi propia familia que podrían haber matado, debía saber todo antes de concederle mi perdón, no iva a ser un perdón sin más, antes debería oírse la realidad vivida desde el otro lado, con pelos y señales, y tambien le habría explicado que es muy fácil cuando ves la muerte cerca, que a todo el mundo le debe de impresionar, asustar y más si has sido tan mala persona es muy fácil pedir perdón, como si nada hubiese pasado, para aliviar tu alma, eso no funciona así, tendría que haberme escuchado mucho antes de obtener mi perdón, ya que ellos mataron niños, madres, esposas, padres, abuelos, ... un largo etcetera de personas que no había hecho ningun daño a nadie.
Realmente creo que siempre deberiamos perdonar cuando nos lo piden al arrepentirse de lo que han hecho, ya que es de humanos equivocarse, pedir y dar el perdón, aunque luego la vida real te pone situaciones limite, en las que el perdón es muy dificil de otorgar.


Eva Fleischner:

Biografía:
Es profesora emérita de Religión en la Universidad de Montana State. Es miembro del Church Relations Commitee of the U.S. Holocaust Memorial Council y del Advisory Board of the U.S. Catholic Conference, Office of Catholic-Jewish Relations y autora de The View os Judaism in German Christian Theology y de Auschwitz: Beginning a New Era?

Opinión de Eva Fleischner:
Eva Fleischner no opina en lo que habria hecho en el lugar de Simón, sino que opina sobre los actos que el hizo, ya que ella piensa que él le respondió una y otra vez, por el echo de quedarse a escucharlo, estar sentado al lado de su cama, agarrarle la mano, ... ya que le obligaron a entrar, pero nadie le obligo a quedarse. Para ella no es la cuestión de si debería haberle perdonado, sino de si podría haberlo hecho.
Eva utilizó el libro en sus clases, dando pie a discusiones, de dónde sacó la conclusión de que todos los alumnos judios pensaban que Simón había actuado correctamente, sin embargo los cristianos estaban a favor del perdón.

sábado, 26 de febrero de 2011

Los límites del perdón

Resumen

Simon, un judío prisionero, se encontraba en un campo de concentración de Lemberg. Cuando fue trasladado a el antiguo instituto Tecnológico convertido en un hospital para trabajar. Una enfermera le encontró y le hizo que le siguiera para hacerle entrar en una habitación y que anteriormente era un miembro de las Juventudes Hitlerianas. A Karl le que daba poco de vida y le confesó los crímenes que había cometido suplicando que le perdonara en nombre de todos los judios. Simon se fue del lugar sin darle ninguna respuesta. Tiempo después de la guerra visitó a la madre de Karl para saber realmente como había vivido, dejando abierta la cuestión: ¿Hizo lo correcto?

Opinión

Simon decidió marcharse de la habitación de aquel soldado de la SS sin darle ninguna solución a la pregunta si podía perdonarle por los crímenes que había cometido. Aunque más tarde sentía que no había elegido la mejor postura.

Sus compañeros estaban de acuerdo por como había actuado. Arthur opinaba que no le perdonaría si hubiera estado en su lugar. Josek un judía fiel a su religión opinaba que había hecho lo correcto porque él no podía perdonar a nadie de parte de otros y Bolek lo afirmaba diciendo que solo se pueden perdonar las ofensas que se hacen contra uno.

Creo que todas las personas necesitan una segunda oportunidad y que todos tienen el derecho a ser perdonados. Y yo en el momento en el que se encontraba Simon hubiese reaccionado igual, hubiese querido desaparecer sin contestación. Pero tampoco hubiera hecho como decía uno de los compañeros de Simon deseando ver morir a más soldados nazis delante de mi y ver como sufren. Yo no tengo derecho a perdonar algo que no tiene nada que ver conmigo ni me incluyen a mí. Si hay algo que me afecta si que podría pero por el contrario no me correspondería. Karl demostró que estaba completamente arrepentido siendo honesto un día antes de morir y si alguien está arrepentido se le puede conceder el perdón. Pero como ya he dicho Simon no tenía nada que hacer porque no era una decisión que debiera tomar él.

Cynthia Ozick

Nació en Nueva York el 17 de Abril en 1928. Escritora estadounidense. Nacida y criada en el ambiente de la comunidad judía neoyorquina de padres procedentes de Lituania, para esta autora la cultura es ante todo religiosa, y en su obra arremetió contra los narradores que intentan secularizarla. Estudió en la Hunter College High School de Nueva York, graduándose en el Washington Square College de la Universidad de Nueva York, y licenciándose en Literatura Inglesa en la Universidad Estatal de Ohio.
Es autora de ensayos, relatos cortos y novelas centradas en la cultura y tradición judías, y analizadas desde un punto de vista ético filosófico. Asimismo, se manifestó en contra de las escritoras identificadas con el feminismo.

Opinión Autora

La autora opina que el que siente misericordia por el cruel sentirá indiferencia por el inocente y por tanto ese perdón embrutece. El perdón no condena sino que hace borrón y cuenta nueva.

Pero el asesinato según ella es irreparable, porque no existe una próxima vez. La venganza no puede reparar nada. Pero para ella lo que hubiera pasado si Simon hubiera perdonado significaría el olvido de la víctima. Piensa que el perdón es dulce para el agresor pero severo para las víctimas. El soldado de la SS no merecía ningún perdón.

Opinión personal

El nazi moribundo se sentía completamente arrepentido, estaba apunto de morir y lo único que quería es ser perdonado por un judío por los actos que había cometido. Pienso como la autora de que no se perdona con el objetivo de que la próxima vez no se vuelva a repetir para, que no haya una próxima vez sino que el perdón significa como ella dice un nuevo comienzo. Sin embargo, cuando no se puede borrar esa mancha no hay una próxima vez y en el caso de Karl por asesinato solo lo podrían perdonar unas personas y ya no están.

Creo que como ya he dicho antes todas las personas merecen ser perdonadas. Pero Simon no podría perdonarle si no iba con él el asunto, no puede perdonar en nombre de los demás. Pienso que Karl merecía ese perdón aunque fuera ya tarde para recibirlo porque sinceramente se mostraba arrepentido, no iba a morir mintiendo sobre su vida y su sinceridad y además no creo que si no estuviera arrepentido que hubiera llamado a un judío siendo el nazi para suplicar su perdón, no tendría sentido. Podría haber disparado contra la familia que corría hacia él en el momento en el que iba a ser herido mortalmente, pero sintiendo piedad por esa familia y sin querer repetir lo que hizo la última vez en aquella casa incendiada con 300 personas, eligió no disparar y ser herido.

Sólo si una persona está arrepentida merece ser perdonada.

viernes, 25 de febrero de 2011

Los límites del perdón. Débora Mateo

1ª PARTE:

RESUMEN DE LA HISTORIA

Simon es un judío preso en un campo de concentración nazi. Es sometido a los duros trabajos y tratos por parte de los SS. Un día le llevan a trabajar a un hospital del antiguo Instituto Tecnológico. Mientras su estancia allí es llamado por una enfermera que le conduce hasta un hombre a punto de morir. Se trataba de un soldado de las SS cargado de culpabilidad por lo que había cometido contra los judíos. El soldado arrepentido le pide a Simon que le perdone pero él no sabe como reaccionar y decide irse antes de darle una respuesta. Cuando llega al campo de concentración no puede dejar de darle vueltas a lo que ha vivido con aquel individuo y sus compañeros le exponen sus propias opiniones. Al día siguiente, el soldado había muerto y Simon se siente culpable por no haberle perdonado, de ahí que escribiera este libro.

Sus compañeros más cercanos Arthur y Josek le dejan claro a Simon que ha hecho bien en no perdonarle, ya que el soldado había cometido muchos asesinatos y él no era quien para perdonarle en nombre de todas sus víctimas.

OPINIÓN PERSONAL

Pensándolo detenidamente creo que todo hombre debe morir en paz y busca hacerlo sin un cargo de conciencia.

Pienso que se debería perdonar todo, no digo que sea fácil, pero se puede. Este soldado demuestra un verdadero arrepentimiento y probablemente hubiera demostrado un cambio de actitud si hubiera continuado viviendo.

Aunque en ese momento, yo creo que hubiera reaccionado igual que Simon. Me hubiera sentido indefensa, confusa o quizá con rabia para dar una respuesta a su pregunta. Por otra parte pienso que mi perdón no hubiera servido de mucho, porque ¿de qué hubiera servido si a los que asesinó estaban ya bajo tierra?

2ª PARTE:

DEBORAH E. LIPSTADT

Deborah Esther Lipstadt, nacida el 18 de marzo de 1947 en Nueva York, es una historiadora estadounidense y autora del libro La negación del Holocausto. Profesora de Judío Moderno y de Estudios del Holocausto en la Universidad de Emory. Recibió su BA del City College de Nueva York, y su MA y Doctorado por la Universidad Brandeis.

Lipstadt era consultora para el "Holocaust Memorial Museum" de los Estados Unidos . En 1994 fue nombrada por Bill Clinton para el Consejo de Memoria del Holocausto de los Estados Unidos, donde sirvió dos mandatos.

OPINIÓN DE LA AUTORA

Deborah alude al “regreso” una forma de pedir perdón a aquellos a los que hemos ofendido.

Los distintos aspectos que forman parte del arrepentimiento son: pedir perdón a la parte agraviada, y solo en ese momento podremos estar en paz con Dios. Y después de ello, volvernos hacia Dios y decidir no volver a actuar de esa manera.

La expiación sólo se obtiene cuando uno afronta las consecuencias de sus propios actos, los buenos traerán bendición y los malos, castigo.

Ella cree que la pregunta no es si se debía perdonar al soldado sino ¿se podía? Ella cree que no se puede perdonar todo y mucho menos perdonar en nombre de otros.

Por último, opina que no se puede saber con seguridad si el soldado se arrepintió de verdad ya que no tuvo tiempo para demostrarlo.

OPINIÓN PERSONAL

Estoy de acuerdo con la autora en que no se puede perdonar en nombre de otros, pues es una decisión personal del afectado. Creo que se demuestra el verdadero arrepentimiento con tus actos, cuando cambias tu forma de actuar anterior, pero no estoy de acuerdo con la autora cuando dice que no se sabe con seguridad si el soldado estaba arrepentido de verdad pues si no fuese así estoy segura que no habría mandado llamar al judío a confesarle todo lo que había hecho a lo largo de su vida.

En cuanto a lo de que no se pude perdonar todo, ya he comentado antes que por muy difícil que sea creo que se puede hacer. Ello no significa olvidarlo, pero si tomar la decisión de perdonarlo pues no está en nuestras manos juzgar a las personas y estoy segura que así viviremos con la conciencia mucho más tranquila.

Los límites del perdón (Carla Capuz)

Resumen:
Simon nos muestra la realidad que había en los campos de concentración y a las torturas que eran sometidos. Al llevarlo a un hospital, un enfermo alemán decide confesarle todo el daño que ha hecho ya que este quiere el perdón para poder morir tranquilo. Simon decide irse sin decirle nada, más tarde este es liberado del campo de concentración y muestra un pensamiento de arrepentimiento por haberse ido sin darle su perdón.

Postura de sus compañeros:
-Arthur: era un antiguo gran amigo, esta cansado de su situación y lo único que desea es que acabe todo por lo que están pasando.
-Josek: hombre creyente, casi siempre discutían con él debido a que lo sabía todo justificándolo con la religión.
-Bolek: era un hombre del que todos estaban sorprendidos ya que parecía no afectarle nada de lo que estaba ocurriendo a su alrededor, al contrario que a sus compañeros.

Opinión personal:
Creo que Simon se enfrenta a una situación en la que a nadie le gustaría estar, en la cual tienes que perdonar a una persona que lo único que sabes es que es un asesino en serie y que incluso a podido matar a alguien de tu familia o cercano a ti. Por lo tanto para no darle el perdón y sentirse culpable por haber perdonado a un asesino decide huir y acabar con el sufrimiento que eso le produce.
En mi opinión, probablemente yo no habría actuado de la misma manera que lo hizo Simon, no habría huido. No solo no le habría dado el perdón que tanto quería sino que le habría dado a conocer mis vivencias en el campo de concentración para que de verdad supiera lo que se vive allí dentro y además tuviera un mayor sentimiento de culpabilidad y realmente se diera cuenta del mal que estaban haciendo. También, si le hubiera perdonado, sé que tampoco llegaría a tener un sentimiento de tranquilidad ya que sabía que estaba haciendo daño a otras personas e incluso me repercutía a mí mismo. Además, si le hubiera perdonado tampoco habría estado mucho mas tranquila ya que todo el mundo podemos aceptar un perdón pero por mucho que lo intentemos no vamos a olvidar porque lo hemos dado. Tampoco creo que lo correcto sea pedir perdón en tus últimos momentos de vida porque al fin y al cabo el mal ya lo has hecho.

EL CARDENAL FRANZ KÖING:
Biografía del autor: ejerció como arzobispo de Viena hasta que en el año 1958 le nombraron cardenal. Teólogo y erudito, es autor de The Bibble in View of the World History y de la obra en tres volúmenes Christus und die Religiones der Erde.

Opinión del autor sobre el dilema:
La opinión del Cardenal Franz Köing es la siguiente, y es que el piensa que el moribundo a un tenía fe, a un creía en Dios y por ese motivo decidió “confesarle” a Simon (un judío) la gran masacre que realizó hacia los judíos. A pesar de que Simon se marchó sin pronunciar palabra alguna, el moribundo entendió que aceptó el perdón puesto que este más tarde le cedió todas sus pertenencias. De haber pensado que no lo había aceptado no le habría dejado nada. También cita la oportunidad que Simon tuvo en un mundo lleno de pobreza, guerras… y no lo hizo, y probablemente esto es lo que todavía le atormenta y le producen esas dudas de si hizo bien o mal al marcharse.

Opinión personal sobre el Cardenal Franz Köing:
En cuando a el autor, yo pienso que si que creía en Dios y tenía fe, aunque bajo mi punto de vista se acordó algo tarde de la existencia de Dios y de la fe, puesto que Dios no te dice que mates, que hagas daño a la gente, que les hagas sufrir…si no todo lo contrario, que ayudes siempre que puedas a todos, que no hagas feliz a todo aquel que puedas… y el hizo todo lo contrario a lo que Dios dice. Por lo tanto yo creo que tenía un gran cargo de conciencia y puesto que quería descansar en paz decidió confesarle a alguien que estaba sufriendo en algo que él había contribuido. Necesitaba contárselo para que se diera cuenta del mal que había hecho a su gente e intentar que este le diera su perdón para a si estar en paz con los judíos y con Dios.
Respecto a que tuvo una gran oportunidad en mundo como el de entonces tiene razón y es que no todos lo tenían. Pero lo que yo creo es que al fin y al cabo Simon no era mala persona y le vio al enfermo tan mal que no quiso decirle nada porque si no probablemente le habría hecho más daño por lo que decidió marcharse dejando en entre dicho si se lo dio o no.

Los Límites del Perdón _Melania Casado_

1ª Parte
El libro trata de un judío internado en un campo de concentración que cuenta como, un día cuando estaba trabajando en un hospital, una enfermera le pide que lo acompañe. Esta lo lleva a una habitación donde se encuentra un joven soldado de la SS moribundo. Este, le pide que lo perdone en nombre de todos los judíos sus crímenes. El judío no le dice nada, lo que le ocasiona remordimientos sobre si lo ha hecho bien o mal.
Al contarle lo sucedido con el soldado moribundo a sus compañeros Simmon obtuvo varios puntos de vista.
El de Josek era que Simmon hizo lo correcto al no decir nada ya que no era quien para perdonarle por algo que el joven soldado había hecho a otras personas.
El de Arthur era que si Simmon le hubiera perdonado, no se lo habría perdonado a si mismo en toda la vida.
El de Bolek era que el joven soldado se merecía el perdón.
El de Simmon era que no sabía si había hecho bien o mal al no decirle nada al joven soldado.

2ª Parte
Dorothee Soelle es una teóloga que imparte clases en Alemania y en la Union Theological Seminary de Nueva York. Entre sus publicaciones se encuentran Choosing Life, Of war and Lov, Political Theology y Beyond Mere Obedience. Es la primera teóloga en ser premiada con la Theodore Heuss Medal por su coraje civil y democrático.
La opinión de la autora Dorothee Soelle sobre el dilema de Wiesental , es que él no debería haber mentido a la madre del joven soldado de la SS . Ya que cuando se estaba confesando el soldado se estaba produciendo un teshuvah (que en hebreo significa liberación). Finalmente ella, duda que hubiera hecho en el lugar de Wiesental, si perdonarlo o no hacerlo.
Yo igual que la autora no sé que le habría dicho a ese joven soldado, ya que nunca me he encontrado en una situación similar. Aunque muy posiblemente le habría dicho que no le perdonaba, debido a que yo no soy quien para perdonarle en nombre de otra persona. Yo siempre he pensado que cada uno de nosotros es dueño de sus actos, el soldado por muchas ideologías que tuviera, bien podría haberse negado a rociar gasolina en un edificio o haberlo incendiado con personas dentro. Si no hubiera hecho el crimen, lo más probable es que le ocasionara muchos problemas pero no habría sido un asesino y no tendría por qué estar pidiendo perdón.

Los Límites del Perdón -Silvia Anzano-

Resumen:
Simon Wiesenthal es un judío que estaba prisionero en un campo de concentración en Lemberg en el cual tenían que soportar todo la explotación que hacían sobre ellos, todo los malos tratos y con la inferioridad que eran tratados.
Cuando fue al hospital ayudó a un soldado nazi simplemente escuchándolo, tras su larga conversación como el nazi estaba al borde de la muerte le pide a Simon como representante de todos los judíos que lo perdone de todos los asesinatos y actuaciones negativas que haya hecho. Simon se ve en una circunstancia comprometedora y no sabe que hacer, si perdonarle o no. Entonces Simon se queda en silencio y no le contesta sino que huye. Aunque se queda preocupado por lo que le pueda pasar al realizar esta reacción al hecho tan inesperado que tuvo que contestar.

Opinión personal:
Yo veo difícil el saber contestar a esto siendo que no te ha pasado realmente a ti, pero poniéndome en el lugar de Simon yo tampoco hubiera sabido que contestar, aunque si me hubiera visto obligada no le hubiera perdonado. Ya que si de verdad se hubiese arrepentido podría haberse dado cuenta antes y no haber actuado de esas maneras porque ahora ya aunque le perdonase no había nada que hacer por esas familias que había destrozado simplemente por el hecho de no ser nazis.

Postura de los amigos:
Arthur: es una persona que comprendió a Simon, es más quería enterarse para opinar sobre ello y al parecer estaba del mismo lado que Simon.
Josek: también esta de parte de Simon, le parece correcta la decisión tomada por el mismo. Josek tenía miedo cuando empezó a contarle lo ocurrido Simon pensando que lo hubiese perdonado. Ya que Josek le dice que no era quien para perdonar en nombre de otros.
Bolek: joven polaco de fuerte personalidad. Religioso ya que se estaba preparando para sacerdote y era una persona humillada.
Simon: es un joven judío que se enfrenta a una situación complicada, la cual no sabe como resolver así que se queda en silencio y huye aunque preocupado por su futuro. Luego se lo comenta a sus compañeros y éstos están de su parte.

ROBERT COLES:
Robert Martín Coles nació en Boston, Massachussets el 12 de Octubre de 1929. Psiquiatra infantil y profesor de la Universidad de Harvard.
Opinión del autor:
Robert cuenta que el perdón es algo que sólo el tiempo puede conceder y es una acto de voluntad que sólo la víctima puede conseguir.
Si Robert hubiera sobrevivido al igual que hizo Simon, él se hubiera marchado preso de la ira e incluso habría rezado para que el Señor le concediera el perdón a ese arrepentido nazi.
Mi opinión:
No estoy totalmente en contra del autor, pero tampoco muy de acuerdo.
El autor nos dice que el perdón es algo que solo la victima tiene autoridad para tomar la decisión, eso sí que es verdad que depende de la persona perjudicada; pero alguien le podría orientar o ayudar en estas circunstancias para poder solucionarlo cuanto antes.
No entiendo que hubiera conseguido rezando, ya que la mejor manera de solucionarlo pienso que sería decidirse y actuar, porque no todo el mundo es creyente con lo cual ese método no sería bueno para todos.

Los Límites del Perdón-Pablo Sancerni

RESUMEN
Simon es un judío que esta recluido por los nazis en un campo de concentración.
Alli los nazis le obligan hacer duros trabajos y aguantar todo lo que le decian los agentes de la SS.
Un dia determinado es llevado a un hospital por unas enfermeras al lecho de muerte de un soldado de la SS porque se encuntra enfermo y pronto va a morir, el soldado le pide que le perdone todos los males que ha causado a su pueblo para poder morir tranquilo, pero Simon no sabe que hacer y sale de la habitacion sin darle una respuesta y al dia siguiente el soldado muere.
Cuando fue liberado intanta contarle a la madre del soldado lo que paso pero no se atreve al ver que lo unico que le quedaba era el honor de su hijo.
Muchos años despues publica este libro para poder escuchar las opiniones de los lectores.

OPINIÓN
Por mi parte yo tampoco hubiera perdonado al nazi, no le hubiera dicho nada, el soldado tenia que pensar por todo el mal que hizo a los demas porque cuando el estaba enfermo sus comapañeros seguian torturando a sus amigos y a su pueblo, para ser perdonado cuando uno esta a punto de morir no tienes que haber daño a otra persona.
El soldado se tenia que haber arrepentido sin tener que morir y haber ayudado y dar lo que quito a las personas que hizo daño fisico y psiquico.
Aunque es muy dificil pensar en esto sin que no te haya ocurrido.
Sus amigos le apoyaron en lo que hizo con el soldado.

ERICH H. LOEWY
Nacido en 1927 en Viena, es cardiólogo y bioético.
Emigró de Austria poco antes de que empezara la guerra y se fue a Inglaterra y de ahi a América. En EEUU se formó como cardiólogo y despues como bioético.
OPINIÓN AUTOR
El autor no juzga lo que hizo Simon ya que el pudo escaparse del terror nazi, pero su opinion es que le parece extraño que un hombre que habia hecho tanto daño a los demas le cogiera la mano, pero Simon ve que es un ser humano igual que el y que bastante ha hecho con espantarle las moscas de su cara, Simon no podia perdonar al soldado.
Tambien con la madre hizo lo correcto en no decirle la verdad y dejar que la madre viviera con la ignorancia de no conocer las maldades que hizo su hijo.
OPINIÓN PERSONAL
Estoy completamente de acuerdo con el autor, porque Simon bastante hizo con escucharlo despues de lo que hizo.
Tambien hace lo correcto con no juzgar lo que hizo Simon porque el no pudo vivir lo que vivieron ellos, el soldado queria tener el perdon humano no de Dios ni de un cura por eso llamo a Simon pero seguia siendo la misma situacion, el un soldado y el un preso.
Respecto a la madre tambien estoy de acuerdo, yo tampoco le hubiera dicho la verdad porque los padres no se merecen lo que les pasa a los hijo y ella no debia cargar con la culpa.

LOS LÍMITES DEL PERDÓN- Bárbara Esteban Puyol

SIMON WIESENTHAL
Simón es un judío prisionero en un campo de concentración nazi. Un día trabajando en un hospital fuera del campo de concentración, una de las enfermeras lo lleva a una habitación en la que se encuentra Karl, un soldado nazi de la SS que está a punto de morir. El soldado le cuenta a Simón los asesinatos que ha cometido a lo lardo de su vida y lo arrepentido que está; todo ello con el fin de obtener su perdón, como símbolo de perdón de todo el conjunto judío y poder morir con la conciencia tranquila. Pero Simón lo abandona sin darle ningún tipo de respuesta, acto que le llevará a preguntarse durante toda su vida si ha hecho bien o debería haberlo perdonado. Sus compañeros de campo, lo apoyan en su decisión. El judío decide visitar a la madre de Karl para decirle todo lo que le contó su hijo, pero al ver que ella lo había perdido todo y lo único que le quedaba era una buena imagen de su hijo no pudo hacerlo.

YOSSI KLEIN HALEVI
Halevi nació y se crió en Nueva York en una familia judía. Licenciado en periodismo y participante activo en los esfuerzos de reconciliación Medio Oriente. Fue miembro fundador y junta directiva del ahora desaparecido Foro de Medios de Comunicación, que reunió a periodistas, tanto israelíes como palestinos.

Al principio, este autor se posiciona en contra de los alemanes, hasta el punto de rechazar tanto al país como a las personas de este origen, a las que trataba con desprecio con el fin de que sintieran lo mismo que habían sentido los judíos años atrás. Pero tras una visita a Alemania, su posición cambia y afirma que, aunque no hay que olvidar los recuerdos del pasado, a veces hay que saber superarlos y tener una gran sentido común moral.

OPINIÓN PERSONAL
Probablemente, si yo me hubiera encontrado en el lugar de Simón, habría respondido de la misma manera. En mi opinión, las personas que deben llevar a cabo la decisión de perdonar o no al soldado son aquellas que han sufrido las consecuencias de sus actos; las personas a las que les ha tocado superar la muerte de sus familiares, amigos… Por otra parte, también pienso que el soldado se arrepiente en el último momento y no cuando debería haberlo hecho, es decir, antes de haber matado a esa gente tendría que haberse parado a pensar en lo que hacía y el daño que podía causar; así que, viéndolo de este modo, yo no habría perdonado al soldado nazi.

En cuanto a la opinión del autor, en caso de haber perdonado al soldado de la SS, nunca habría podido olvidar, es decir, los hechos siempre habrían estado ahí y en mi opinión el perdón no habría sido completo, simplemente habría sido perdonado con la intención de que el soldado hubiera muerto en paz y habiendo obtenido su perdón.

PAULA USIETO ALBERO. Los límites del perdón.

RESUMEN

Simon es un judío que está preso en un campo de concentración, allí le someten a trabajos muy duros y a insultos por parte de los miembros de la ss que los tratan con inferioridad y les obligan a obedecer a base de castigos extremos. Un día a un grupo en que estaba incluido Simon les llevan a un hospital donde los pacientes son miembros de la ss y una enfermera se acerca a él y le pide que le acompañe a una habitación donde se encuentra una antiguo miembro de la ss que está casi muerto, este le pide a Simon que le perdone por todo lo que ha hecho, Simon no sabe reaccionar ante esta situación y al día siguiente el paciente muere, Simon está muy arrepentido de no haberle perdonado y por eso decide publicar este libro para escuchar que piensan sus lectores sobre el tema.
REFLEXIÓN

Yo creo que tampoco podría haber perdonado a el miembro de la ss ya que es demasiado daño el que estas personas han creado a Simon y cuando tú perdonas a alguien quiere decir que aunque no puedas olvidar lo ocurrido ya que perdonar casi nunca es olvidar, ya no tienes tan en cuenta lo ocurrido y yo creo que Simon después de haber sufrido tanto y de que estas personas hayan causado tanto daño a los judíos, Simon como judío que es no puede perdonar este hecho y dejarlo pasar como si nada aunque al día siguiente esta persona muriera. Pienso que antes de arrepentirse y pedir perdón estas personas tendrían que haber pensado muy bien lo que hacían antes de haber torturado, maltratado y matado a tantas miles de personas inocentes. Este libro es muy bueno para reflexionar ante una decisión muy difícil y que te hace posicionarte desde diferentes puntos de vista.
Aparte pienso que Simon no puede decidir si perdonar al miembro de la ss ya que esta persona en verdad a Simon no le ha hecho nada sino que se lo ha hecho a muchos otros judíos, y creo que si alguien debería haberle perdonado tendrían que haber sido los judíos a los que ha maltratado no Simon ya que no puede hacerlo por ellos.
Creo que la reacción que tuvo Simon ante la petición del nazi es muy comprensible ya que yo tampoco hubiera sabido reaccionar ante una situación como esa y el utilizo un mecanismo de evasión del problema, es decir al no saber qué contestar se quedo callado y se fue.
TZVETAN TODOROV

Tzvetan Todorov (Sofía, Bulgaria, 1 de marzo de 1939) es un lingüista, filósofo, historiador, crítico y teórico literario de expresión y nacionalidad francesa. En 2008 le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales por representar "el espíritu de la unidad de Europa, del Este y del Oeste, y el compromiso con los ideales de libertad, igualdad, integración y justicia".
El autor piensa que Simon no puede perdonar a este nazi ya que no es a el a quien le ha hecho daño sino a muchos otros, Simon no puede perdonar por ellos, solo por el mismo. El autor dice que el nazi no puede ser perdonado ya que ha matado a mucha gente y como esos judíos ya no viven para perdonarle pues no se merece el perdón, pero también tiene en cuenta su arrepentimiento aunque no se lo cree ya que la mayoría de los nazis que fueron condenados no se arrepintieron de sus actos.

Los Límites del perdón. Belén Escartín

Resumen:
Simon Wiesenthal es un judío que durante la Segunda Guerra Mundial es recluido en un campo de concentración nazi. Allí como el resto de judíos sufre grandes humillaciones y es obligado a realizar duros trabajos. Uno de estos trabajos tiene que realizarlo en un hospital militar, en el cual una enfermera le lleva a ver a un hombre que, está en su lecho de muerte y es un soldado de las SS. Éste le cuenta a Simon su vida y los horribles crimenes que ha cometido. Durante las horas que pasan juntos el soldado muestra gran arrepentimiento y cargos de conciencia y le pide que le perdone en nombre del pueblo judío. Simon ante esta petición no sabe como actuar y se marcha sin darle respuesta. Este suceso marca de algún modo la vida de Simon, ya que a partir de este momento nunca ha dejado de pensar en cuál habría sido la respuesta correcta a la petición del soldado.

Opinión sobre la situación de Simon:
La situación de Simon es muy complicada, pues él no puede perdonar a un asesino en nombre de otras personas y, por tanto, no puede perdonar algo que no le ha sucedido a él, y más tratándose de los asesinatos y humillaciones que tenían que soportar los judíos y que él había vivido en su propia piel. También hay que decir que es duro negarle la última voluntad a una persona que está en su lecho de muerte y que ciertamente muestra gran arrepentimiento. De ahí las dudas de Simon, ya que se le plantea una situación en la que perdonar o no, tienen, ambas partes, fuertes razones para decantarse por un lado o por el otro.

Por estos motivos busca respuestas en sus compañeros en el campo de concentración. Todos ellos coinciden en que actuó de forma correcta y que ellos en su lugar no le habrían perdonado. Arthur y Josek, a pesar de ser personas muy distintas le dicen que él no podía perdonarle en nombre de otras personas. En cambio Bolek dice que al no estar sus víctimas presentes, ya que estaban muertas, el soldado recurrió a él como representante judío para confesarse y que le perdonara, pero que del mismo modo obró bien en no perdonarle, ya que él no podía decidir por las personas muertas.

Jean Améry:

Fue un austríaco cuya obra está basada en parte por sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial. Estudió literatura y filosofía en Viena. Su participación en la resistencia organizada contra los nazis en Bélgica dio lugar a su detención y a su tortura por la Gestapo y, a varios años de encarcelamiento en campos de concentración.

Su obra más célebre, "En la mente de los límites: contemplaciones por un superviviente de Auschwitz y sus realidades", sugiere que la tortura era "la esencia" del Tercer Reich. Otro trabajo notable es "sobre el envejecimiento y El Suicidio: Un Discurso sobre la muerte voluntaria". Améry

se suicidó tomando una sobredosis de pastillas para dormir en 1978.

Para Améry lo que plantea Simon en su libro tiene dos perspectivas: la psicológica y la política. En la psicológica dice que si se hubiera encontrado en determinadas circunstancias lo habría perdonado, ya que psicológicamente habría sido más tolerante. Por ejemplo si hubiera visto sus ojos suplicantes o, que momentos antes hubiera estado con un soldado de las SS "decente" y que le hubiera tratado con mucha más amabilidad o, que se hubiera enterado de que algunos alemanes habían ayudado a escapar a un pariente cercano. En la política perdonar o no perdonar para él es irrelevante, pues el problema es teológico y para él al ser ateo le es indiferente. Finalmente dice que no le perdonó y tenía todo el derecho del mundo, al igual que si en un momento de debilidad le hubiera perdonado también habría tenido derecho a hacerlo.


Opinión personal:

En la situación de Simon yo no le daría mi perdón, porque a mi él directamente no me ha hecho nada y por lo tanto no tengo nada que perdonarle y, en nombre de los demás tampoco le perdonaría porque una persona no puede decidir por toda una comunidad, en este caso la judía y las personas que el soldado había matado. Además el soldado busca el camino fácil, pues pide perdón en su lecho de muerte cuando sabe que ya no puede hacer ningún buen acto para "remediar" lo que ha hecho. Esto último no quiere decir que no estuviera realmente arrepentido, ya que todos cometemos errores y hay que recordar que el soldado era un chico joven que se pensaba que ir a la guerra era ir en busca de la aventura, sin pararse a pensar en todas las muertes y desolación que conlleva, por lo que por un lado me da bastante pena, pues creo que cuando se da cuenta de que está en una guerra y está matando, ya está en el ejército siendo soldado y no sabe como parar esa situación y como afrontarlo. Del mismo modo admiro su valentía y humildad al reconocer que ha cometido errores muy graves y que está arrepentido y, además delante de un judío, cosa que muchos otros soldados nazis en la vida se les habría pasado por la cabeza hacer y les habría parecido una humillación. Todo esto desde luego no justifica sus acciones, pues todas ellas son muy graves y yo creo que en una balanza el peso de sus crímenes es mayor, ya que también hay que pararse a pensar en todas las atrocidades que hizo y todas las vidas que destrozó junto a sus compañeros, porque en cierto modo él solamente era una pieza más del juego y un mandado en el ejército, al que se alistó voluntariamente cosa que también hay que tener en cuenta. Por eso yo a pesar de todo no le perdonaría, pues es una persona contra todas sus víctimas y sus familiares y amigos y por respeto a ellos y a todos los judíos que han sufrido no lo haría, pues creo que el sufrimiento de todos ellos es mayor y si sobreviven les durará toda la vida, en cambio el sufrimiento de él en dos días acabará porque se morirá.

Respecto a lo que dice Améry pienso que lo psicológico en estas situaciones influye muchísimo más que lo político, ya que te dejas llevar por lo que sientes al ver a esa persona, al escuchar su testimonio y al pensar en todas sus víctimas mucho más que en lo que te diga tu religión. Pero yo creo que de igual modo que influye lo psicológico para perdonar al soldado también te influye para no hacerlo y pararte a pensar y echar la vista atrás y pensar en todo lo que tú has sufrido, todo lo que tus seres queridos han sufrido y todo lo que ha sufrido la gente que has visto en la calle o en el campo de concentración.








SOFIA MUR

SIMON WIESENTHAL.

Simon es un joven judío, y en este libro nos cuenta todas las experiencias que ha sufrido en un campo de concentración.

Por circunstancias acaba hablando con un soldado de la SS el cual estaba en un hospital, con el entablan una larga conversación, el soldado se muestra muy arrepentido i muy dolido por todas las cosas negativas que había echo, sobre todo por la cantidad de persona que habían matado, el soldado se encontraba en muy malas circunstancias estaba a punto de la muerte, y lo que necesitaba era que Simon, que lo veía como un representante de todos los judíos, le perdonara porque quería descansar en paz.

Simon estaba confuso no supo decirle nada i se mantuvo en silencio y lo que hizo fue irse sin darle una respuesta.

Después Simon le dio muchas vueltas al tema, ya que piensa que por un lado le tendría que haber perdonado para que muriera en paz pero por otro lado el mismo( Simon) podría haber sido una victima por parte del soldado.

ALBERT SPEER.

Llamado a veces el «primer arquitecto del Tercer Reich», otras veces «el arquitecto del diablo» y aún otras como el «nazi bueno», fue el arquitecto jefe de Adolf Hitler en la Alemania nazi, y en 1942 llegó a ministro de armamento en el Gobierno alemán. En la posguerra fue juzgado en Núremberg, donde expresó arrepentimiento, y fue condenado a veinte años de prisión. Después de su liberación, llegó a ser un autor de éxito, gracias a varios libros semi-autobiográficos.

Albeert dice nunca podré perdonarme o apoyar de manera imprudente y poco escrupulosa a un régimen que llevo a cabo el asesinato al estatuto de las prescripciones legales, y ya no podrá borrarse durante el resto de mi vida.

Nadie esta autorizado a perdonar. Todo ser humano tiene que soportar una carga, nadie puede cedérsela a otro.

OPINION:

En mi opinión ante este dilema creo que nunca se sabe de verdad que hacer hasta que no te encuentras verdaderamente en la situación.

Pero desde mi punto de vista pienso que es muy difícil perdonar a una persona que ha hecho tanto sufrir a otras persona, y que se da cuanta o se arrepiente justo cuando esta al borde de la muerte i no anteriormente cuando estaba haciendo el mal por lo tanto creo que yo no podría perdonarle entiendo que ahora lo recuerde i lo pase mal y se arrepienta pero las cosas antes de hacerlas creo que hay que pensarlas muy bien y mas si son así de graves.

-Respecto a la opinión de Albeert Speer pienso que tiene razón y cosas tan fuertes son muy difíciles olvidarlas y creo que esas cosas están siempre presentes porque no se olvidan. Desde luego nadie esta autorizado a perdonar y cada ser humano tiene que saber bien lo que hace y si lo hace mal asumirlo el mismo y reflexionar.

Los Llímites del perdón. MARTA SANTOLARIA

Resumen:

Simon es un judío prisionero en un campo de concentración nazi, que ha sido sometido a duros trabajos y humillaciones. Un dia, a los prisioneros, les toca trabajar en un hospital y una enfermera lo lleva hasta un hombre moribundo, había sido miembro de las ss. Este le pide perdón por todo el daño que ha causado a los judíos. Simon no sabe que decirle y huye. Al dia siguiente el hombre había muerto. Simon se arrepintió de no haberle perdonado hasta tal punto de crear un libro para pedir opiniones.

Opinión situación de Simon:

Me parece muy comprensible la reacción que tuvo ante el perdón del nazi, porque ese perdón era una carga demasiado grande para perdonar en nombre de todos los judíos. Tampoco veo bien que el nazi le pusiese en ese compromiso porque no todos los judíos pensarían igual, a lo mejor unos si que le perdonarían pero otros no.

La mayoría de sus compañeros del campo de concentración no le hubiesen perdonado. Desde su postura es razonable ya que están en la situación que están por personas como el.

Andre Stein:

Es profesor de comunicaciones humanas en la Universidad de Toronto. También practica la psicoterapia con los supervivientes de holocausto. Es autor de varios libros como, dialogues from the edge, forgotten survivors of the holocaust etc.

Piensa que el perdón no era de verdad, que era absurdo porque un judío que está sufriendo en un campo de concentración es imposible que perdone a un nazi. Para Karl, los judíos aun eran un objeto por el hecho de pensar que cualquier judío podía hacer ese milagroso rescate espiritual. Esta totalmente en desacuerdo con que le perdonara.

Opinión personal:

En parte pienso igual que el autor, porque es imposible querer pedir perdón por crímenes que has cometido y muertes que has causado a una persona que está sufriendo tales aberraciones y que no tiene la palabra de todos los judíos para decidir una cosa u otra.

Es difícil decidir qué has de hacer en esas circunstancias, yo creo que sí que le hubiese perdonado, porque al igual que un solo judío no puede representar al resto en cuanto a opiniones, Un nazi tampoco puede representar a todos los demás.

Creo que es humano darse cuenta de que te has equivocado y reconocerlo, las personas pueden evolucionar y cambiar a lo largo de su vida. Nos podemos equivocar, por esto existe el perdón y aunque haya gente que le cueste más reconocer su culpabilidad y haya gente que le cueste menos, muchas veces tenemos que vernos en situaciones extremas incluso que no tienen vuelta atrás (como es el caso de las victimas de Karl), para ser capaces de recapacitar y rectificar los pensamientos o conductas.

Todos nos hemos equivocado alguna vez y equivocándonos hemos aprendido y por esto hemos obtenido el perdón que queríamos. Es bueno aprender de los errores para que estos no vuelvan a suceder.

Los límites del perdón (Mateo Sierra)

1ª Parte.

Resumen:

Simon es un judío el cual vivió en un campo de concentración. En su estancia alli, tuvo que soportar innumerables peligros y abusos hasta que un soldado apunto de fallecer, le llamo para confesarse. Esto fue lo que despertó su interés por redactar con testimonios, este libro, “los limites del perdón”.

Opinión personal: (Postura de los compañeros)

 Arthur: humillado pero lleno de rabia y con ganas de que acaben los abusos por parte del régimen nazi.

 Josek: hombre sabio, de negocios y muy religioso siempre tenía la respuesta para todo; el es neutro opina que no se deberían justificar estas atrocidades con el perdón de una sola persona sino por miles.

 Bolek: había estudiado teología, aprisionado a la salida del seminario de Varsovia. A pesar de todo conserva su fe ya que la mayoría cuando entra en un campo de concentración la pierde y opina que el soldado recupero su fe cuando estaba moribundo haciendo así, que su conciencia fuera liberada cuando murió porque Simon le escucho.

 Simon: cree firmemente, depuse de hablar con sus compañeros que una persona pierde su fe, su ideología y su razón cuando se le someten a tan graves abusos tanto físicos como morales.

Aparte, dice que la cuestión de todo esto es el perdón debido a un largo proceso y nos plantea una cuestión “¿Qué habría hecho yo?”

Opinión personal:

En mi opinión, pienso que Simon tiene un problema moral muy complicado de resolver, pero ¿a caso es fácil para nosotros?

Por un lado, se podría decir, bajo mi punto de vista, que si que es fácil discernir entre perdonar y no perdonar así como así pero no es fácil hacerlo cuando tienes, como Simon, a alguien en su lecho de muerte en ese caso tu sientes que quizá, por compasión, por lastima o por la situación des tu perdón aunque no sea del todo autentico de otra manera, al decir que no y que luego el confesor muera puede remorder tu conciencia.

Después de esta pequeña reflexión, tengo que decir, si yo le hubiera tenido que perdonar, yo le hubiera dicho que el perdón es para accidentes, pequeños percances y cosas que no sean de ámbito internacional.

Así que no, yo no le hubiera perdonado, a pesar de que no sirviera de nada o de poco le habría condenado por todos lo crímenes cometidos y así con todo aquel que estuviera en la misma situación.

2ª Parte.

Biografía breve:

Mark Goulden muerto en 1980, era un británico periodista y editor. Comenzó su carrera como reportero para varios periódicos y revistas, recibió numerosas menciones y reconocimientos en su trabajo en causas humanitarias, aparte fue pionero en la aviación civil británica.

Opinión personal del autor:

Mark Goulden dice que el libro es extraordinario en muchos aspectos tanto morales como de recordatorio histórico.

Aparte afirma que nunca deberíamos olvidar a estos criminales como a los crímenes por eso nos define a los nazis como:” una horda mítica de infrahumanos que vinieron del espacio exterior, los que los perpetraron.” Aunque el, como persona individual, no habría tenido problemas en solventar al soldado en este caso.

Opinión personal sobre el autor y el dilema:

Estaría de acuerdo con el, en cosas como que es un dilema moral para el lector, que no deberíamos olvidar a los ejecutores de esas aterradores crímenes y con su definición de nazis, pero no con el final.

Pienso, que no se les debería perdonar porque a una persona que esta condenada a morir y pida el perdón por me dio de la absolución de una sola persona judía, en este caso, le diría que llega tarde porque si de verdad existe algún tipo de Dios, habría que decirle que su alma esta condenada.

En cuanto al perdón, le diría que fuera familia por familia pidiendo su perdón para que se dé cuenta de todas las familias que se rompieron de uno o de todos sus miembros.

Así que en resumen, pienso que por mucho que te lo pida alguien como un soldado de las SS, yo no le daría mi perdón en nombre de toda la comunidad judía.

Los límites del perdón (Beatriz Sixtac)

Primera parte
Resumen de la historia de Simon:
Simon es un judío que está retenido en un campo de concentración, y que logra sobrevivir a duras penas. Cuando los mandan a hacer un trabajo, un soldado de la SS moribundo decide confesarle los asesinatos que ha cometido, y le pide que lo perdone como representante de los judíos, pero él decide irse sin decirle nada, y entra en un dilema moral sobre si ha hecho lo correcto, que le perseguirá aún después de salir del campo de concentración.
Postura de sus compañeros:
-Arthur: No era muy positivo respecto a su situación, y a la de sus compañeros, pero pensaba que antes o después todos tendrían su castigo, y tenía una actitud hacia la vida un tanto irónica. Cuando Simon le cuenta lo que le ha pasado con el soldado dice que ha hecho lo correcto, y que él hubiera hecho lo mismo, que nunca lo habría perdonado.
-Josek: Era un hombre de negocios sensible y muy religioso, tanto que la religión llenaba toda su vida, aunque su fe pudiera deteriorarse, no se quebrantaría, y tenía respuestas para todo. Respecto a la situación de Simon, está de acuerdo con que no lo haya perdonado porque él cree que no tiene ningún derecho a perdonar en nombre de unas personas que no le dieron su autorización.
-Bolek: Joven polaco con una fuerte personalidad y al que nada podía afectarle. Estudió teología, y a pesar de las humillaciones a las que lo sometieron, su fe nunca se quebrantó. Cuando se entera de la situación por la que pasó Simon le dice que el concepto del perdón no es muy distinto en las diferentes religiones, y que el soldado acudió a él para confesarse ante su última oportunidad.
-Simon: A pesar de estar seguro en el momento de irse cuando el soldado le pidió que le perdonara, luego le da muchas vueltas al asunto y no está seguro de haber hecho lo correcto.
Opinión personal sobre la situación y la decisión de Simon:
Creo que Simon se encuentra en una situación un tanto complicada ya que está en un dilema moral sobre lo que debe hacer, si perdonarlo o no. Yo en su situación no sé que hubiera hecho porque estás delante de una persona que te pide perdón por los crímenes que ha cometido sobre personas inocentes, y que posiblemente mañana, o en unas horas te maten a ti por la misma razón que a ellos, por ser judío, y aunque cuando el soldado se da cuenta de que va a morir y le pide perdón, cuando mataba a toda esa gente era consciente del daño que estaba haciendo, y no se paraba a pensar lo que hacía. Por lo tanto, yo no lo hubiera perdonado, por el daño que hizo y porque no tienes el derecho de hablar por una comunidad que ellos destrozaron.
Segunda parte:
Biografía de Primo Levi:

Nace en Turín en 1919. Fue químico y un distinguido escritor. Fue arrestado por ser miembro de la Resistencia Antifascista y estuvo en Auschwitz, en el campo de concentración, hasta que fue liberado. Su experiencia allí le sirvió para escribir sus dos memorias. Muere en 1987.
Opinión del autor:
Levi piensa que Simon hizo lo correcto, porque si le hubiera perdonado, después sentiría un mayor remordimiento al perdonarlo en nombre de toda la comunidad judía, también Simon se hubiera mentido a si mismo, porque que el soldado pida perdón no significa que no haya cometido ningún crimen ni que no supiera lo que hacía, además dice que si no fuera por el temor que tenía a la muerte, nunca habría actuado así. Por último dice que el soldado utiliza a Simon como una herramienta, ya que no se da cuenta del peligro que éste corre.
Opinión personal sobre Primo Levi:
Yo estoy de acuerdo con la opinión del autor ya que por mucho que Simon haya sufrido y le haya dado vueltas a la decisión que tomó, no tenía ningún derecho para hablar en nombre de las personas a las que el soldado había matado y había hecho sufrir. Además, si Simon hubiera decidido perdonarle, creo que estaría engañándose a si mismo ya que por mucho que lo quiera perdonar, no puede olvidarse tan fácilmente de las muertes injustas de tu familia, amigos, conocidos… Por otro lado, no estoy de acuerdo con que sólo actuó así porque se iba a morir, ya que dice que cuando lo hirieron pensó en la imagen de la familia que él mismo había matado, y creo que antes o después se hubiera arrepentido, así como tampoco creo que haya utilizado a Simon como una herramienta, más bien creo que lo utilizó como una última esperanza de que le perdonaran todos sus crímenes y poder morir en paz.

Los Límites Del Perdón. Julia Oliván.

RESUMEN:

Simon, un judío interno en un campo de concentración va con otros prisioneros a trabajar a un hospital. Encuentra a un soldado de la SS que, estando a punto de morir, le pide que escuche lo que tiene que contarle y perdone los terribles actos que había cometido. Está arrepentido y sólo quiere el perdón de un judío, para poder morir en paz. Simón sale de la habitación sin darle respuesta. Al día siguiente el soldado muere. Simón duda de su actuación. Él sabía que no debía perdonarle, por las personas que habían fallecido pero también sentía que debía haberlo perdonado por que se mostró arrepentido y así podría morir en paz. Simón es liberado del campo, visita a la madre del soldado y le cuenta la confesión de su hijo. Entiendo la postura de sus compañeros, un no creyente, Josek, esta de acuerdo con Simón en cambio Bolek, el sacerdote, piensa que el arrepentimiento es lo mas importante para obtener el perdón, él piensa que debería haberlo perdonado ya que, lo sentía de verdad y Simon era la única persona que hubiera podido satisfacer su ultima voluntad antes de morir.



ABRAHAM JOSHUA HESCHEL (1907 – 1972)

Biografía:
Fue un importante rabino y uno de los principales teólogos judíos del siglo XX. Nació en Varsovia, el 11 de Enero de 1907, se formó en Alemania y escapó del holocausto al poder viajar a Estados Unidos en 1940, donde continuó sus actividades hasta su fallecimiento en Nueva York, el 23 de Diciembre de 1972.

Posición del Rabino en el texto:
El Rabino no le quiere perdonar por que el viajante a atacado a otra persona, un desconocido, de saber quien era no lo hubiese hecho, por tanto ha actuado sabiendo lo que hacia, atacar a un simple hombre. Ahora le pide perdón al Rabino.

Opinión:
Efectivamente, una persona puede perdonar a otra si los actos han sido contra ella en cambio, uno no puede perdonar a otro por actos que ha cometido contra terceros (otros).
Además pienso que hay que perdonar pero cosas que sean reparables no irreparables. Una muerte no lo es, otros actos si.



OPINIÓN:

Estoy de acuerdo con la decisión de Simon. No le perdona por que él ha visto y ha vivido los horrores que han cometido los nazis en el campo de concentración. Es más fuerte el odio que siente Simón hacia los nazis que la súplica del soldado moribundo. Puedo comprender al soldado, que al ver que va a morir se muestra arrepentido para ser perdonado y descansar en paz.
Pienso que el arrepentirse está muy bien, pero después de haber torturado, matado a miles de personas injustamente, no vale que te arrepientas el último día de tu vida. Nadie puede tener derecho a quitarle a vida a otro, la vida es de cada uno.

Los límites del perdón. Héctor Yebra Gardeta.

-Simón Wiesenthal-

El libro los límites del perdón, narra una historia de un judío que se encuentra en un campo de concentración. Este chico se llama Simón, tiene dos apoyos que son sus amigos Arthur y Josek. Eran bastantes diferentes ya que Arthur siempre tenía una visión irónica de la vida y de las cosas mientras que Josek, todo lo contrario. Cada día moría mucha gente en este campo de concentración. Un día nombraron a 50 judios para hacer un trabajo, entre ellos estaba Simon, mientras iban andando por la ciudad hacia donde tenían que ir a trabajar, Simon recordaba lo que paso hasta llegar allí, donde tenían que ir a trabajar era el antiguo instituto de Simon ahora convertido en un hospital de militares. Estando en el hospital una enfermera le pregunto si era judío y lo condució hasta el lecho de un soldado nazi de la SS, que estaba apunto de morir. El soldado nazi de la SS le contaba todo tipo de situaciones que vivió, Simon lo único que hacia es escuchar y callarse. El soldado nazi de la SS, quería que un judío le perdonara todas esas situaciones, pero Simón lo único que hizo fue estar en silencio. Cuando Simón se entero que el soldado murió, se arrepintió de no perdonarlo para que pudiera descansar en paz, sus compañeros lo apoyaban y le ayudaban para que se sintiera bien.

-Matthew Fox-

Cuando un católico confiesa sus pecados, no solo debe contar toda la historia sino que tiene que sufrir una penitencia y demostras su pena y su contricción. Simón allí actuó con lo único que pudo, aplicandole la penitencia del silencio, esa penitencia es privada y al no conceder el perdón Karl se quedo a solas con su conciencia antes de morir, mientras que la verdad le miraba a los ojos. Esa decisión de Simón la interpreto como una victoria. Simón lo único que le ofrecio a Karl fue el quedarse con su pecado a solas, una acción responsable y adulta la de Simón. Karl le fue a regalar a Simón algunas pertenencias que tenía, pero este no las acepto. La justicia sin su recuerdo muere. Simón fue justo con el soldado, mas que justo compasivo, ya que se quedo en silencio en lugar de irse. La justicia y la compasión son terminos relacionados. La ignorancia es un pecado y cada uno tiene que morir con su verdad, mientras que la negación favorece a la implantación y propagación. Las ideas principales del autor son: perdonar y olvidar (actos distintos). Siempre se debería perdonar por la necesidad de seguir siendo libres, de poder seguir viviendo nuestra vida, pero no se debe olvidar. Si fuéramos capaces de recordar, tal vez elegiriamos vivir la vida más alla de la muerte.

-Opinión personal-

Sobre la primera parte del libro la historia, estoy de acuerdo con lo que hace Simón de guardar silencio, porque creo que en esa situación con una persona que ha matado a mucha gente, no puedes perdonarla (en nombre de todos) para que se quede tranquila. Creo que Simón actua correctamente.

Sobre el autor estoy de acuerdo con el en todo prácticamente, ya que un sacerdote probablemente le hubiera perdonado y no es justo que una persona perdone a otra en nombre de todos. Sobre las últimas cosas que dice el autor también estoy de acuerdo en que puedes perdonar, pero si solo te incumbre a tí y no a más personas, si le afectara a más gente no perdonaría de ninguna manera, pero si solo es de una persona, creo que se debe perdonar aun que no olvidar. No puedes hablar tu en nombre de todos si no estan de acuerdo. Perdonar y olvidar no es lo mismo. Pero yo creo que si perdonas puedes vivr mejor que si no lo hubieras hecho y aun que perdones, no significa olvidar, entonces puedes perdonar y no olvidar, pero al perdonar puedes vivir mejor tanto tu como la otra persona, recordando o no los sucesos.