lunes, 12 de marzo de 2012

Los Limites del Perdón y Dorothee Soelle.


TRABAJO DE FILOSOFÍA.
Resumen de la autora Dorothee Soelle:
Dorothee era una niña judía que iba al colegio, ella tenía un profesor al que admiraba y respetaba por encima de todo y seguía todos sus consejos. Pero un día se entero de que había sido nazi y además había participado en una quema de libros, una contradicción muy relevante ya que el profesor de Dorothee era de Literatura. Ella con un profundo pesar, acudió hasta su departamento y enfurecida le cuestionó todo, lo quería saber absolutamente todo como lo había hecho, como fue y como lo pudo hacer. El profesor lo único que hizo antes de responder fue arrodillarse a Dorothee y sin entenderse bien, suplicarle perdón. Ella con él se arrodilló y comenzaron a rezar.
Entonces Dorothee conoció lo que era el remordimiento, y más adelante  aprendió el significado de una palabra de la tradición judía, que significaba liberación, un cambio de actitud, un nuevo comienzo.
Dorothee tal vez habría dicho No, no puedo perdonarte, pero tal vez habría dicho lo contrario.

Mi opinión sobre Dorothee Soelle:
Estoy de acuerdo con la autora, después de saber como actuó frente a lo que le dijo ella, y por lo que he leído parece que se arrepiente, comienza a llorar y se arrodilla ante ella.
 Al fin y al cabo eran libros, que a pesar de su importancia, que mejor que personas lo que se hubiese quemado. Pero aun así , mirándolo desde el lado opuesto, si uno mismo no decide para si mismo entre lo que esta bien y lo que está mal, nadie mas lo hará, o por lo menos, uno mismo tiene que estar de acuerdo con lo que hace. Al parecer el profesor tampoco estaba de acuerdo, y eso por otra lado, es digno de perdonar.
En mi opinión, si hubiera estado en la situación de Dorothee, lo hubiese perdonado al profesor.
Resumen del libro Los Límites del Perdón.
Este libro trata de un judío llamado Simón, que esta en un campo de concentración recluido por los alemanes, en el periodo de la Segunda Guerra Mundial. Simón esta pasando una vida en el campo de concentración penosa, debido a su pobre alimentación, los experimentos y muertes que llevan acabo los alemanes hacia los judíos, en general por sus condiciones de vida, si es que se le puede llamar como tal.
Los alemanes les obligaban hacer trabajos a los judíos y en uno de ellos, cuando iba al instituto donde estudió arquitectura, Simón paso por un cementerio y vio que los soldados alemanes tenían en la tumba un girasol recto y bien plantado. Esto le dio a pensar a Simón que hasta muertos, los alemanes eran superiores a los judíos.
Otro de los trabajos que Simón hizo fue en un hospital de las SS en los que acudían soldados moribundos. Simón se encargaba de sacar la basura. Una vez Simón fue sorprendido por una enfermera ya que lo hizo llamar y acudir hasta una sala donde se encontraba un soldado alemán con heridas y enfermedades insuperables para vivir. Este que se llamaba Karl, sabia que Simón era judío y este le confesó todos los crímenes horribles que  había llevado acabo hacía los judíos, Simón quería irse de esa sala pero Karl no le dejaba, así que escuchó a duras penas todo lo que decía antes de su muerte. Finalmente Karl lo que le quería pedir al judío Simón era que en nombre de todos los judíos, le perdonase por todo lo que había hecho.
Simón perplejo, de que tras todo lo que le habían hecho los alemanes, uno de ellos le pidiera algo y todavía más de que le pidiera perdón, él se marchó, Simón no tenía que perdonar los crímenes que un alemán había logrado.
A los pocos días la enfermera volvió a llamar a Simón y a pesar de que este no quería verle a Karl, esta le dijo que había muerto. Ella quería darle las pertenencias de Karl pero Simón no quiso tener nada de él, pensó en que se las dieran a sus familiares.
Mas adelante Simón pensó en ir a visitar a su madre, ya que fue soltado del campo de concentración tras finalizar la segunda guerra mundial, cuando estuvo allí Simón no le dijo todo lo que había hecho su hijo a su madre, ya que esta había imaginado que había muerto y no quería dañar su memoria. Le pregunto por el, por como era, su madre respondió que era una buena persona, pero además de esto su padre, no le reconocía como hijo, tras unirse a las juventudes Hitlerianas.
Simón al pasar los años seguía teniendo el remordimiento, por la actitud de Karl, ya que estaba muy arrepentido, pero Simón pensaba rotundamente que el perdón es algo que solo el tiempo concede y solo la victima tiene autoridad para esta decisión.
Al fin y al cabo, Simón no era su victima.

Opinión personal sobre el libro:
En mi opinión afirmo rotundamente que yo, personalmente, no hubiera perdonado a Karl.
Explico mi opinión, y es que Karl hasta que no supo todo el daño que había hecho, no fue consciente de todo lo que estaba haciendo y todo el sufrimiento de familias inocentes que no habían hecho absolutamente nada más que seguir y rezar sus creencias.
La situación, si estuviera en el lugar de Simón, no estoy muy segura de como yo misma hubiera reaccionado, creo que igual o peor que Simón.
Pero a pesar de su arrepentimiento que era pleno y a pesar de él, que estaba indefenso y a un paso de la muerte, que a cualquiera se nos encogería el corazón, creo que no hubiese sido capaz de perdonar en nombre de todas las victimas y mucho menos si a mi Karl no me hubiera asesinado.
Todos los judíos muertos seguro, que fue de formas mas escandalosas y sobre todo dolorosas  que Karl, además él se sometía al peligro, los judíos solamente vivían sin hacer daño a nadie.
A pesar de todo no le desearía nada malo hacía el ni mucho menos hacía su familia, ya que de esa forma, seria ponernos a la altura de los alemanes. 

2 comentarios:

aLii dijo...

Yo realmente no se si habría perdonado al soldado ya que yo no he vivido por lo que Simón vivió pero recuerda que Karl cuenta que tenía pesadillas, al igual que algún compañero suyo, con alguno de los que había matado, que sentía mucha pena por el niño en llamas, etc. Quiero decir que Karl realmente estaba arrepentido y aunque Simón sintiera rencor hacia él, estando Karl moribundo..yo al menos habría dicho algo y no marcharme sin siguiera pensarlo.

Lali Laura dijo...

Cris yo estoy de acuerdo con tu opinion, el judío no debería perdonarlo porque antes de actuar hay que pensar en lo que se va a hacer, no vale después venir con el arrepentimiento.