lunes, 18 de marzo de 2019


RESUMEN LOS LÍMITES DEL PERDÓN. EL GIRASOL

Simon, un esclavo de la SS el cual está en un campo de concentración. Antes era arquitecto. Tenia dos amigos en el campo de concentración. Nos cuenta como era la vida de ellos allí. Simon va un Instituto Tecnológico. Cuando iba de camino se quedó mirando que en un cementerio nazi donde las tumbas tenían girasoles. Una enfermera le pide ayuda y le lleva hacia una habitación, donde estaba un soldado nazi que va a morir, este le cuenta su vida y que esta a punto de morir y también le cuenta a cuantas personas mató y le dice que antes de morir necesita ser perdonado por al menos un judío. Simon sale de la habitación sin decir nada , al volver a el campo de concentración y contarlo sus amigos le dicen que ha hecho lo correcto, cuando vuelve por segunda vez se entera de la muerte de Karl y descubre que le ha dejado todas sus pertenencias excepto un reloj. Pasa el tiempo y sus amigos son ejecutados por los nazis, mas tarde el va a otro campo de concentración y allí conoce a Bolek a el cual le cuenta la historia y Bolek le dice que el le habría perdonado pero que cada uno hace lo que cree oportuno. Acaba la Segunda Guerra Mundial. Simon se casa y pasan los años. Simon se acerca a la madre de Karl y esta le cuenta como es su hijo, esto le hace reflexionar a Simon sobre si a hecho bien o mal a el no perdonarle.

OPINIÓN PERSONAL

Mi opinión es que Simon hizo lo correcto ya que él no podía perdonar en nombre de las personas que Karl había matado. En mi opinión sería una falta de respeto para la víctima y su familia, ya que no sabe cuál sería la respuesta de su familia y de la víctima. Karl quería que le perdonará aunque sea solo un judío, pero no creo que nadie le perdonará por ese acto. Quería de alguna manera sentirse perdonado y aliviado por sentirse culpable de todas las muertes que hizo. Hay que saber tener un límite tanto para hacer actos como para perdonar.

OPINIÓN DE DALAI LAMA

Dalai Lama piensa que se debe perdonar a las personas por sus atrocidades contra uno mismo contra la humanidad. Piensa que se debe perdonar pero no se debe olvidar los crímenes y las atrocidades pasadas. En mi opinión pienso que no todo se debe perdonar, personalmente no perdonaría a nadie que por ejemplo matará a miles de personas incluyendo a mi familia. Dalai Lama en el lugar de Simon perdonaría a Karl, en mi caso yo no perdonaría a una persona que ha matado personas inocentes por defender su cultura y raza. También piensa que a través del perdón sería un buen motivo para afrontar problemas, no digo que sea malo o que no lleve razón en ese sentido pero no todos los problemas o atrocidades deben de ser perdonadas. Que no sean perdonadas no significa que por ejemplo se provoque otros problemas como por ejemplo guerras a raíz de no perdonar.

viernes, 15 de marzo de 2019

Resumen: "Los Límites del Perdón".

Resumen

Simón fue un arquitecto judío que estaba interno en el campo de concentración de Lemberg. Van pasando los días, sobreviviendo en aquel infierno. Los Nazis se dedicaban a humillar, torturar y eliminar la raza judía. Es muy duro lo que aquellas personas inocentes tuvieron que pasar.
En su estancia, Simón conoció a dos prisioneros, Arthur que fue abogado y escritor, y Josek, que para él la religión era esencial en su vida.
 Simón miraba todos los días a un cementerio que estaba en frente del campo de concentración, y se fijaba en cada girasol que se encontraba en cada lapida.
Simón fue trasladado al Hospital Militar. Allí se encontró a Karl.
Karl empezó a desahogarse, él buscaba el perdón de un judío para aliviar todo el daño que causó, para morir en paz. Simón deja que acabe de contar la historia y una vez que lo hace, se va sin más, sin intercambiar una palabra con el soldado, sin aceptar la disculpa.
Volvió al campo de concentración y le contó todo lo que ocurrió en el hospital a los demás judíos, ellos rechazaron la idea de perdonar a aquel Nazi por todo el daño que causó.
Karl murió y le dejó a Simón todos sus bienes. Al paso del tiempo, trasladaron a Simón a otro campo de concentración, Mathausen. Simón comenzó a trabajar en una Comisión de Crímenes Nazis, donde allí encontraría a la madre de Karl. Pensó si tuvo que perdonar a Karl, la madre solo hacia hablar bien de su hijo.
Estaba dudando si contarle la verdad a su madre, hacer que despertara de esa mentira, pero no lo hizo, dejó que ella siguiera con una sonrisa y mantener las cosas como estaban.
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Opinión de Rodger Kamenetz.

La opinión de éste autor sobre la obra es que, si él fuera Simón, hubiera hecho lo mismo, hubiera guardado silencio, ya que aquel soldado le hablaba a Simón como judío, no como un judío. Esto quiere decir que si le eligieron a Simón para cumplir ese propósito, cualquier otro judío lo podría haber hecho. El soldado sólo buscaba a un judío que le perdonase y si él lo hubiera perdonado, pues listo, luego haz como que no a pasado nada. Simón lo veía como una persona individual y como ser humano, en cambio el soldado lo veía como uno más, como judío.

Mi opinión sobre lo que piensa Rodger Kamenetz.

Con toda mi sinceridad, pienso igual que este autor sólo porque, si yo hubiera estado en el lugar de Simón, no se me pasaría por la mente perdonar a alguien que a causado tanto daño, a personas, a humanos como él y como somos todos, aunque lo único que nos puede diferenciar de unos a otros sea nuestra raza, pero al fin y al cabo, todos somos seres humanos. Ya se que mucha gente dice que existen las segundas oportunidades, pero personas como esas, orgullosos, engreídos, arrogantes no se merecen nada. Y pensar que realmente hace años atrás han pasado cosas horribles, a tantas personas inocentes, que ni se conocían unos a otros, por solo ser judío ya te odiaban, te tenían asco y sólo para quitarlos de en medio, la única solución era eliminando a toda persona que fuera judía, aunque ellos mismos ya sabían por qué estaban allí. Por desgracia, hoy en día sigue pasando cosas similares.

Mi opinión.

Si yo estuviera en el lugar de Simón, no perdonaría a ese soldado, no tendría el corazón tan blando para ese tipo de personas, no se merecen el perdón. Esta obra así se puede aplicar a la actualidad, en muchos países están pasando cosas así. Tantas vidas inocentes y que tengan que pasar por todo eso. Simón es una persona con respeto, es un ser humano puro, real. En cambio, todas aquellas personas que hacen daño son personas que solo les importan ellos mismos y ya, para ellos no existen el "Somos iguales pero de distinta raza", aunque no importa tener una diferencia, no es algo malo, al contrario, nos hace ser nosotros mismos, buscando nuestra esencia. Como dice un filosofo, Sartre: Primero hay que existir para luego buscar nuestra esencia y definirnos por nuestros actos.

Los límites del perdón. El girasol.


RESUMEN
Simon, un arquitecto judío interno en el campo de concentración de Lemberg, pasa los días tratando de sobrevivir en el infierno que supone su reclusión. La rutina de este lugar se basa simplemente en la humillación, tortura y exterminación de la raza judía por parte de los Nazis, una práctica común para esta raza en la Segunda Guerra Mundial.  A pesar del infierno en el que vivía, Simon pudo entablar amistad con dos prisioneros. Arthur, al que conocía desde hacía más tiempo, abogado y escritor, y Josek, un judío que vivía la religión como algo esencial y fundamental en su vida. Por su parte los alemanes de Lemberg observaban como los judíos sufrían las humillaciones de sus conciudadanos.
Algo rutinario para Simon era mirar el cementerio que se encontraba en frente del campo de concentración, donde curiosamente había un girasol por cada lapida, girasoles brillantes, que reflejaban la luz del día. Era un ejemplo de que ni siquiera la muerte asemejaba a sus compañeros con los alemanes, ni siquiera se dignaban en enterrar sus cuerpos. Un día el protagonista fue trasladado de su labor en los Ferrocarriles al Hospital Militar. Pasando por delante del cementerio. Allí una enfermera lo llevó hasta una habitación. Dentro se encontraba Karl, un voluntario que pertenecía a las juventudes hitlerianas y por supuesto participó en la guerra y las atrocidades sufridas por los judíos. Simon no sabía muy bien porqué se encontraba frente a un Nazi al borde de la muerte por culpa de un obús.
Karl comenzó a contar como se sentía por todas las aberraciones contra el pueblo judío del que había participado. Contó como en alguna ocasión se dedicaron a encerrar judíos en un edificio y comenzaban a tirarles granadas, y como además mataban a todo aquel que intentara salir de ese horror. Pero lo que verdaderamente quería el soldado era el perdón. El perdón de un judío para compensar todo aquello que había hecho. Quería morir en paz y para ello quería el perdón de Simon en representación de todos los demás judíos. Simon escuchó todo lo que el soldado contaba y lo dejo terminar hasta el final aunque no entendía muy bien porqué un Nazi contaba a un judío esta historia pidiendo su perdón. Al terminar toda la historia Simon decide marcharse sin mediar palabra con el soldado, sin perdonarlo, pero sin decirle explícitamente que no lo hacía.
Al volver al campo de concentración Simon compartió con todos sus compañeros lo que había pasado en ese hospital, los cuales, como Simon, rechazaron la idea de perdonar a ese animal por todo lo que hizo.
Cuando el soldado Karl murió finalmente la enfermera que acompaño a Simon hasta la habitación de este, le dijo que asombrosamente el soldado donó todos sus bienes a Simon, a lo que este no daba crédito. Tiempo después de todo esto, fue trasladado a un nuevo campo de concentración, al de Mathausen, del que saldría vivo una vez conseguida la victoria de los Aliados frente a los Nazis. Tras la muerte de Karl, Simon pasa a trabajar en una Comisión de Crímenes Nazis, donde descubrió el paradero del familiar más cercano de Karl, su madre. Simón atravesó un momento de reflexión y se preguntó profundamente si debería haber perdonado a Karl, si merecía el perdón por su arrepentimiento y si él le había negado duramente su compasión. Decidió ir a ver a la mujer y cuando llegó vio como solo tenía palabras buenas para su hijo. A ojos de esa mujer su hijo era un honrado chico, valiente y bondadoso, lo que distaba bastante de la realidad de Karl.  Durante un momento Simon pensó en contar la realidad sobre Karl y sobre su encuentro con él, y abrirle los ojos de su madre, pero finalmente decidió no manchar la imagen de ese hijo honrado, prefirió seguir manteniendo la alegría y sonrisa de esa mujer y dejar las cosas como estaban.

CONCLUSIÓN
Desde mi punto de vista estoy totalmente de acuerdo con la actitud que decidió tomar Simon, porqué en primer lugar no se puede pretender obtener el perdón de una persona perteneciente a un colectivo como fue el nazismo, y en segundo lugar porque una persona así, que voluntariamente se alista al ejército de Hitler, y que realiza esos actos voluntariamente con total conciencia, no merece el perdón de la raza judía. En ningún momento de su vida fue capaz de sentir mera compasión con los judíos, a excepción del momento de su agonía, que al estar la conciencia del soldado con el miedo del fin de su vida, no podemos considerarlo como algo honesto y bondadoso.
Y por último, el dilema de la historia, desde mi punto de vista, no es tanto la voluntad Karl de conseguir el perdón si no la intención por a que él quiere que le perdonen. Su perspectiva es egoísta y normaliza y alardea en cierta medida de los actos  que ha realizado, yo dudo mucho que si las cosas hubieran transcurrido con normalidad y siguieran igual, sin ningún obús que acabara con la vida de Karl, no se hubiera planteado su arrepentimiento. Karl es un joven soldado al borde de la muerte al que le preocupa que su vida después de la muerte este perturbada por unas acciones que, aunque el considere adecuadas y justas, para un supuesto Dios son atrocidades e inhumanidades que, de existir de veras el paraíso, Karl se quedaría a las puestas o en los sótanos de este utópico lugar.

OPINIÓN DEL ESCRITOR JEAN AMÉRY
Este autor basa su opinión personal en porque Simon decide no perdonar al soldado y si los actos de Karl merecen perdón. Para Jean Améry el que Simon no lo perdone  no es una cuestión de justicia o moral, sino de conveniencia y castigo o rencor. Simon no perdona a Karl porque para el este soldado es irrelevante, si en otras circunstancias, con una persona que le haya ayudado a pesar de su condición nazi. Por tanto critica profundamente que la actuación de Simon no se basa en la justicia, sino más bien en la indiferencia y el escarmiento.
Por otro lado, dentro de su clara corriente crítica, cuestiona la necesariedad de esta historia, la necesariedad de este dilema moral en torno a la razón. Para él,  la esencia del texto es moral, y el autor del mismo es claramente político. Wiesenthal basa su carrea en cuestiones políticas y relevantes, no en debates morales y filosóficos. Para este autor no, es una muerte más de un asesino como de tantos otros.

OPINIÓN PERSONAL RESPECTO JEAN AMÉRY.
Mi punto de vista está bastante lejos a la opinión de este escritor. El  debate que resulta del texto son los motivos por los que Simon deniega el perdón de Karl son justos o egoístas, lo principal del debate es si una persona con tales antecedentes merece ser perdonada, y si el perdón de un solo judío es suficiente para conseguir el perdón de toda la raza judía. Si nos centramos solo en Simon lo que se consigue es justificar, o restar importancia a algo tan serio y duro como los crímenes nazis, como este autor afirma al considerar como bondadosos a aquellos nazis que ayudaban esporádicamente a algún judío. Como si se debiera tolerar esas prácticas en las personas que ayudan a alguien en algún momento.

LOS LÍMITES DEL PERDÓN

  Los límites del perdón. El girasol

Resumen del libro:
El libro trata de un hombre judío llamado Simón, que estaba preso en un campo de concentración nazi. Allí pertenece a un grupo de judíos en el que se encontraba su amigo Arthur, al que ya conocía desde hacía muchos años, en él también se encontraba Josek, que había llegado al campo de concentración hacía poco, él era muy religioso y tranquilo. Simón en el campo de concentración trabajaba en los Ferrocarriles del Este. Aquellos judíos que no servían para trabajar eran mandados a las cámaras de gas para que allí fueran exterminados. Un día lo llevaban a trabajar al hospital, que antiguamente era la Universidad cuando él era un joven estudiante de arquitectura y de la que no tenia muy buenos recuerdos pues en ella trataban a los judíos muy mal y les ponían dificultades para que estos no consiguieran acabar sus estudios. Durante el camino hacia el hospital militar se da cuenta que hay un cementerio en el que delante de cada una  de las tumbas hay un girasol por lo que Simón piensa que incluso los muertos eran superiores a ellos y que para él no habría ningún girasol porque lo enterrarían en una fosa común en el que otros cuerpos se encontrarían encima del suyo. Una vez en el hospital una enfermera se acerca él y le dice que le acompañe, Simón lo hace y es llevado a una habitación en la que se encuentra un soldado que se llama Karl y le dijo que le tenía que contar una cosa antes de morir para así poder morir en paz insistió en que le escuchará todos los crímenes que había cometido y el arrepentimiento que él sentía, y que quería que Simón como judío lo perdonara en nombre de todos los judíos. Simón después de todas las atrocidades que el soldado había contado se marcha sin decir nada. Simón vuelve al campo de concentración de una vez allí le cuenta sus compañeros lo que aquel soldado le había dicho, sus compañeros le dicen que ha hecho muy bien marcharse sin decirle nada y que no se merece el perdón de él. La enfermera que lo había conducido hacia la habitación lo busca y le dice que había muerto y que la había dejado un mensaje para él, pero Simón no quiere escucharlo y se marcha. Después sus amigos del campo de concentración mueren por distintos motivos. Simón se queda solo y es trasladado a otro campo de concentración, este es una muerte segura, pero al tiempo liberados y Simón que fue uno de los pocos supervivientes. Un día se acordó del soldado de la SS que se había muerto y decide ir a visitar a su madre y este le dijo a su madre lo que había hecho su hijo como su madre le contó la vida del soldado y Simón se dio cuenta que el soldado había sido sincero con él y se planteó si habría hecho bien en perdonarlo y si este soldado realmente se arrepentía de todo lo que había hecho.
Opinión sobre el libro:
Este libro me ha resultado interesante ya que hay un debate ético-moral que deja mucho que desear, es un libro basado en los errores de una persona condicionada por la sociedad y el hecho de ser perdonada o no ,por esos hechos tan horribles.Refleja muy bien el sufrimiento de aquellas personas y las condiciones en las que vivían.

Resumen sobre Eva Fleischner:
Eva Fleischner sí perdonaría a los nazis, ya que ella opina aunque los crímenes que ha causado Karl, y todas las víctimas que han resultado heridas y muertas por los soldados de la SS, y a pesar de todo ello Simón por propia voluntad decide quedarse y escuchar a Karl. Simón le contesta a su deseo de ser  perdonado una y otra vez ya que Simón tolera que pese a todo lo ocurrido y el odio que le supone todos estos asesinatos, le permite escucharlo. El simple hecho que años después de la muerte de Karl, Simón vaya a visitar a su familia y la duda que tiene Simón por haber complacido los deseos de perdón de este soldado. Para Eva Fleischner la pregunta no es si debería ser perdonado si no que si pudiera haberlo perdonado.

Opinión sobre el autor:
Mi opinión personal acerca de ser perdonado o no es un tanto difícil, ya que me supone un debate entre el perdón por sus errores y el perdón por las condiciones a la que estaba sometido este soldado. Por una parte, no perdonaría al soldado por sus crímenes y la muerte de tantas personas inocentes. Por todo el dolor de tantas familias que le supone la pérdida tan grande de sus seres queridos y tantas vidas destruidas. Pero por otra parte sí que lo perdonaría ya que el soldado estaba condicionado por la sociedad, su entorno, sus creencias y su cultura. Y es casi imposible oponerse a esto cuando te has inculcado desde pequeño. También en el soldado se le ve el gesto de arrepentimiento que le supone a este hasta el lecho de su muerte. Por lo que al final sí que lo perdonaría por el hecho de contarlo, y estar sometido a un entorno muy difícil para él.

                                                                                                            Marina Hens Ortiz 1 D

Los límites del perdón

                           "Los Límites del perdón"

   Este libro nos explica la trágica vida que ha sufrido Simón, un judío que fue llevado a un campo de concentración nazi. Simón nos explica como vivió su vida allí, las palizas que les daban, los malos tratos... Todas estas experiencias las vivió junto a Arthur y Josek, sus dos amigos. Les obligaban a trabajar en los ferrocarriles del Este. Un día, escogieron a cincuenta personas de todos los judíos que se encontraban en ese campo de concentración. Una de esas cincuenta personas fue Simón. Esas personas seleccionadas, fueron trasladadas al Instituto Tecnológico para trabajar allí.  En el camino, Simón se fijó en un cementerio ya que había un girasol en cada una de las tumbas. Al llegar al hospital, una persona les repartió el trabajo que debían hacer, excepto para Simón, el cual se fue con una enfermera que vino a buscarlo. Ésta lo llevó hasta donde se encontraba Karl, un soldado de SS. Karl le empezó a contar todos los crímenes que había hecho, y le pidió que le perdonase en nombre de todos los judíos. Simón estaba confuso porque no entendía por qué tenía que escuchar los crímenes de un nazi, así que se fue sin decir nada. Cuando llegó al campo de concentración, les contó todo lo ocurrido a sus amigos, los cuales apoyaron la decisión de Simón. Al día siguiente, la enfermera le comentó que karl había muerto y le había dejado sus pertenencias. Simón las negó y se quedó pensando en si había hecho bien en no decirle si lo perdonaba o no. Tras más de dos años seguía en un nuevo campo de concentración, porque lo habían trasladado, Pero ya no se encontraba en compañía de sus amigos, debido  una enfermedad que mató a Arthur, y un disparo que mató a Josek. Cuando Simón consiguió salir de allí  decidió buscar a la madre de Karl.  Cuando la encontró estuvo hablando con ella sobre lo sucedido en el hospital, y antes de terminar, nos lanza la pregunta que se hizo Simón durante mucho tiempo, ¿lo debía de haber perdonado o no?
                                                       Dorothee Soelle:
Dorothee nos explica una historia que le ocurrió a ella e hizo que se viese en la misma situación que Simón. Ella tenía una grandísima admiración  hacia su profesor, hasta que se enteró que había sido nazi. En ese momento, le preguntó al maestro, el cual le respondió arrodillándose, llorándole y suplicándole. En ese momento se sintió en la misma postura que Simón. Ella le perdonó y los dos se pusieron a rezar. Nos explica esta historia para que entendamos el por qué lo perdonaría. Ella resalta las dos preguntas de Simón. ¿Por qué sí y por qué no perdonarle? Ella sí lo perdonaría ya que es católica y alemana.
                                                       Opinión personal:
El libro me ha gustado bastante ya que se ve reflejado el sufrimiento que han pasado todas las personas que han pasado por un centro de concentración. Yo, al contrario que Dorothee Soelle, no lo perdonaría, porque aunque todo el mundo se merece ser perdonado, hay veces en la vida que eres incapaz de perdonar a alguien por los terribles actos que haya cometido. Además creo que Karl pidió perdón porque se estaba muriendo y quería descansar en paz, porque si no estuviese enfermo, seguro que seguiría torturando a personas inocentes.

Lidia Godoy Sánchez
                                          LOS LÍMITES DEL PERDÓN. EL GIRASOL.

La historia de este libro nos habla de Simon Wiesenthal, un judío que durante la Segunda Guerra Mundial se encuentra recluido en un campo de concentración en Lemberg, Alemania. Allí, él junto a otros judíos son maltratados tanto físicamente como psicológicamente por los nazis. Les daban órdenes sin parar, y en caso de que algún judío se pusiera enfermo lo mataban directamente porque los nazis decían que ya era un estorbo para ellos y no podían cumplir órdenes. Un día, Simon fue llevado por un nazi a trabajar a un hospital militar, en el antiguo instituto tecnológico, dónde él antes había estado estudiando su carrera de arquitectura. De camino pasó por un cementerio Nazi y le llamó la atención que en cada tumba había plantado un girasol, como si esto quisiera decir que estaban conectados con la superficie mediante esta flor. Ya en el hospital, una enfermera de allí le dijo que la acompañara que lo reclamaban. Lo llevó a una habitación en la cual se encontraba un nazi, Karl, que estaba en su lecho de muerte. Karl sólo quería que un judío cualquiera lo perdonase. Éste le contó quién era, cómo era y todo lo que había hecho con los judíos. Estaba arrepentido y le pidió como última voluntad que lo perdonara en nombre de todos los judíos y así él ya podría morir tranquilo y en paz. Él no supo que hacer ni que contestar dado que él era un judío y los nazis habían hecho sufrir mucho a él y a otras familias judías, con lo cual guardó silencio y se fue. Cuando llego al campo de concentración se reunió con sus amigos y les contó lo sucedido y los amigos le dijeron que había hecho lo correcto, pero él aún no estaba seguro de ello. Al día siguiente otra vez en el hospital, él seguía pensando si perdonarlo o no, pero la misma enfermera hizo que fuera a un almacén para decirle que Karl había muerto y como última voluntad pidió que Simon se quedara con todas sus cosas excepto con el reloj, que era para la madre. Simon se negó a coger las cosas y dijo que se las dieran todas a su madre que él no quería nada de eso. Pasaron dos años y Simón fue declarado libre y salió del campo de concentración. Decidió buscar a la madre de Karl para contarle sobre su hijo y lo qué pasó en el hospital. Al final, no tuvo el suficiente valor de contarle todo lo que su hijo había hecho, dado que la madre era una pobre anciana viuda nazi que añoraba a su hijo y a su marido. Pero ella sí le contó a Simon su vida, la de su marido y la de Karl.  Finalmente, Simón nos pregunta qué hubiésemos hecho nosotros: perdonarle o no.

                                                                     OPINIÓN DEL AUTOR RODGER KAMENETZ

Rodger piensa que Simon hizo lo correcto, ya que Karl lo único que quería era morir en paz, ese era su objetivo. Y aún en su lecho de muerte lo seguía tratando como a un judío,no como a un ser humano normal. En cambio, Simon a pesar de todo lo que él y los nazis habían hecho con los judíos ni siquiera le dijo ninguna palabra mal sonante, sino que se compadecía de él a pesar de todo. 

                                                                    CRÍTICA AL AUTOR


Opino igual que Rodger, creo que hizo lo correcto. En cierto modo le devolvió un poco de dolor a ese nazi que tanto los hizo sufrir, aunque no de la misma manera. Ya que el nazi quería el perdón y Simon lo "castigó" con su silencio que de alguna manera le molestaría, ya que era su última voluntad para irse tranquilo y en paz y, Simon no se lo concedió, al igual que los nazis no le concedieron muchísimas cosas a los judíos.

                                                                   OPINIÓN PERSONAL

El libro me ha gustado mucho ya que es corto y nos da a conocer la gran diferencia que había entre un nazi y un judío. Y nos enseña cómo era su día a día en momentos de guerra. Eran situaciones muy difíciles, que muy pocos se libraron de ellas.

LOS LIMITES DEL PERDÓN

RESUMEN:

La historia comienza entre Simón y sus amigos Arthur y Josek hablando sobre los campos de concentraciones y las masacres que hacían los nazis con los judíos, por el simple hecho de ser de otra religión o simplemente por pensar diferente. Allí en el campo de concentración utilizaban a los hombres más fuertes y trabajadores a hacer tareas de grandes esfuerzos físicos y los que no sabían y eran demasiados débiles los mataban en cámaras de gas, mutilados o incluso con muertes demasiado sangrientas. Un día acabando las clases pasaron por un cementerio donde había átales con girasoles y esto se le quedo muy grabado a Simón. Cuando estaba trabajando en el hospital como un día cualquiera, una enfermera le llamó para que fuera a hablar con un hombre al entrar en una habitación se encuentra con un señor llamado Karl que había sido miembro de la SS. El cual le cuenta una serie de crímenes que había cometido contra los nazis, por ejemplo, cuando reunió a unos 100 judíos en una casa y la llenaron de gasolina para que cuando le tiraran las granadas explotara, al escuchar todos estos crímenes Simón decidió irse al oír estas las barbaridades que estaba disiento, pero este señor le rogó q no se fuera. Karl se sentía tan culpable de haber cometido estos crímenes que decidió que antes de morirse tenía que contárselo a una persona de raza judía, y así fue se lo conto todo y cada una de las cosas que había hecho él para poder descansar en paz. Al día siguiente Simón volvió al hospital y Karl había muerto.

COMENTARIO DEL AUTOR (ARTHUR HERTZBERG):

El escritor que he elegido opina que las personas que hicieron posible esa serie de asesinato y de maldades contra los judíos solo por ser judíos son unos monstruos porque una persona no sería capaz de hacer eso. También dice que, si los nazis son creados por Dios y supuestamente él nos enseñó a perdonar y a ser buenas personas, porque los nazis no perdonaron y porque hicieron esa maldad. Además, opina que cuando Simón fue a la casa de la madre de Karl no le dijo nada de lo que le había contado su hijo ya que entonces su madre también viviría arrepentida toda se vida de los sucesos que hizo su hijo. En definitiva, Arthur se pregunta que como Dios un ser tan bueno e iluminador pudo dejar que se hicieran estas cosas a personas tan humildes.

MI OPINION SOBRE LA OPINION DE ARTHUR:

En cuanto a la opinión del escritor que he elegido estoy totalmente de acuerdo con el, ya que si Dios se supone que es tan bueno y quiere hacer un mundo perfecto, porque deja que los nazis hicieran esas cosas. Además también estoy de acuerdo con el de que ve bien que Simón no le giga nada a la madre de Karl, porque sería un atormento para ella toda su vida. En definitiva el autor que he escogido estoy de acuerdo con todo lo que el piensa y de la forma en que la piensa.



COMETARIO PERSONAL:

En mi opinión lo que hicieron los nazis fue una autentica carnicería contra personas que no tenían ninguna culpa de haber nacido, criado y envejecido bajo otra cultura y pensamientos. Pienso que las personas que hicieron esto no podrían ser perdonada nuca, porque se está hablando de la muerte de personas no de cualquier cosa insignificante, además cada uno de los nazis sabían perfectamente, lo que estaban haciendo. Pero por otra parte pienso que los alemanes y sus sucesores no tiene ninguna culpa de lo ocurrido y los que hayan hecho sus antepasados es del pasado. Es decir, los alemanes no deberían de sentirse culpables ahora, ni los judíos deberían sentirse renegados ante los alemanes, porque los que lo pasado, pasado esta y ya no hay vuelta atrás, solo mirar hacia adelante y no volver a repetirlo.