miércoles, 12 de marzo de 2025

LOS LÍMITES DEL PERDÓN - Ramón Soto Martín

  RESUMEN CAP. 1


El primer capítulo habla sobre la reflexión sobre el perdón a lo largo de nuestra historia. La autora nos cuenta cómo diferentes culturas y religiones han tratado con el perdón, incluyendo la perspectiva cristiana en la que se hablaba de un perdón incondicional, o en las sociedades antiguas donde se usaba una justicia retributiva. También nos habla de la tensión entre el perdón a nivel personal y el perdón a nivel judicial, y si todo se puede perdonar o si hay crímenes que deberían ser imperdonables. Así, plantea si el perdón puede existir sin el arrepentimiento del culpable 


También se hace hincapié en un gran crimen atroz, el Holocausto, y el papel que desenfunda el perdón en los procesos de reconciliación social y política. Este crimen contra la humanidad ha generado un debate sobre si el perdón puede ayudar a reconstruir una sociedad o al contrario, puede suponer el riesgo de minimizar el sufrimiento de las víctimas. 




AUTORES (Primo Levi y Albert Speer)


Primo Levi, Sobreviviente del Holocausto, en concreto Auschwitz, presenta una postura critica respecto al perdón. En su opinión, hay crímenes que son imperdonables, ya que el sufrimiento vivido en el Holocausto no se puede borrar con arrepentimiento. Dice que si se perdona con facilidad, es más probable que la responsabilidad moral y la memoria histórica sean ,menores para las generaciones futuras


Por otro lado, Albert Spee, quien fue ministro de armamento del Tercer Reich y uno de los pocos altos mandos nazis que reconoció su culpa, tiene una postura diferente. El expresa arrepentimiento por su participación en el régimen nazi pero también defiende la posibilidad redención a través de reconocer sus errores. Aunque no busca el perdón de las víctimas, si asume su responsabilidad y cree que es un paso necesario para pagar su culpa tanto personal como colectiva.


Comparando ambas posturas, se puede ver que, mientras Levi hace énfasis en la imposibilidad de perdonar actos de gran crueldad, Speer representa la figura criminal que acepta su culpa y busca reconciliarse con su pasado. Pero ambos coinciden en que la memoria histórica es crucial, pero difieren en cuanto a la posibilidad de redención y perdón. 


OPINIÓN PERSONAL


Habiendo analizado distintas posturas dentro de una misma masacre como fue el Holocausto, entiendo la opinión de Speer en cuanto a que hay que reconocer nuestras culpas y que es necesario para poder avanzar. Pero en casos tan reconocidos como este coincido completamente con Levi, es de extrema importancia el no olvidar o quitar peso a antiguos momentos históricos, ya que estos nos hacen aprender y reflexionar para que ni por asomo vuelvann a ocurrir.


lunes, 10 de marzo de 2025


 

 RESUMEN CAPÍTULO 1: LOS LÍMITES DEL PERDÓN: 

"EL GIRASOL"

        

     El texto narra la existencia de Simon Wiesenthal, un arquitecto judío que fue prisionero en un campo de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Simon, junto a sus amigos Arthur y Josek, se encontraba en una pésima situación, rodeado de sufrimiento y violencia. Ellos solían discutir sobre la existencia de la maldad y la indiferencia de Dios al permitir los horrores que vivían.

     Un día, Simon y otros prisioneros fueron elegidos para salir a trabajar fuera del campo. Mientras pasaban por un cementerio, Simon observó que en las tumbas había girasoles, lo que le hizo pensar que, los muertos podían recibir luz o mensajes a través de las flores. Luego llegaron a un instituto donde Simon había estudiado años antes. Al ver el lugar transformado en un hospital militar, recordó los días en que en ese mismo instituto donde existía un día en el que los estudiantes judíos eran excluidos de las clases.

    En el hospital, una enfermera guió a Simon hacia un joven soldado moribundo de la SS llamado Karl. Este soldado había participado en el asesinato de cientos de judíos y estaba profundamente arrepentido. Este le mostró a Simon su culpa y pidió perdón, buscando el perdón para morir en paz. A pesar de las súplicas, Simon no pudo responder y salió de la habitación sin decir una palabra y regresó al campo de concentración sin hablar más sobre lo ocurrido.

     Al día siguiente, la enfermera le informó que Karl había fallecido y que le había dejado sus pertenencias, que incluían un reloj y la dirección de su casa. Simon rechazó los objetos, puesto que sentía que no podía aceptar nada de alguien que había participado en tales atrocidades.

 Dos años más tarde, cuando la guerra llegó a su fin y Simon fue trasladado a la prisión de Mauthausen, recordó el encuentro con Karl. Allí, conoció a un teólogo polaco llamado Bolek, a quien le confesó lo sucedido con Karl. Simon se sentía mal consigo mismo por no haber perdonado a este, a pesar de que parecía estar arrepentido. Aunque no llegaron a una conclusión sobre si debía o no perdonarlo, la conversación con Bolek le hizo reflexionar sobre su decisión.

  Finalmente, después de esta reflexión, Simon decidió visitar a los padres de Karl. El padre de Karl había muerto, pero la madre seguía viva y rota por la pérdida de su hijo. Simon sintió una profunda pena por ella y decidió no contarle las atrocidades que su hijo había cometido. Después de hablar con la madre, Simon reflexionó sobre lo que había aprendido de Karl: que había sido un buen joven, pero que, bajo la influencia del adoctrinamiento nazi, había cometido actos horribles. En sus últimos días, Karl había reconocido los daños que ocasionó y se había arrepentido. Al salir de la casa, Simon se preguntó si había hecho lo correcto al no perdonar a Karl y si su silencio ante la madre había sido lo mejor.

 

 

 RESUMEN Y CRÍTICA A LA OPINIÓN DE HARRY JAMES CARGAS


     Harry James Cargas, autor estadounidense, presenta una opinión dura en contra del perdón nazi. Responde a Simon que habría hecho lo mismo que él, ya que piensa que perdonar es asunto de Dios y él no es nadie para situarse por encima de nadie. Piensa que si perdona hace que la persona se sienta en deuda con él.

       OPINIÓN PERSONAL:

     Bajo mi criterio,  comprendo y apoyo a Harry James Cargas ya que tiene gran parte de razón. Por ejemplo,  en las sagradas escrituras encontramos textos donde los judios preguntaban: ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios? cuando Jesús perdonaba los pecados. Karl, siendo una persona católica, era consciente de que uno de los diez mandamientos es "No matarás". Por lo que solo quería ser perdonado por un judio para poder descansar en paz. Por el contrario, si haces mal, debes hacerte responsable de tus actos y no pedir de forma desesperada un perdón para dar consuelo a tu alma.  Ni yo ni nadie que llegara a conocer lo sucedido sería capaz de perdonar a los nazis todos los crímenes que cometieron. Considero que solo los que han sufrido y vivido esas torturas tienen derecho a perdonarlos. 

RESUMEN Y CRÍTICA A LA OPINIÓN DEL AUTOR. EL DALAI LAMA 


   Lo que este autor defiende es que Karl debería de ser perdonado, pero sin olvidar los hechos que han causado, esos grandes crímenes.  Para que de esta manera en un futuro se puedan tomar medidas por si en algún momento vuelve a ocurrir, que se pueda controlar todo.                                                                                                                    

    Nos menciona la invasión china, que tuvo tantas víctimas. Sin embargo, los budistas han mantenido sus costumbres durante muchas décadas, esto quiere decir que, si hubieran condenado a los chinos como el enemigo, por su masacre, no sería la manera de comportarse de un budista.                                                            

   OPINIÓN PERSONAL:

 Básicamente, para este autor, el perdón si es importante, en cambio mi opinión no es del todo igual. Los humanos somos capaces de diferenciar entre el bien y el mal, y durante el holocausto todo aquel que participó fue consciente del mal que estaba generando, por eso mismo no creo que se deba de perdonar algo que realizaron  aun sabiendo la intencion y consecuencias, puesto que deben hacerse consecuentes de sus acciones y que no merecen el perdón.





 

 

domingo, 9 de marzo de 2025

LOS LÍMITES DEL PERDON - Iker Díaz Carmona

Los límites del perdón - Juan Jiménez


 Resumen capítulo 1 y 2 de El girasol


Simón un chico, arquitecto polaco de origen judío, es prisionero de un campo de concentración nazi, allí tenía dos compañeros llamados Josek y Arthur, donde trabajaban como prisioneros en los ferrocarriles del este. Al principio solían escuchar noticias del exterior, en el que cada uno tenía ideas diferentes. 

Un día los guardias separaron al grupo para hacer diferentes trabajos. A Simón le tocó un grupo vigilado por los askaris, que eran guardias rusos. De camino al trabajo, Simón se fijó en un cementerio militar en el que cada tumba tenía plantada un girasol. Llegaron al Instituto Tecnológico, donde él estudió cuando era joven, pero ahora ese instituto se había convertido en un hospital militar, el lugar donde a Simón le tocaría trabajar. 

Una enfermera se dirigió a Simón y lo llevó hacia un lugar que Simón conocía donde se encontraba un herido que estaba en sus últimos días de vida. Este herido era un soldado nazi llamado Karl. Karl le contó a Simón hechos que le atormentaban, le contó cómo creció y las barbaridades que le hizo a los judíos durante la guerra. El soldado se sentía tan arrepentido que por culpa de una imagen de una familia judía en llamas saltando por una ventana, imagen que él había vivido, se le vino a la cabeza en mitad de una batalla quedándose inmovilizado y le explotó un obús al lado y cuando despertó estaba en el hospital. Después de esto, Karl le pidió a Simón que para morir en paz tiene que perdonarle un judío. Simón decidió marcharse en silencio y volver con el grupo

Una vez vuelto al campo de concentración, Simón habló a Josek y a Arthur lo ocurrido ese día, y le dijeron que había hecho bien en no perdonarlo. Al día siguiente, cuando volvió al hospital, la enfermera se encontró a Simón y le contó que Karl había muerto y que había dejado pertenencias para él, pero Simón no aceptó estas pertenencias.

Pasado los años, Arthur y Josek habían muerto, Simón había cambiado de prisión y allí conoció a Bolek un teólogo polaco al que le comento que Karl pudo morir en paz tras sincerarse con él. 

Cuando la guerra finalizó, un dia con su esposa y sus amigos se encontró con un girasol y esto le hizo recordar a aquel soldado nazi, y fue a casa de sus madre, una vez allí tuvieron una larga charla sobre su hijo. 

Finalmente Simón marchó y se dio cuenta que tiene que mantener este secreto oculto y debe olvidarse de ello. Por último el autor nos hace la pregunta que todos esperábamos; ¿Qué habrías hecho tú en lugar de Simón? 


OPINIÓN DEL AUTOR: ALBERT SPEER

Albert Speer es un soldado nazi que reconoció la responsabilidad de sus crímenes en los Juicios de Nuremberg, arrepentido de hacer todos los crímenes que hizo. Albert Speer dice que si el soldado hubiera logrado sobrevivir a la guerra y seguiría arrepentido, no lo condenaría. Este hombre afirma que nadie puede perdonar por nadie y que está muy agradecido a Simón por su bondad hacia el soldado, hacía su madre y hacía él. Agradece que los ojos de Simón se vean con tristeza y bondad, en lugar de rabia e ira . Indica que todo ser humano soporta una carga, y nadie puede cedérsela a otro, pero gracias a Simón la carga de Albert se le ha hecho mucho más ligera. La gracia de Dios le ha llegado a Albert gracias a Simón.


OPINIÓN PERSONAL

Honestamente, como el soldado nazi  Albert Speer comenta, Simón tuvo mucha bondad con Karl, para mí, más bondad dela debida. Yo no hubiera perdonado a Karl, debido a que él por su propia voluntad se presentó como voluntario a ser soldado de las SS, sabiendo lo que podría pasar. Mi humilde opinión sobre esto es que si Karl , si no hubiera visto a la familia tirándose desde el balcón no se hubiera sentido tan culpable, es cierto que todos nos arrepentimos de algo malo que hemos hecho durante nuestras vidas, pero él hizo algo catastrófico al que tanta gente inocente mató. Y como bien dice Simón y Albert Speer nadie puede conceder el perdón de alguien y creo que en estas circunstancias menos.


 

Resumen del libro

El libro cuenta la experiencia impactante que tuvo un superviviente de la segunda guerra mundial, este es Simón Wiesenthal. El era un arquitecto judío que vivía como prisionero en un campo de concentración con sus amigos Josek y Arthur, allí vivían en situaciones precarias y realizando trabajos de fuerza.

Un día Simón fue llevado a recoger basura a su antiguo instituto, este fue convertido en un hospital militar. Mientras llegaba, una enfermera lo llamo para que acudiera a una habitación donde se encontró a solas con un soldado alemán muy herido de la SS, el estaba en su lecho de muerte. Este se llamaba Karl. El le confeso a Simón atrocidades que el hizo durante su vida a los judíos y cosas de las que se arrepentía muchísimo como asesinar a familias enteras de judíos, el le pedía perdón desesperadamente a Simón en nombre de todos los judíos para que el pudiera morir en paz. Simón no tenia muy claro que debía hacer y se encontró con un dilema muy importante. El sentía pena por el sufrimiento de Karl pero también pensaba en el dolor de los que murieron. El finalmente decid marcharse sin decir ni una sola palabra. Cuando el llega al campo de concentración se pregunta si tomo la decisión correcta y le pregunta Josek y Arthur que debería de haber hecho en su lugar estos les dicen que un nazi no merece ningún perdón, Simón no se queda satisfecho con esa respuesta.

Varios años mas tarde Josek y Arthur, mueren y Simón es trasladado a otro campo de concentración donde se encuentra con un teólogo, Simón le cuenta su dilema y hablan sobre el tema y Simón cree que no hizo lo correcto.

El años mas tarde cuando termino la guerra visita a la madre del soldado en busca de una respuesta pero no llega a una conclusión firme. El libro termina con una reflexión abierta que depende de la opinión de cada lector. ¿Que habrías hecho tu en su lugar?


Opinión de Alan L. Berger

Alan cree que Simón no debería de haber perdonado ha Karl, el cree que Simon no puede darle perdón en nombre de los asesinados. Según Alan aunque el arrepentimiento del soldado es sincero no tiene derecho a ser perdonado por alguien que no sufrió sus crímenes. El también resalta que el perdón no es una obligación moral, concretamente en crímenes tan fuertes como los que cometió el. También cree que dar perdón en situaciones como esta le quita importancia a los actos cometidos


Opinión de Rodger Kamenetz

Rodger cree que Simón hizo lo correcto ya que el no sabia como poseía actuar el soldado y podía entrar en una situación de peligro y haber muerto. El también cree que entre ellos dos no había una conexión real porque el Karl veía a Simón como un judío es decir algo que no era humano por lo que no lo iba a ser algo totalmente serio.


Opinión personal

Yo en mi opinión creo que habría actuado igual que Simón ya que yo no tengo el derecho de perdonar a alguien por algo que yo no he sufrido. Creo que es una falta de respeto hacia las personas que fueron asesinadas, dar perdón en nombre de ellos sin saber su opinión ni lo que han sufrido es algo que creo que no se debe hacer. También aunque le otorguemos ese perdón los daños que el causo no se van a solucionar de ninguna manera y el nunca va ha sufrir igual que como ellos sufrieron. También creo que si cometes una atrocidad de esa magnitud debes asumir las consecuencias y no buscar un perdón solo para sentirte menos culpable y para poder morir en paz.

Ayoub Carrasco Mkhazni 1ºbach C



 Resumen de Los límites del perdón.

En este capitulo llamado "El girasol" del libro Los límites del perdón se cuenta la historia de un judío llamado Simón, un arquitecto, el cual nos relata su historia en un centro de concentración durante la Segunda Guerra Mundial y una experiencia que le marcó durante toda su vida. Al principio, nos narra un poco de sus días en el centro de concentración con su viejo amigo Arthur y Josek, un judío que había llegado hace poco y era muy sensible y religioso.

Uno de esos días, los guardias se llevaron por grupos diferentes a los judíos para hacer trabajos. Simón fue asignado para el grupo que iba al Instituto Tecnológico, a lo largo del camino pasaron por el cementerio en el que estaban los militares enterrados y en cada tumba pudo apreciar un girasol, eso se le quedo grabado en la mente. 

Llegaron al Instituto Tecnológico, una vez allí para empezar con su tarea, una enfermera cogió a Simón y lo llevo a una sala en la que estaba un soldado nazi, llamado Karl de 21 años, que se encontraba en sus últimos momentos de vida y quería hacerle una gran confesión que le llevaba torturando mucho tiempo. Empezó hablándole de su infancia, de su familia, de como llegó a ser soldado y a lo último le contó la experiencia traumática que tubo, terminar le dijo que para poder morir en paz necesitaba el perdón de algún judío. Simón en shock, se quedó en silenció y salió de la habitación de Karl. 

Al llegar de vuelta al centro de concentración tras terminar su trabajo allí en el Instituto, fue a contarles a sus amigos Arthur y Josek lo que le había sucedido con el soldado nazi y él preocupado les preguntó si había actuado bien y ellos les dijeron que si, que no se le podía perdonar a una persona que había cometido ese suceso.

Al día siguiente, volvió a ir al Instituto y se encontró a la misma enfermera, la cual le dio la noticia de que Karl había fallecido y le preguntó si quería sus pertenencias, pero Simón las rechazo. Al volver, les volvió a contar lo sucedido y le volvieron a decir que había echo bien de nuevo.

Tras pasar unos años, sus dos amigos Arthur y Josek fallecieron y a Simón se lo llevaron a otra prisión. Allí conoció a otro amigo, un polaco llamado Bolek. Y Simón seguía con lo de Karl en mente, entonces un día tras soñarlo decidió contárselo a Bolek para que le diera su opinión sobre como había actuado Simón y que hubiera echo él en esa situación.

Bolek después de escuchar todo le dijo que al Simón ya haber escuchado a Karl, él pudo morir en  paz y también le dijo que el arrepentimiento era parte del perdón.

Al cabo de un largo tiempo, Simón salió de allí y pudo ser libre al fin después de tanto. En ese momento hizo muchísimas cosas y unas de las cosas fue ir a ver a la madre de Karl, ella le contó que era un buen hombre y él en vez de contarle lo que hizo su hijo se lo calló para que la madre no cambiará la forma de pensar en su hijo.  

Opinión del autor: Abraham Joshua Heschel.

Él comienza contando una historia de un rabino de Brisk, que sube a un tren y uno de los viajantes lo trata muy mal, al salir el rabino era una persona muy reconocida y el visitante no lo sabia, fue a disculparse pero el rabino no se las aceptó, por lo cual el viajante fue a disculparse unas veces más pero el rabino seguía diciendo que no lo perdonaba, entonces su hijo mayor fue a hablar con él y el le respondió diciéndole que el actuó pensando que era un hombre corriente y por eso no podía perdonarle. Lo quiere dar a entender es que una persona viva no puede perdonar los asesinatos producidos contra otros. 

Opinión personal

Mi opinión sobre este capitulo del libro Los limites del perdón es que veo bien que Simón no lo haya perdonado ya que el fue uno de los judíos afectado por la injusticia de la Segunda Guerra Mundial. Por lo menos tuvo el valor de escucharlo después de lo que hizo. Además Karl sabia que ser soldado nazi tenia esa función y aun siguió ahí metido. Además no tiene derecho a tratar así ni hacer inferior nadie y menos por ser judíos. Yo en el caso de Simón no lo perdonaría, además que yo no puedo perdonar algo que no me han echo a mi, pero valoraría mucho ver ese arrepentimiento de parte de él.


























































 

RESUMEN:

 

Simon Wisenthal fue un judío sobreviviente a los campos de concentración de Lemberg donde la rutina de este lugar era la humillación y tortura hacía los judíos, a pesar del sufrimiento vivido pudo entablar amistades con Arthur, amigo que lo conocía del pasado y con Josek. Wiesenthal cuenta los obstáculos y dificultades mientras se encontraba allí, pero este se basa sobre todo en un problema moral, el de perdonar o no a un asesino nazi.

Esto ocurrió durante la segunda guerra mundial, cuando llevaron a Simón a su antigua universidad, esto lo habían transformado en un hospital para aquellos militares heridos , en el trayecto hacia el hospital improvisado le llamó la atención un cementerio en el cual se encontraban encima de cada tumba un girasol, esto le hizo replantear que la muerte de los judíos eran insignificantes para los alemanes, no se asemejaba la muerte entre ambos ya que ni siquiera enterraban sus cuerpos.

Una vez que llegó al hospital a cada uno de los judíos le asignaron unos roles ,pero una enfermera se llevó a Simón a una habitación , en ella se encontraba Karl, un militar nazi de la SS que se encontraba al borde de la muerte por causa de un obús.Karl le comenzó a contar las atrocidades que cometía contra los judíos y solo buscaba un perdón, el de Simón en respresentación de todos los judios, Wiesenthal lo escuchaba atentamente y una vez que termino Karl su confesión, Simón se marchó sin decir absolutamente ninguna palabra, es decir, sin perdonarlo pero sin decirlo directamente a Karl.

Cuando llegó de nuevo al campo de concentración Simón compartió lo ocurrido a sus dos compañeros y ambos le apoyaron.

Al día siguiente la enfermera le comunicó a Simón que Karl había fallecido y le había dejado todas sus pertenencias a él pero las rechazó, al cabo de un tiempo Wiesenthal fue trasladado a otro campo de concentración de Mauthausen del que saldría vivo de allí.

Tras años de reflexión entre sí debería de haberlo perdonado o no , Simón se dispuso a ir a visitar a la madre de Karl, ella solo tenía buenas palabras para él debido a que no conocía a lo que se dedicaba su hijo. Simón se preguntó en contarle lo que realmente era Karl pero finalmente no quiso manchar la imagen de aquel honesto y honrado hijo por lo que prefirió seguir manteniendo la sonrisa de aquella mujer.


MI OPINIÓN:


Desde mi punto de vista, la decisión de Simón Wiesenthal hubiera sido la misma que en mi caso, en mi opinión un nazi nunca puede ser perdonado por nadie y menos por un judío. Simón hizo bien en no perdonarlo ya que además de que él no lo perdonaría nunca , Wiesenthal no ha sido el que a tenido el sufrimiento de las muertes de aquella aldea judía donde Karl fue el asesino de todos ellos, puede ser que Karl se estuviera arrepintiendo realmente  de sus actos pero él nunca iba a sufrir lo que sufrieron aquellos judíos, por lo que ese hombre no podría ser perdonado.Además ese perdón no arreglaría nada, solo servía para el, para morir en paz por lo que ese pensamiento individualista también lo veo incorrecto.

 

OPINIÓN DE RODGER KAMENETZ:

 

 Según Rodger Kamenetz , Simón hizo bien en quedarse en silencio en esas circunstacias, es decir sin concebirle el perdón ya que aquel nazi lo trataba como un judío no como una persona, Rodger afirma que Karl se sentía arrepentido de sus actos pero, si hubiera empezado a tratar a Wiesenthal como una ser humano más , sin meterlo en ninguna raza ni categoría , ahí sería el momento de hablar del perdón debido que al tratarlo como un judío Rodger lo veía como un insulto o una falta de respeto.


OPINIÓN DE HERBERT MARCUSE:

 

 Según Herbert Marcuse, se hubiera comportado de la misma manera que Simón ya que se hubiera negado a perdonarlo.Opina que una persona no puede ir matando, torturando, humillando a gente y luego cuando llega su hora pedir perdón y que se solucione todo.Para Herbert el perdón hacia una víctima lo ve inhumano por lo que está de acuerdo con Wiesenthal.