viernes, 25 de febrero de 2011

Los límites del perdón (Mateo Sierra)

1ª Parte.

Resumen:

Simon es un judío el cual vivió en un campo de concentración. En su estancia alli, tuvo que soportar innumerables peligros y abusos hasta que un soldado apunto de fallecer, le llamo para confesarse. Esto fue lo que despertó su interés por redactar con testimonios, este libro, “los limites del perdón”.

Opinión personal: (Postura de los compañeros)

 Arthur: humillado pero lleno de rabia y con ganas de que acaben los abusos por parte del régimen nazi.

 Josek: hombre sabio, de negocios y muy religioso siempre tenía la respuesta para todo; el es neutro opina que no se deberían justificar estas atrocidades con el perdón de una sola persona sino por miles.

 Bolek: había estudiado teología, aprisionado a la salida del seminario de Varsovia. A pesar de todo conserva su fe ya que la mayoría cuando entra en un campo de concentración la pierde y opina que el soldado recupero su fe cuando estaba moribundo haciendo así, que su conciencia fuera liberada cuando murió porque Simon le escucho.

 Simon: cree firmemente, depuse de hablar con sus compañeros que una persona pierde su fe, su ideología y su razón cuando se le someten a tan graves abusos tanto físicos como morales.

Aparte, dice que la cuestión de todo esto es el perdón debido a un largo proceso y nos plantea una cuestión “¿Qué habría hecho yo?”

Opinión personal:

En mi opinión, pienso que Simon tiene un problema moral muy complicado de resolver, pero ¿a caso es fácil para nosotros?

Por un lado, se podría decir, bajo mi punto de vista, que si que es fácil discernir entre perdonar y no perdonar así como así pero no es fácil hacerlo cuando tienes, como Simon, a alguien en su lecho de muerte en ese caso tu sientes que quizá, por compasión, por lastima o por la situación des tu perdón aunque no sea del todo autentico de otra manera, al decir que no y que luego el confesor muera puede remorder tu conciencia.

Después de esta pequeña reflexión, tengo que decir, si yo le hubiera tenido que perdonar, yo le hubiera dicho que el perdón es para accidentes, pequeños percances y cosas que no sean de ámbito internacional.

Así que no, yo no le hubiera perdonado, a pesar de que no sirviera de nada o de poco le habría condenado por todos lo crímenes cometidos y así con todo aquel que estuviera en la misma situación.

2ª Parte.

Biografía breve:

Mark Goulden muerto en 1980, era un británico periodista y editor. Comenzó su carrera como reportero para varios periódicos y revistas, recibió numerosas menciones y reconocimientos en su trabajo en causas humanitarias, aparte fue pionero en la aviación civil británica.

Opinión personal del autor:

Mark Goulden dice que el libro es extraordinario en muchos aspectos tanto morales como de recordatorio histórico.

Aparte afirma que nunca deberíamos olvidar a estos criminales como a los crímenes por eso nos define a los nazis como:” una horda mítica de infrahumanos que vinieron del espacio exterior, los que los perpetraron.” Aunque el, como persona individual, no habría tenido problemas en solventar al soldado en este caso.

Opinión personal sobre el autor y el dilema:

Estaría de acuerdo con el, en cosas como que es un dilema moral para el lector, que no deberíamos olvidar a los ejecutores de esas aterradores crímenes y con su definición de nazis, pero no con el final.

Pienso, que no se les debería perdonar porque a una persona que esta condenada a morir y pida el perdón por me dio de la absolución de una sola persona judía, en este caso, le diría que llega tarde porque si de verdad existe algún tipo de Dios, habría que decirle que su alma esta condenada.

En cuanto al perdón, le diría que fuera familia por familia pidiendo su perdón para que se dé cuenta de todas las familias que se rompieron de uno o de todos sus miembros.

Así que en resumen, pienso que por mucho que te lo pida alguien como un soldado de las SS, yo no le daría mi perdón en nombre de toda la comunidad judía.

Los límites del perdón (Beatriz Sixtac)

Primera parte
Resumen de la historia de Simon:
Simon es un judío que está retenido en un campo de concentración, y que logra sobrevivir a duras penas. Cuando los mandan a hacer un trabajo, un soldado de la SS moribundo decide confesarle los asesinatos que ha cometido, y le pide que lo perdone como representante de los judíos, pero él decide irse sin decirle nada, y entra en un dilema moral sobre si ha hecho lo correcto, que le perseguirá aún después de salir del campo de concentración.
Postura de sus compañeros:
-Arthur: No era muy positivo respecto a su situación, y a la de sus compañeros, pero pensaba que antes o después todos tendrían su castigo, y tenía una actitud hacia la vida un tanto irónica. Cuando Simon le cuenta lo que le ha pasado con el soldado dice que ha hecho lo correcto, y que él hubiera hecho lo mismo, que nunca lo habría perdonado.
-Josek: Era un hombre de negocios sensible y muy religioso, tanto que la religión llenaba toda su vida, aunque su fe pudiera deteriorarse, no se quebrantaría, y tenía respuestas para todo. Respecto a la situación de Simon, está de acuerdo con que no lo haya perdonado porque él cree que no tiene ningún derecho a perdonar en nombre de unas personas que no le dieron su autorización.
-Bolek: Joven polaco con una fuerte personalidad y al que nada podía afectarle. Estudió teología, y a pesar de las humillaciones a las que lo sometieron, su fe nunca se quebrantó. Cuando se entera de la situación por la que pasó Simon le dice que el concepto del perdón no es muy distinto en las diferentes religiones, y que el soldado acudió a él para confesarse ante su última oportunidad.
-Simon: A pesar de estar seguro en el momento de irse cuando el soldado le pidió que le perdonara, luego le da muchas vueltas al asunto y no está seguro de haber hecho lo correcto.
Opinión personal sobre la situación y la decisión de Simon:
Creo que Simon se encuentra en una situación un tanto complicada ya que está en un dilema moral sobre lo que debe hacer, si perdonarlo o no. Yo en su situación no sé que hubiera hecho porque estás delante de una persona que te pide perdón por los crímenes que ha cometido sobre personas inocentes, y que posiblemente mañana, o en unas horas te maten a ti por la misma razón que a ellos, por ser judío, y aunque cuando el soldado se da cuenta de que va a morir y le pide perdón, cuando mataba a toda esa gente era consciente del daño que estaba haciendo, y no se paraba a pensar lo que hacía. Por lo tanto, yo no lo hubiera perdonado, por el daño que hizo y porque no tienes el derecho de hablar por una comunidad que ellos destrozaron.
Segunda parte:
Biografía de Primo Levi:

Nace en Turín en 1919. Fue químico y un distinguido escritor. Fue arrestado por ser miembro de la Resistencia Antifascista y estuvo en Auschwitz, en el campo de concentración, hasta que fue liberado. Su experiencia allí le sirvió para escribir sus dos memorias. Muere en 1987.
Opinión del autor:
Levi piensa que Simon hizo lo correcto, porque si le hubiera perdonado, después sentiría un mayor remordimiento al perdonarlo en nombre de toda la comunidad judía, también Simon se hubiera mentido a si mismo, porque que el soldado pida perdón no significa que no haya cometido ningún crimen ni que no supiera lo que hacía, además dice que si no fuera por el temor que tenía a la muerte, nunca habría actuado así. Por último dice que el soldado utiliza a Simon como una herramienta, ya que no se da cuenta del peligro que éste corre.
Opinión personal sobre Primo Levi:
Yo estoy de acuerdo con la opinión del autor ya que por mucho que Simon haya sufrido y le haya dado vueltas a la decisión que tomó, no tenía ningún derecho para hablar en nombre de las personas a las que el soldado había matado y había hecho sufrir. Además, si Simon hubiera decidido perdonarle, creo que estaría engañándose a si mismo ya que por mucho que lo quiera perdonar, no puede olvidarse tan fácilmente de las muertes injustas de tu familia, amigos, conocidos… Por otro lado, no estoy de acuerdo con que sólo actuó así porque se iba a morir, ya que dice que cuando lo hirieron pensó en la imagen de la familia que él mismo había matado, y creo que antes o después se hubiera arrepentido, así como tampoco creo que haya utilizado a Simon como una herramienta, más bien creo que lo utilizó como una última esperanza de que le perdonaran todos sus crímenes y poder morir en paz.

Los Límites Del Perdón. Julia Oliván.

RESUMEN:

Simon, un judío interno en un campo de concentración va con otros prisioneros a trabajar a un hospital. Encuentra a un soldado de la SS que, estando a punto de morir, le pide que escuche lo que tiene que contarle y perdone los terribles actos que había cometido. Está arrepentido y sólo quiere el perdón de un judío, para poder morir en paz. Simón sale de la habitación sin darle respuesta. Al día siguiente el soldado muere. Simón duda de su actuación. Él sabía que no debía perdonarle, por las personas que habían fallecido pero también sentía que debía haberlo perdonado por que se mostró arrepentido y así podría morir en paz. Simón es liberado del campo, visita a la madre del soldado y le cuenta la confesión de su hijo. Entiendo la postura de sus compañeros, un no creyente, Josek, esta de acuerdo con Simón en cambio Bolek, el sacerdote, piensa que el arrepentimiento es lo mas importante para obtener el perdón, él piensa que debería haberlo perdonado ya que, lo sentía de verdad y Simon era la única persona que hubiera podido satisfacer su ultima voluntad antes de morir.



ABRAHAM JOSHUA HESCHEL (1907 – 1972)

Biografía:
Fue un importante rabino y uno de los principales teólogos judíos del siglo XX. Nació en Varsovia, el 11 de Enero de 1907, se formó en Alemania y escapó del holocausto al poder viajar a Estados Unidos en 1940, donde continuó sus actividades hasta su fallecimiento en Nueva York, el 23 de Diciembre de 1972.

Posición del Rabino en el texto:
El Rabino no le quiere perdonar por que el viajante a atacado a otra persona, un desconocido, de saber quien era no lo hubiese hecho, por tanto ha actuado sabiendo lo que hacia, atacar a un simple hombre. Ahora le pide perdón al Rabino.

Opinión:
Efectivamente, una persona puede perdonar a otra si los actos han sido contra ella en cambio, uno no puede perdonar a otro por actos que ha cometido contra terceros (otros).
Además pienso que hay que perdonar pero cosas que sean reparables no irreparables. Una muerte no lo es, otros actos si.



OPINIÓN:

Estoy de acuerdo con la decisión de Simon. No le perdona por que él ha visto y ha vivido los horrores que han cometido los nazis en el campo de concentración. Es más fuerte el odio que siente Simón hacia los nazis que la súplica del soldado moribundo. Puedo comprender al soldado, que al ver que va a morir se muestra arrepentido para ser perdonado y descansar en paz.
Pienso que el arrepentirse está muy bien, pero después de haber torturado, matado a miles de personas injustamente, no vale que te arrepientas el último día de tu vida. Nadie puede tener derecho a quitarle a vida a otro, la vida es de cada uno.

Los límites del perdón. Héctor Yebra Gardeta.

-Simón Wiesenthal-

El libro los límites del perdón, narra una historia de un judío que se encuentra en un campo de concentración. Este chico se llama Simón, tiene dos apoyos que son sus amigos Arthur y Josek. Eran bastantes diferentes ya que Arthur siempre tenía una visión irónica de la vida y de las cosas mientras que Josek, todo lo contrario. Cada día moría mucha gente en este campo de concentración. Un día nombraron a 50 judios para hacer un trabajo, entre ellos estaba Simon, mientras iban andando por la ciudad hacia donde tenían que ir a trabajar, Simon recordaba lo que paso hasta llegar allí, donde tenían que ir a trabajar era el antiguo instituto de Simon ahora convertido en un hospital de militares. Estando en el hospital una enfermera le pregunto si era judío y lo condució hasta el lecho de un soldado nazi de la SS, que estaba apunto de morir. El soldado nazi de la SS le contaba todo tipo de situaciones que vivió, Simon lo único que hacia es escuchar y callarse. El soldado nazi de la SS, quería que un judío le perdonara todas esas situaciones, pero Simón lo único que hizo fue estar en silencio. Cuando Simón se entero que el soldado murió, se arrepintió de no perdonarlo para que pudiera descansar en paz, sus compañeros lo apoyaban y le ayudaban para que se sintiera bien.

-Matthew Fox-

Cuando un católico confiesa sus pecados, no solo debe contar toda la historia sino que tiene que sufrir una penitencia y demostras su pena y su contricción. Simón allí actuó con lo único que pudo, aplicandole la penitencia del silencio, esa penitencia es privada y al no conceder el perdón Karl se quedo a solas con su conciencia antes de morir, mientras que la verdad le miraba a los ojos. Esa decisión de Simón la interpreto como una victoria. Simón lo único que le ofrecio a Karl fue el quedarse con su pecado a solas, una acción responsable y adulta la de Simón. Karl le fue a regalar a Simón algunas pertenencias que tenía, pero este no las acepto. La justicia sin su recuerdo muere. Simón fue justo con el soldado, mas que justo compasivo, ya que se quedo en silencio en lugar de irse. La justicia y la compasión son terminos relacionados. La ignorancia es un pecado y cada uno tiene que morir con su verdad, mientras que la negación favorece a la implantación y propagación. Las ideas principales del autor son: perdonar y olvidar (actos distintos). Siempre se debería perdonar por la necesidad de seguir siendo libres, de poder seguir viviendo nuestra vida, pero no se debe olvidar. Si fuéramos capaces de recordar, tal vez elegiriamos vivir la vida más alla de la muerte.

-Opinión personal-

Sobre la primera parte del libro la historia, estoy de acuerdo con lo que hace Simón de guardar silencio, porque creo que en esa situación con una persona que ha matado a mucha gente, no puedes perdonarla (en nombre de todos) para que se quede tranquila. Creo que Simón actua correctamente.

Sobre el autor estoy de acuerdo con el en todo prácticamente, ya que un sacerdote probablemente le hubiera perdonado y no es justo que una persona perdone a otra en nombre de todos. Sobre las últimas cosas que dice el autor también estoy de acuerdo en que puedes perdonar, pero si solo te incumbre a tí y no a más personas, si le afectara a más gente no perdonaría de ninguna manera, pero si solo es de una persona, creo que se debe perdonar aun que no olvidar. No puedes hablar tu en nombre de todos si no estan de acuerdo. Perdonar y olvidar no es lo mismo. Pero yo creo que si perdonas puedes vivr mejor que si no lo hubieras hecho y aun que perdones, no significa olvidar, entonces puedes perdonar y no olvidar, pero al perdonar puedes vivir mejor tanto tu como la otra persona, recordando o no los sucesos.

jueves, 24 de febrero de 2011

LOS LÍMITES DEL PERDON. IRENE GARCIA MARIN

Simon Wiesenthal fue un joven judío que sufrió la terrible experiencia de un campo de concentración. Conoció a un nazi moribundo que le confesó su arrepentimiento por la exterminación judía, le suplicó que le perdonara para así descansar en paz, pero Simon guardó silencio. Simon estaba ante una cuestión moral de difícil elección, ya que se encontraba ante dos alternativas de las cuales debía escoger la adecuada. Hizo lo correcto al contarle lo ocurrido a sus compañeros para así obtener diversas perspectivas sobre la situación. Wiesenthal acudió a su compañero Josek, el cual se caracterizaba por su relajada manera de ser y por su paz interior que radiaba. Él le hubiera negado abiertamente el perdón y le manifestó que no debía perdonarle, puesto que su perdón seria en nombre de todos los judíos. Arthur reconoció que tampoco le hubiera exculpado y tampoco lo perdonaría en la vida. Ante su actitud irónica hacia la vida, la salvación que dio fue que debería haber pedido un sacerdote de su Iglesia para descansar en paz. Bolek, según su fría personalidad y su fe, lo único que le dijo a Simon es que sólo podía perdonar las cosas que le ocurrían a él y no en nombre de los judíos. Pues el moribundo lo vio como un representante de la comunidad judía y por eso quiso su perdón. En cierto modo, según Bolek, murió en paz tras su confesión. No hay duda de lo mal que se sentía el nazi por los actos cometidos, pues era el prototipo de personas que la ideología hitleriana había creado. Simon no estaba seguro de perdonar al nazi ya que él sufrimiento que había padecido en el campo de concentración no se podía perdonar con facilidad, pues las acciones que habían llevado a cabo eran imperdonables y cada uno era consciente de sus actos. Por una parte no podía exculparle porque no había sufrido directamente sus crímenes y por otro lado no tenía el consentimiento de los judíos, así que Simon no le perdonó abiertamente, simplemente guardó silencio. Harry Wu (1937, Shanghái). es un escritor chino, activista por los derechos humanos en China y es autor de varios libros de éxito, entre ellos su autobiografía Vientos amargos, Memorias de mis años en el gulag chino. Harry Wu fue encarcelado tras su acusación de antiderechista y enemigo de la revolución frente a la Campaña de las Cien Flores. Durante diecinueve años que vivió en la cárcel, padeció fuertes lesiones y finalmente fue conducido a un campo de trabajo, donde sobrevivió a condiciones insalubres. Harry Wu, al igual que Simon, no le habría perdonado pero sí seria capaz de entender ese prototipo de personas que formaban parte de esa tremenda sociedad, aunque cada uno de ellos era responsable de sus propios actos. Tiene claro que a él, al contrario que a Simon, ningún miembro de la Republica Popular China, aunque se hubiera estado muriendo, le hubiera pedido perdón. Lo destacado de las vivencias de Harry Wu era la visión que tenían las personas ante esa situación, pues lo que les ocurría no lo veían como una cosa maligna, ya que no tenían asignado ningún valor a la vida humana y habían renunciado a su propia conciencia y humanidad. Yo ,al igual que Harry Wu ,no hubiera perdonado (no habría llegado hasta tal límite), simplemente por el sufrimiento, las muertes de personas cercanas, las humillaciones o palizas que habría vivido. Aunque no estoy segura de si ese sería mi comportamiento verídico ante esa situación, puesto que no lo he vivido. Es impactante la superioridad de unas personas frente otras simplemente por la raza o ideología que les caracteriza, ya que son capaces de acabar con la vida de miles de personas fácilmente, sin tener ninguna consideración sobre ellas. No entiendo como puede llegar la mente humana hasta tal límite, esas personas deberían ser castigadas siendo victimas de los mismos actos que ellos cometieron.

DAVID DUERTO PLAZA

LOS LÍMITES DEL PERDÓN. DAVID DUERTO PLAZA

1.- Resumen cap. 1 de Simon

Simon, un judío, relata las terribles experiencias vividas en un campo de concentración nazi. Una confesión de arrepentimiento de un soldado moribundo de las SS marcará su vida, creándole un dilema moral del que nos hace partícipes.
¿ Hubiéramos concedido el perdón antes de su muerte?

2.- Opinión personal

A lo largo del escalofriante relato, Simon comparte opiniones con varios de sus compañeros:

- Arthur, era una persona pesimista, que no creía sobrevivir. Si que creía en “la justicia”, ya que estaba convencido de que los alemanes tendrían su castigo.
Arthur también se manifestó ante el dilema que se le planteó a Simon. Creía que había demandas que eran imposibles de satisfacer, nunca hubiera perdonado.

- Josek, era más sensible y con una fuerte fe, que no podía quebrarse. Su posición era también clara, nunca le hubiera perdonado algo que le hubiera hecho tanto mal a miles de personas. Él no era quien para dar un perdón en nombre de los demás.

- Bolek, es el personaje clave junto a Simon en este dilema. Éste era un prisionero con una fuerte personalidad que había estudiado teología. Tenia una gran fe y en ella se basó para no dudar en exigirle el perdón de aquel soldado arrepentido, que recuperó su fe, sus principios de la vida que le habían sido inculcados en su infancia. El arrepentimiento es el elemento más importante para la obtención del perdón, no importa cual sea la religión.

- Simon, Al reflexionar sobre Simon y sus creencias me centraría en una afirmación que desde el principio del relato manifiesta: “Sí, se pueden romper las creencias firmes de un hombre ante tanto dolor y tantas torturas”, “las personas que sufren torturas pronto pierden su fe”.



Yo creo que Simon nunca pierde su fe, sí la pone en duda por todos los horrores de los que son víctimas. Cuando habla con el soldado de las S.S es el momento en el que él inconscientemente recupera su fe, sus principios ante la vida. Simon, no expresa abiertamente su perdón pero creo que interiormente lo hizo. La conversación mantenida con Bolek le ayudó a ver las cosas con más claridad alejándose del rencor. Es imposible olvidar esas experiencias tan inhumanas que nos ponen el corazón en un puño, pero no es inalcanzable ejercer un perdón ante un arrepentimiento, ya que es lo que nos dará la plenitud y el vivir en paz y sin odios.
El rencor nunca nos dará la felicidad.

BIBLIOGRAFÍA DEL AUTOR


Nació en Cracovia (Polonia) en 1921, pasó por seis campos de concentración, hasta llegar a la fábrica de Schindler, donde le salvó un alemán, Óscar Schindler. Actualmente reside en Israel. Bejski inición una revolución ética al proponer el reconocimiento de quienes independientemente de su situación e ideología, habían arriesgado sus vidas para salvar las de otros.
Ideó la construcción del Jardín de los Justos en Jerusalén, dónde se plantó un árbol por cada uno de estos héroes anónimos y enfrentando una dura oposición, luchó para honrar la memoria de miles de personas.


OPINIÓN DEL AUTOR


Moshe Bejski, piensa que es difícil analizar y juzgar una situación fuera del contexto de horror, humillaciones, etc, en las que Simon se encontraba.
El paso del tiempo mitiga el dolor pero es imposible olvidar y quizás de perdonar, ya que el arrepentimiento no lo exime del delito.
El autor piensa que Simon actuó humanamente teniendo en cuenta toda la presión emocional que invadía su ser. Su gesto iba más allá de lo que se esperaba de un ser humano.


OPINIÓN PERSONAL DEL AUTOR Y OPINIÓN PERSONAL SOBRE EL DILEMA.

Creo que Moshe Bejiski, hace un buen análisis ya que es muy difícil hoy en día ponernos en el lugar de Simon. Nunca hemos sentido esas humillaciones ni hemos visto esas atrocidades. Cada palabra y cada línea leída aumentaba mi rabia a lo que sucedía en esos campos, así como a los soldados nazis.
Ponerme en el lugar de esos prisioneros ensalzaba mi desprecio. En el momento que Karl hace su confesión a Simon, también pude compadecerme de él. Me hubiera gustado que Simon le hubiera expresado su perdón o se hubiera mostrado más cerca de él, pero como piensa el autor, yo no estaba viviendo esa situación, no tenía esa presión psicológica, simplemente era un lector de un relato espeluznante. Karl en esa situación límite y cerca de su muerte necesitaba el perdón de Simon, ya que su arrepentimiento era tan grande que no le dejaría morir en paz.
Simon, es un superviviente a todas esas atrocidades pero nunca podrá vivir en plenitud si no perdona.
Tal vez sea imposible olvidar e incluso perdonar, pero creo que es fundamental para ser feliz en la vida.

Iván Operé Ferrer

SIMÓN WIESENTHAL:

El libro nos cuenta la historia de un judío y su vida cotidiana en diferentes campos de concentración, pero un día el judío se encuentra con un gran problema, ya que le mandan a un hospital, y se encuentra con las confesiones de un soldado nazi de las SS. Este soldado le cuenta todo tipo de atrocidades, muertes y crímenes que él mismo había cometido, el soldado se arrepiente de todos ellos, y quiere que Simón le perdone, para que pueda morir en paz. Simón se encuentra entre la espada y la pared y decide guardar silencio y escaparse de la habitación en la que estaban hablando. Al día siguiente Simón se entera de que ha muerto y se arrepiente toda su vida por no haberle perdonado para que el pobre hombre se hubiera muerto tranquilo.

Sus compañeros le apoyan en todo momento y le tranquilizan haciéndole pensar que el soldado no le había echo nada y no tenía porque perdonarlo

RODGER KAMENETZ (biografía):

Rodger Kamenetz (nacido en 1950) es un poeta y escritor estadounidense.

Nació en Baltimore y estudió en Yale, Stanford en la Universidad Johns Hopkins.

Actualmente vive en Nueva Orleáns y es profesor emérito.

OPINIÓN DEL AUTOR SOBRE EL DILEMA:

Rodger Kamenetz, está de acuerdo con lo que hizo Simón cuando estuvo en el hospital hablando con Karl, que fue guardar silencio y huir. Ya que el soldado de las SS no lo veía como una persona normal y corriente, sino como un judío, es decir, el autor piensa que Karl no trata a Simón como un ser humano si no como un judío, despreciándolo.

OPINIÓN PERSONAL:

Sobre la historia pienso que Simón usa un mecanismo de defensa al estar en esa situación. Sinceramente yo tampoco hubiera sabido como reaccionar ante ese dilema, lo más probable es que le hubiera dicho que no porque el ha matado ha mucha gente que no tenía la culpa, creo que si de verdad quería pedir perdón por todo lo que hizo antes de su muerte se tendría que haber dado cuenta en su momento y no cuando se estuviese muriendo.

Sobre el autor opino que tiene toda la razón ya que le habla desde una perspectiva de judío, es decir Karl trata a Simón como si no fuera una persona debido a que es judío, no tiene ningún sentido ya que todos somos iguales, más altos o más bajos, más feos o más guapos, etc.

Y por último la frase que Rodger dice en el final: “Si él (Karl) te hubiera considerado como una persona igual que todas, se podría haber empezado a hablar de perdón.”