lunes, 12 de marzo de 2012

los límites del perdon-Alejandro Tejero


Resumen:
-Simon  Wiesenthal, un judío prisionero, se encontraba en un campo de concentración nazi en Lemberg. Un día trabajando en un hospital fuera del campo, una de las enfermeras lo lleva a una habitación en la que se encuentra Karl un miembro de las Juventudes Hitlerianas.  Karl le confiesa todos los crimenes que habia cometido y le ruega que le perdonase en nombre de todos los judios ya que este habia matado bajo ordenes de un superior. Simon se fue del lugar sin darle ninguna respuesta. Tiempo después de la guerra visitó a la madre de Karl para saber realmente como había vivido, dejando abierta la cuestión:  ¿Hizo lo correcto? Simon decide publicar este libro, para que las personas que lo lean, den su opinión.
Opinión: 
-Yo creo que no sirve de nada razonar sobre la respuesta que daríamos. Seguramente hay mucha gente que dice que no perdonaría sin ponerse en el lugar del nazi. Sólo se piensa en lo mucho que sufrieron los judíos y que ese sufrimiento podía haber sido evitado, pero este soldado por ejemplo, también sufrió porque se sentía arrepentido y ya no podía hacer nada y sin embargo no fue perdonado.Pero si realmente hubiésemos estado en la situación de Simón no habríamos sido capaces de razonar, no se puede decir con exactitud lo que responderíamos porque en ese momento sólo nos dejaríamos llevar por nuestros sentimientos, o bien de odio, o de pena y compasión. Entonces nuestra respuesta dependería de nuestra personalidad y de nuestro carácter. Yo tal vez le preguntaría al soldado si él perdonaría a un asesino o simplemente sentiría tanta lástima por un cuerpo que apenas tiene vida que le diría que no importaba porque no había sido sólo culpa suya, él se había visto influenciado por una figura superior. En ese caso me lo pensaría bastante.
Autor: 
-Jean Améry Fue un austríaco cuya obra está basada en parte por sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial. Estudió literatura y filosofía en Viena. Su participación en la resistencia organizada contra los nazis en Bélgica dio lugar a su detención y a su tortura por la Gestapo y, a varios años de encarcelamiento en campos de concentración.
Su obra más célebre, "En la mente de los límites: contemplaciones por un superviviente de Auschwitz y sus realidades", sugiere que la tortura era "la esencia" del Tercer Reich. Améry se suicidó tomando una sobredosis de pastillas para dormir en 1978.
Para Améry lo que plantea Simon en su libro tiene dos perspectivas: la psicológica y la política. En la psicológica dice que si se hubiera encontrado en determinadas circunstancias lo habría perdonado, ya que psicológicamente habría sido más tolerante. En la política perdonar o no perdonar para él es irrelevante, pues el problema es teológico y para él al ser ateo le es indiferente. Finalmente dice que no le perdonó y tenía todo el derecho del mundo, al igual que si en un momento de debilidad le hubiera perdonado también habría tenido derecho a hacerlo.
Opinión personal:
En la situación de Simon yo no le habría perdonado, porque en nombre de los demás tampoco le perdonaría porque una persona no puede decidir por toda una comunidad, en este caso la judía y las personas que el soldado había matado. Además el soldado busca el camino fácil, pues pide perdón en su lecho de muerte cuando sabe que ya no puede hacer ningún buen acto para "remediar" lo que había hecho. Esto último no quiere decir que no estuviera realmente arrepentido, ya que todos cometemos errores y hay que recordar que el soldado era un chico joven que se pensaba que ir a la guerra era ir en busca de la aventura, sin pararse a pensar en todas las muertes y desolación que conlleva, por lo que por un lado me da bastante pena, puesto que no sabe como afrontar esa  situación. Del mismo modo admiro su valentía y humildad al reconocer que ha cometido errores muy graves y que está arrepentido y, además delante de un judío, cosa que muchos otros soldados nazis en la vida se les habría pasado por la cabeza hacer y les habría parecido una humillación tanto a nivel personal como a nivel nacional. En cierto modo él solamente era una pieza más del juego y un mandado en el ejército, al que se alistó voluntariamente cosa que también hay que tener en cuenta. Por eso yo a pesar de todo no le perdonaría, pues creo que el sufrimiento de todos ellos es mayor y si sobreviven les durará toda la vida, en cambio el sufrimiento de él en dos días acabará porque fallecerá. Respecto a lo que dice Améry pienso que lo psicológico en estas situaciones influye muchísimo más que lo político, ya que te dejas llevar por lo que sientes al ver a esa persona, al escuchar su testimonio y al pensar en todas sus víctimas mucho más que en lo que te diga tu religión.

2 comentarios:

ana dijo...

Tomás tu primero dices que el soldado mataba porque le daban ordenes pero como luego muy bien dices se alisto voluntariamente nadie le obligo a alistarse en las Juventudes Hitlerianas y además creo que cuando entro ahí sabía perfectamente lo que los nazis tenían idea de hacer. Estoy de acuerdo no puedes perdonar en nombre de victimas que no te han dado su consentimiento.

Lozano dijo...

tomas estoy totalmente de acuerdo contigo que no puedes perdonar los echos realizados a personas ajenas a tu familia y con ello tampoco puedes castigar al que a echo ese daño